Sobre | About

Nuestras Creencias | Our Beliefs

I. La Escritura

Creemos que los sesenta y seis libros de la Santa Biblia son verbalmente inspirados y el producto de hombres guiados por el Espíritu Santo. La Santa Biblia es infalible como se escribió originalmente, y es la revelación completa de la perfecta voluntad de Dios, la verdad suprema para la salvación, la única guía infalible de la fe práctica, y la autoridad final en todos los asuntos a los que se refiere.
2 Timoteo 3:16-17, 2 Pedro 1:19-21.

 

II. Dios – La Trinidad

Creemos en un Dios Soberano, Creador y Sustentador de todas las cosas que existe eternamente en tres personas: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, los cuales son iguales en toda perfección divina y ejecutan distintos, pero harmoniosos oficios en la obra de creación, providencia y redención. Deuteronomio 6:4; Daniel 4:17; Mateo 28:19.

  1. Dios Padre:

Creemos en Dios el Padre: un Espíritu personal e infinito, perfecto en santidad, sabiduría, poder y amor. Se preocupa misericordiosamente por los asuntos de la humanidad, escucha y responde oraciones y salva del pecado y la muerte a todos los que se acercan a él por medio de Jesucristo, y Él es digno de todo honor, confianza y amor. Salmos 90:2, 100:5; Mateo 7:78; Romanos 11:33-36; 1 Corintios 8:6; Apocalipsis 4:11.

  1. Dios el Hijo:

Creemos en Jesucristo, el Hijo eterno de Dios, quien tiene precisamente la misma naturaleza, atributos y perfección de Dios el Padre y Dios el Espíritu Santo. Creemos además que Él no solo es completamente Dios, sino completamente hombre, concebido por el Espíritu Santo y nacido de la virgen María. También creemos en Su vida sin pecado, Su expiación sustitutiva, Su resurrección corporal de entre los muertos, Su ascensión al cielo, Su intercesión sacerdotal a favor de Su pueblo y Su regreso personal y visible del cielo. Mateo 1:18, Lucas 24:6-7, Filipenses 2:5-11; Hebreos 1:3; 4:14-15; 7:25; 1 John 4:10; Apocalipsis 19:11-16

  1. Dios el Espíritu Santo:

Creemos que el Espíritu Santo es una Persona Divina con Dios Padre y Dios Hijo y de la misma naturaleza; quien participó activamente en la creación y glorifica al Señor Jesucristo. También se le llama Consejero y el que convence de pecado, de justicia y de juicio. Da testimonio de la verdad del evangelio y es el agente del nuevo nacimiento. Él intercede por los creyentes, así como también sella, guía, enseña, testifica, santifica y da poder a los creyentes para una vida y servicio piadosos. Génesis 1:2; Juan 14:16-17; 16:5-15; Romanos 8:9-11; 1 Corintios 3:16.

 

III. Angeles, Satanás y los Demonios

Creemos que los ángeles son seres creados y, por lo tanto, no deben ser adorados. Fueron creados para adorar y servir a Dios y ministrar a los santos. Creemos que Satanás es un ángel creado que incurrió en el juicio de Dios al rebelarse con la hueste demoníaca contra su Creador. Introdujo el pecado y la maldad a la humanidad en el Jardín del Edén y es el enemigo de Dios y del hombre, el príncipe de este mundo y el dios de esta era, quien tienta y engaña a la humanidad, ciega a los incrédulos y acusa a los santos ante Dios. Ha sido derrotado por la muerte y resurrección de Jesucristo, y será castigado eternamente en el lago de fuego. Génesis 3:1-5; Isaías 14:12-15; Ezekiel 28:15; 2 Corintios 4:4; Efésios 6:11-12; Colosenses 2:25; Hebreos 1:14; Apocalipsis 5:11; 12:10; 20:10.

 

IV. Humanidad

Creemos que Dios creó al hombre a Su propia imagen, hombre y mujer, y que disfrutaron de la comunión con Él en inocencia. El hombre cayó de este estado sin pecado por transgresión voluntaria y fue separado de Dios. En consecuencia, toda la humanidad es pecadora tanto por nacimiento como por elección y está bajo una condena justa sin defensa ni excusa. Génesis 1:26-28; 3:1-6; Romanos 1:18; 5:12-14.

 

  1. Salvación

A. Expiación de Pecados

Creemos que la salvación de los pecadores es totalmente por gracia, a través del único mediador entre Dios y el hombre, Cristo Jesús el Hijo de Dios. Designado por el Padre, libremente tomó sobre sí nuestra naturaleza, pero sin pecado y obedeció perfectamente la ley divina. En Su muerte en la cruz, Cristo el Señor cargando nuestros pecados en  Su cuerpo sobre el madero, hizo una expiación completa y vicaria del pecado mediante una sustitución voluntaria de Sí mismo en el lugar del pecador; el Justo muriendo por los injustos. Luego, habiendo resucitado de entre los muertos, ascendió al cielo convirtiéndose en Sumo Sacerdote e intercediendo por los santos. Por lo tanto, está calificado en todos los sentidos para ser un Salvador adecuado, compasivo y todo suficiente. 1 Timoteo 2:56; Hebreos 2:17; 4:15; 1 Pedro 2:24.

B. Gracia en la nueva Creación

Creemos que para ser salvos los pecadores deben nacer de nuevo. Este nuevo nacimiento es una nueva creación en Cristo Jesús y es instantáneo cuando el que está muerto en pecado se convierte en un participante de la naturaleza divina y recibe la vida eterna, el don misericordioso de Dios. Esta regeneración espiritual es por el poder del Espíritu Santo, que nos influye a través de la verdad divina y asegura nuestra obediencia voluntaria al evangelio mediante la fe en Jesucristo nuestro Salvador. Esta nueva creación de Dios produce arrepentimiento genuino, fe y una nueva vida. Juan 3:3-7, 16; Romanos 10:9; 2 Corintios 5:17-21.

C. Justificación

Creemos que la gran bendición del evangelio que Cristo asegura para aquellos que creen en Él a través de la fe, es una justificación que incluye la reconciliación con Dios, el perdón del pecado y el regalo de la vida eterna. Esta justificación no es el resultado de ninguna obra de justicia que hayamos hecho o podríamos hacer, sino únicamente a través de la fe en la sangre del Redentor a través de la cual Su justicia nos es acreditada por la gracia de Dios. Romanos 3:28; 4:22-25; 5:1; Gálatas 2:16; Efesios 2:8-9.

Creemos que la fe en el Señor Jesucristo es la única condición para la salvación. Juan 1:12-13.

Creemos que todos los que verdaderamente nacen de nuevo son guardados por Dios el Padre para Jesucristo. Juan 10:27, 29.

 

D. The Righteous and the Wicked

Creemos que aquellos que son salvos por gracia mediante la fe son justificados por el Señor Jesucristo, están siendo santificados por el Espíritu de Dios, son verdaderamente justos a los ojos de Dios y son resucitados a la vida eterna. Todos los demás que continúan sin arrepentirse y en la incredulidad son inicuos ante Él, están bajo maldición y son resucitados al castigo eterno. Mateo 25:46; Juan 3:36; 1 Corintios 6:10.

 

VI. Vida Cristiana

Creemos que el Espíritu Santo obra en cada área de la vida del creyente hacia la santidad. Este proceso de maduración de por vida llamado santificación incluye la obediencia a los mandamientos de amar a Dios con todo nuestro corazón, alma, mente y fuerzas, amar a los demás como a nosotros mismos y buscar llevar a los perdidos a la salvación en Cristo. El Espíritu Santo obra en nuestras vidas a través de la oración personal regular, el estudio de la Palabra de Dios, el ayuno, la adoración, el ministerio y la comunión cercana, y el sabio consejo de otros creyentes. Creemos que la meta de la santificación es conformar a los creyentes a la imagen de Cristo trayendo y produciendo unidad cristiana, buenas obras, los frutos del Espíritu y el ejercicio de los dones del Espíritu. Marcos 12:30; Romanos 8:29; Gálatas 5:22-23; Efesios 2:10; 1 Pedro 4:10; 1 Juan 2:3-6.

 

VII. La Iglesia

Creemos que una iglesia local es una congregación de creyentes bautizados, asociados por un pacto de fe y comunión con el evangelio que observan las ordenanzas de Cristo, son gobernados por sus leyes y ejercen los dones, derechos y privilegios que les son conferidos por Su Palabra sin importar raza, género, cultura o nivel socioeconómico.

Creemos que su gobierno está establecido en el cuerpo de creyentes que lo componen, y que sus líderes son pastores, ancianos, diáconos y diaconisas cuyas requisitos, aptitudes y deberes están claramente definidos en las Escrituras.

Creemos que la verdadera misión de la iglesia es el testimonio fiel de Cristo a todas las naciones. Los esfuerzos misioneros de todos los creyentes se basan en la necesidad espiritual de los perdidos de una vida regenerada.

Sostenemos que la iglesia local tiene el derecho absoluto de autogobernarse, y que el único Señor de la iglesia es Cristo a través del Espíritu Santo; y que es bíblico que las iglesias cooperen entre sí para luchar por la fe y difundir el evangelio.

Creemos que en todos los asuntos de membresía, política, gobierno, disciplina y benevolencia, la voluntad de la iglesia local es definitiva y no está sujeta al control de ningún otro organismo eclesiástico o político. Salmos 67:1-2; Mateo 28:18-29; Hechos 1:8; 2:41-41; 1 Timoteo 3:1-13.

  1. Las Ordenanzas del Bautismo y La Cena del Señor:

Creemos que el bautismo cristiano es la inmersión de un creyente en agua para mostrar simbólicamente nuestra fe en el Salvador crucificado, sepultado y resucitado que ha resultado en nuestra muerte al pecado y la resurrección a una nueva vida. Creemos que el bautismo es un requisito previo para las responsabilidades y privilegios de la membresía de la iglesia. Hechos 8:26-39.

Creemos que la Cena del Señor es en memoria de Su muerte hasta que Él venga, y siempre debe ir precedida de un autoexamen solemne. 1 Corintios 11:23-29.

  1. Cooperación y Afiliación:

Creemos que cada iglesia local es el único juez de la medida y el método de su cooperación. Reconocemos y mantenemos las obligaciones y privilegios de la cooperación mutua con otras personas de fe afín. No nos afiliaremos a ninguna organización que no guarde los primeros cinco de estos Artículos de Fe. 1 Juan 4:1-3.

 

VIII. Gobierno Civil

Creemos que el gobierno civil es un nombramiento divino para los intereses y el buen orden de la sociedad humana; que se debe orar por las autoridades civiles, honrarlas y obedecerlas concienzudamente, excepto en cosas que se opongan a la voluntad de nuestro Señor Jesucristo, que es el único Señor de la conciencia y el Rey venidero de los reyes de la tierra. 1 Crónicas 20:6; Hechos 5:29; Romanos 13:1-7; 1 Timoteo 2:1-2.

 

IX. Los Últimos Tiempos

Creemos en el regreso de Cristo para arrebatar a Su iglesia de esta tierra, en la resurrección corporal de los santos y en Su segunda venida personal y corporal a la tierra, cuando juzgará a los impíos y establecerá Su reino milenial en el trono de David, después de lo cual Dios creará un cielo nuevo y una tierra nueva. 1 Corintios 15:50-56; 1 Tesalonicenses 4:13-18; Apocalipsis 19:11-16; 20:4-6.

 

I. The Scripture

We believe the sixty-six books of the Holy Bible are verbally inspired and the product of Spirit controlled men. This Holy Bible is inerrant as originally written, and the complete revelation of
God’s perfect will, the ultimate truth for salvation, the only infallible guide of faith and practice,
and the final authority in all matters to which it speaks. 2 Timothy 3:16-17; 2 Peter 1:19-21

II. God – The Trinity

We believe in one Sovereign God, Creator and Sustainer of all things, eternally existing in
three persons: Father, Son and Holy Spirit. These are equal in every divine perfection and they
execute distinct but harmonious offices in the work of creation, providence and redemption. Deuteronomy 6:4; Daniel 4:17; Matthew 28:19
A. God the Father:
We believe in God the Father: an infinite, personal Spirit, perfect in holiness, wisdom,
power and love. He concerns Himself mercifully in the affairs of humanity, hears and answers prayer, saves from sin and death all who come to Him through Jesus Christ, and
that He is worthy of all honor, confidence and love. Psalms 90:2; 100:5; Matthew 7:7-
8; Romans 11:33-36; 1 Corinthians 8:6; Revelation 4:11
B. God the Son:
We believe in Jesus Christ, God’s eternal Son, who has precisely the same nature, attributes, and perfection as God the Father and God the Holy Spirit. We believe further
that He is not only fully God, but fully man, conceived by the Holy Spirit and born of the
virgin Mary. We also believe in His sinless life, His substitutionary atonement, His bodily
resurrection from the dead, His ascension into heaven, His priestly intercession on behalf of His people, and His personal, visible return from heaven. Matthew 1:18; Luke
24:6-7; Philippians 2:5-11; Hebrews 1:3; 4:14-15; 7:25; 1 John 4:10; Revelation 19:11-16
C. God the Holy Spirit:
We believe that the Holy Spirit is a Divine Person with God the Father and God the Son
and of the same nature; who was active in creation and who glorifies the Lord Jesus
Christ. He is also called Counselor and convicts of sin, righteousness and judgment. He
bears witness to the truth of the gospel, and is the agent of the new birth. He intercedes
for believers as well as seals, guides, teaches, witnesses, sanctifies, and empowers believers for godly living and service. Genesis 1:2; John 14:16-17; 16:5-15; Romans 8:9-
11; 1 Corinthians 3:16

III. Angels, Satan and Demons

We believe angels are created beings and are therefore not to be worshiped. They were created to worship and serve God, and minister to the saints. We believe that Satan is a created
angel who incurred the judgment of God by rebelling with the demonic host against their Creator. He introduced sin and evil to mankind in the Garden of Eden and is the enemy of God and
man, the prince of this world, and the god of this age who tempts and deceives mankind,
blinds unbelievers, and accuses the saints before God. He has been defeated through the
death and resurrection of Jesus Christ, and shall be eternally punished in the lake of fire.
Genesis 3:1-5; Isaiah 14:12-15; Ezekiel 28:15; 2 Corinthians 4:4; Ephesians 6:11-12; Colossians 2:15; Hebrews 1:14; Revelation 5:11; 12:10; 20:10

IV. Humanity

We believe God created man in His own image, male and female, and that they enjoyed fellowship with Him in innocence. Man fell from this sinless state by voluntary transgression and
was separated from God. In consequence all mankind are sinners by both birth and choice
and are under just condemnation without defense or excuse. Genesis 1:26-28; 3:1-6; Romans
1:18; 5:12-14

V. Salvation

A. Atonement for Sin
We believe the salvation of sinners is wholly of grace, through the one mediator between God and man, Christ Jesus, God’s Son. Appointed by the Father, He freely took
upon Himself our nature, yet without sin. He perfectly obeyed the divine law. In His
death on the cross Christ, the Lord bearing our sins in His own body on the tree, made
a full and vicarious atonement for sin through a voluntary substitution of Himself in the
sinner’s place, the Just dying for the unjust. Having then risen from the dead, He ascended into heaven becoming High Priest interceding for the saints. He thus is in every
way qualified to be a suitable, compassionate, and all-sufficient Savior. 1 Timothy 2:5-
6; Hebrews 2:17; 4:15; 1 Peter 2:24
B. Grace in the new Creation
We believe that in order to be saved sinners must be born again. This new birth is a
new creation in Christ Jesus and is instantaneous when the one dead in sin is made a
partaker of the divine nature and receives eternal life, the gracious gift of God. This
spiritual regeneration is by the power of the Holy Spirit, influencing us through divine
truth and securing our voluntary obedience to the gospel through faith in Jesus Christ
our Savior. This new creation of God produces genuine repentance, faith and newness
of life. John 3:3-7, 16; Romans 10:9; 2 Corinthians 5:17-21
C. Justification
We believe the great gospel blessing which Christ secures for those who believe in Him
through faith is justification which includes reconciliation with God, a pardon of sin, and
the gift of eternal life. This justification is not a result of any works of righteousness we
have done or could do, but solely through faith in the Redeemer’s blood through which
His righteousness is credited to us by God’s grace. Romans 3:28; 4:22-
25; 5:1, 9; Galatians 2:16; Ephesians 2:8-9
We believe faith in the Lord Jesus Christ is the only condition of salvation.
John 1:12-13.
We believe all who are truly born again are kept by God the Father for Jesus Christ.
John 10: 27, 29
D. The Righteous and the Wicked
We believe those who are saved by grace through faith are justified through the Lord Jesus Christ, are being sanctified by the Spirit of God, are truly righteous in God’s sight,
and are raised to eternal life. All others who continue unrepentant and in unbelief are
wicked in His sight, are under the curse and are raised to eternal punishment.
Matthew 25:46; John 3:36; 1 Corinthians 6:10

VI. Christian Living

We believe the Holy Spirit works in every area of the believer’s life toward holiness. This lifelong maturing process called sanctification, includes obedience to the commands to love God
with all our heart, soul, mind, and strength, to love others as ourselves, and to seek to lead the
lost to salvation in Christ. The Holy Spirit works in our lives through personal regular prayer,
the study of God’s Word, fasting, worship, ministry and the close fellowship, and wise counsel
of other believers. We believe the goal of sanctification is to conform believers to the image of
Christ producing Christian unity, good works, the fruit of the Spirit, and the exercise of the gifts
of the Spirit. Mark 12:30; Romans 8:29; Galatians 5:22-23; Ephesians 2:10; 1 Peter 4:10; 1
John 2:3-6

VII. The Church

We believe a local church is a congregation of baptized believers, associated by covenant of
faith and fellowship of the gospel; observing the ordinances of Christ; governed by His laws;
and exercising the gifts, rights and privileges invested in them by His Word without regard to
race, gender, culture or socioeconomic status.
We believe its government is vested in the body of believers who compose it, and that its leaders are pastors, elders, deacons, and deaconesses whose qualifications and duties are clearly
defined in the Scriptures.
We believe the true mission of the church is the faithful witnessing of Christ to all nations. Missionary efforts on the part of all believers rest upon the spiritual necessity of the lost for a regenerated life
We hold that the local church has the absolute right of self-government, and that the one and
only Lord of the church is Christ through the Holy Spirit; and that it is scriptural for churches to
cooperate with each other in contending for the faith and spreading the gospel.
We believe on all matters of membership, policy, government, discipline and benevolence, the
will of the local church is final, and is subject to the control of no other ecclesiastical or political body. Psalms 67:1-2; Matthew 28:18-20; Acts 1:8; 2:41-42; 1 Timothy 3:1-13
A. The Ordinances of Baptism & The Lord’s Supper:
We believe Christian baptism is the immersion of a believer in water to symbolically
show forth our faith in the crucified, buried and risen Savior, which has resulted in our
death to sin and resurrection to a new life. We believe baptism is a prerequisite to the
responsibilities and privileges of church membership. Acts 8:26-39
We believe the Lord’s Supper is the remembrance of His death until He comes, and
should always be preceded by solemn self-examination. 1 Corinthians 11:23-29
B. Cooperation and Affiliation:
We believe that each local church is the sole judge of the measure and method of its cooperation. We recognize and sustain the obligations and privileges of mutual cooperation with others of like-minded faith. We will not affiliate with any organization, which
does not hold the first five of these Articles of Faith. 1 John 4:1-3

VIII. Civil Government

We believe that civil government is of divine appointment for the interests and good order of
human society; that civil authorities are to be prayed for, conscientiously honored and obeyed,
except in things opposed to the will of our Lord Jesus Christ who is the only Lord of the conscience, and the coming King of the kings of the earth. 2 Chronicles 20:6; Acts 5:29; Romans
13:1-7; 1 Timothy 2:1-2

IX. The Last Things

We believe in the return of Christ to rapture His church from this earth, the bodily resurrection
of the saints, and His personal, bodily second coming to earth when He will judge the wicked
and establish His millennial reign on the throne of David, after which God will create a new
heaven and earth. 1 Corinthians 15:50-56; 1 Thessalonians 4:13-18; Revelation 19:11-
16; 20:4-6

Los miembros de nuestra iglesia afirman su conexión con el Cuerpo al estar de acuerdo con el pacto de nuestra iglesia. Habiendo recibido a Cristo como mi Señor y Salvador y haber sido bautizado, y estar de acuerdo con las declaración de creencias y propósitos, estrategia y estructura, me comprometo con Dios y con los demás miembros para hacer lo siguiente:

1. Protegeré la unidad de mi iglesia:

… Actuando con amor hacia otros miembros (1 Pedro 1:22)

… Al negarse a chismear (Efesios 4:29)

… Siguiendo a los líderes (Hebreos 13:17)

2. Compartiré la responsabilidad de mi iglesia:

… Orando por su crecimiento (1 Tesalonicenses 1: 2)

… Invitando a los que no asisten a la iglesia (Lucas 14:23)

… Al dar una cálida bienvenida a los que nos visitan (Romanos 15: 7)

3. Serviré al ministerio de mi iglesia:

… Al descubrir mis dones y talentos (1 Pedro 4:10)

… Al ser equipado por mis pastores para servir (Efesios 4:11, 12)

… Desarrollando un corazón de siervo (Filipenses 2: 3,4,7)

4. Apoyaré el testimonio de mi iglesia:

… Al asistir fielmente (Hebreos 10:25)

… Viviendo una vida piadosa (Filipenses 1:27)

… Al dar con regularidad (1 Corintios 16: 2; Levítico 27:30)

Por lo tanto, afirmamos estos principios de nuestro Pacto de la Iglesia y alentamos a nuestros pastores y líderes de la iglesia a promover la vida separada entre este cuerpo local de creyentes de acuerdo con nuestro Pacto y el enseñanzas de la Escritura.

Members of our church affirm their connection to the Body by agreeing with our church covenant.
Having received Christ as my Lord and Savior and been baptized, and being in agreement with West Side’s
statement of beliefs and purposes, strategy, and structure, I commit myself to God and to the other members
to do the following:
1. I will protect the unity of my church:
…By acting in love toward other members (1 Peter 1:22)
…By refusing to gossip (Ephesians 4:29)
…By following the leaders (Hebrews 13:17)
2. I will share the responsibility of my church:
…By praying for its growth (1 Thessalonians 1:2)
…By inviting the unchurched to attend (Luke 14:23)
…By warmly welcoming those who visit (Romans 15:7)
3. I will serve the ministry of my church:
…By discovering my gifts and talents (1 Peter 4:10)
…By being equipped by my pastors to serve (Ephesians 4:11, 12)
…By developing a servant’s heart (Philippians 2:3,4,7)
4. I will support the testimony of my church:
…By attending faithfully (Hebrews 10:25)
…By living a godly life (Philippians 1:27)
…By giving regularly (1 Corinthians 16:2; Leviticus 27:30)
We therefore affirm these principles of our Church Covenant and encourage our pastors and church leadership to promote separated living among this local body of believers in accordance with our Covenant and the
teachings of the Scripture.

Papeles de Posición | Position Papers

Position sobre el Matrimonio y la Moralidad Sexual

El matrimonio es una institución fundamental en la sociedad humana. Fue establecido por Dios en la creación cuando Dios creó a los primeros seres humanos como “varón y hembra” (Génesis 1:27) y luego les dijo: “Fructificad y multiplicaos: llenad la tierra” (Génesis 1:28). El matrimonio es definido por Dios como “Por tanto, deja´ra el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne. Y estaban ambos desnudos, Adán y su mujer, y no se avergonzaban.” (Génesis 2: 24-25) “. Desafortunadamente, hay mucha confusión en nuestro mundo con respecto a las relaciones. ¿Qué pasa con las personas solteras? ¿Está bien divorciarse? ¿En qué circunstancias puedo volver a casarme? En West Side buscamos someternos a la autoridad de las Escrituras para que gobierne nuestras declaraciones y posiciones. Este documento busca aclarar lo que dice la Biblia sobre estos temas.

Posición de la Iglesia West Side Church sobre la Soltería
Resumen
Creemos que las personas solteras son valoradas por Dios. Todo el mundo debe estar soltero en algún momento de su vida. Aquellos que son solteros deberían ver esto como una oportunidad de vivir para Jesucristo. No se debe pensar en las personas solteras como incompletas y en busca de su otra mitad, sino como personas enteras que están completas en su identidad en Cristo.
Pasajes Búblicos Más Relevantes
• 1 Corintios 7:1-40
• Isaías 56:3-5
• Mateo19:11-12
Posición Explicada
Los líderes espirituales de West Side entienden que la posición de la Biblia con respecto a la soltería es la siguiente:
¿Cuántas Personas Están Solteras?
El matrimonio está ocurriendo más tarde en la vida que hace veinte años. En 2002, solo el 12% de los hombres y el 22% de las mujeres menores de 25 años estaban casados. Debido al divorcio y a un número creciente de personas que optan por no casarse, un tercio de todas las personas que tienen entre 30 y 40 años no están casadas actualmente. En 1996, la Oficina del Censo declaró que el 47% de la población estadounidense vivía soltera porque era soltera, viuda, divorciada o casada con cónyuge ausente. Compartimos esto porque muchas personas solteras se sienten solas en la iglesia. La realidad es que son casi la mayoría de nuestra sociedad.1
¿Es Aceptable Estar Soltero?
En Génesis 1 Dios crea el mundo y todo es bueno. En Génesis 2:18 vemos lo primero que no es bueno, y es estar solo. Dios crea el matrimonio como solución. Dios no crea la fraternidad, un grupo comunitario o un club, sino que crea el matrimonio, y es bueno casarse. También vemos en 1 Corintios 7: 1 que, “bueno le sería al hombre no tocar mujer”.
1Estadísticas tomadas de After the Baby Boomers por Robert Wuthnow p. 21-23. Y de Singles at the Crossroads por Albert Y. Hsu p. 13 – 31.
Por lo que, así como es bueno estar casado, también es bueno estar soltero. A la persona soltera que está luchando al estar sola, la animamos a encontrar consuelo en la comunidad de la iglesia. Cuando Jesús nos salva, nos adopta en su familia para que podamos amarnos unos a otros y servir a su iglesia.
Jesús era soltero y habló sobre cuándo era aceptable estar soltero. En Mateo 19: 11-12, Jesús comparte un mensaje difícil. La principal razón por la que algunos optarán por permanecer solteros es para realizar un trabajo que requiere una devoción única a Dios, o debido a circunstancias especiales; esto es, cuando alguien elige voluntariamente dedicar su vida a Dios. Si bien Dios llama a todos sus seguidores a vivir para Él en todo lo que hacen, algunas personas buscan hacerlo sin la carga adicional de formar una familia.
¿Es Mejor estar Soltero o Casado?
Un estado no es mejor que el otro. En la historia de la iglesia, muchos líderes han exaltado la soltería como una forma de piedad, y hoy algunos exaltan la vida matrimonial. En la antigua cultura judía, el matrimonio era muy valorado. Para algunos, ser soltero y sin hijos era una maldición, pero Dios tuvo un mensaje especial para las personas solteras que vivían en una cultura que sobrevaloraba el matrimonio. En Isaías 56: 3-5, Dios dice claramente que aquellos que son solteros y lo siguen no serán olvidados. Dios los bendecirá con un nombre eterno y serán miembros de pleno derecho de la familia de Dios.
Si te encuentras soltero en este momento, deberías disfrutar de las ventajas de tu estado actual. Son muchas las bendiciones que trae la vida de soltero. 1 Corintios 7: 32-34 declara que una persona soltera está libre de las preocupaciones de formar una familia, complacer a un cónyuge o sentir que está engañando a su familia cuando lo da todo a Dios. Este es un verso increíblemente liberador. Sí, las personas solteras necesitan descanso, vacaciones y una vida social saludable como cualquier persona, pero una persona soltera puede perseguir los sueños que Dios le ha dado más fácilmente en comparación con una persona casada.
¿Es Posible que una Persona Soltera Permanezca Sexualmente Pura?
Sí, lo es. Si bien los deseos sexuales son muy fuertes, la Palabra de Dios continuamente nos llama a “haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría” (Colosenses 3: 5). Como cristianos, estamos llamados a no mirar lo que nos excita, a no ir a los lugares que nos tentarán y a no usar nuestras manos para tocar lo que no debemos tocar. Jesucristo nos ha dado nueva vida para que podamos ser santos embajadores de Él en nuestro mundo. En ninguna parte de las Escrituras se dice que sea aceptable ceder al pecado sexual solo porque la tentación es demasiado fuerte.
Debido a que estamos llamados a ser puros, no deberíamos vivir con una persona del sexo opuesto antes del matrimonio. Hacerlo sería prepararse para el fracaso. La sociedad dice que abstenerse del sexo es deshumanizante, pero Dios dice que el sexo es para el matrimonio. Romanos 8:13 dice: “Porque si vivís conforme a la carne, moriréis; mas si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis”. Nuestra cultura dice que “para ser libre, puedes tener sexo con cualquier persona”, pero el sexo fuera del matrimonio es la muerte espiritual. Para vivir una vida verdaderamente plena y satisfecha, una persona debe buscar las cosas de Dios y seguirlo humildemente.
¿Qué pasa si Amo a Alguien y Estoy Dispuesto a Comprometerme con esa Persona pero Sería Muy Difícil para Nosotros Casarnos? ¿Qué pasa si mis Impuestos Aumentan? ¿Qué pasa si las Leyes del País no Valoran el Matrimonio? ¿Puedo Vivir con Alguien y Permanecer Legalmente Soltero, pero “Casado a los Ojos de Dios”?
Si bien entendemos que las leyes del país no siempre están a favor del matrimonio, creemos en una autoridad más alta que el gobierno de los Estados Unidos. Deberías casarte. Dios pide a un esposo que ame con sacrificio a su esposa. Este amor es mayor que cualquier barrera fiscal, plan 401K o ley local. No debemos vivir con engaños hacia nuestro gobierno, agencias de seguros o plan de pensiones. Casarse sería honrar a Dios.

Posición de West Side Sobre el Matrimonio
Resumen
Creemos que Dios instituyó el matrimonio como una relación de pacto entre un hombre y una mujer ante Dios. Dios diseñó la relación matrimonial para que sea una asociación de por vida. En esta asociación, Él desea traer bendición y crecimiento en la vida física y espiritual tanto del esposo como de la esposa.
Pasajes Bíblicos Más Relevantes
• Génesis 2:20b-25
• Efesios 5:21-33
• Proverbios 18:22

Posición Explicada
Los líderes espirituales de West Side entienden que la posición de la Biblia con respecto al matrimonio es la siguiente:
¿Por Qué Dios Escogió el Matrimonio?
Cuando Dios creó a la humanidad, la creó “a su imagen” (Génesis 1:27). Los hombres y las mujeres son creaciones únicas a imagen de Dios, y el matrimonio fue creado para la relación entre los dos. En Génesis 2:18, Dios decidió que “no es bueno que el hombre esté solo”, por lo que creó una ayuda idónea, Eva, para que fuera la esposa de Adán. Proverbios 18:22 dice: “El que halla esposa halla el bien, y alcanza la benevolencia de Jehová.”
Dios tiene la intención de esta relación no solo por la ayuda mutua y la realización, sino también por el entorno en el cual tener una familia. Jesús se refiere al diseño y la bendición de Dios de la relación matrimonial en Mateo 19: 5-6a: “Por esta razón, el hombre dejará a su padre y a su madre y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne. Así que no son ya más dos, sino una sola carne”. Vemos en esta Escritura que el diseño del matrimonio de Dios es la unión de un hombre y una mujer. Todos los demás intentos de unión matrimonial no son bendecidos por Dios (sexo fuera del matrimonio, homosexualidad, poligamia, etc.).
¿Con Quién Debería Casarme?
Si eres un seguidor de Jesucristo debes casarte con otro seguidor de Jesucristo, ya que el matrimonio es una unión física y espiritual. Pablo declara en 2 Corintios 6:14; “No os unáis en yugo desigual con los incrédulos; porque “¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas?” Como cristianos, buscamos vivir en rectitud. Contraer matrimonio con una persona que no comparte la vida en Cristo te está poniendo en futuras dificultades.
¿Por Qué Debería Casarme?
El matrimonio es un pacto ante Dios. Un hombre y una mujer deben casarse si desean comprometerse a vivir juntos y apoyarse mutuamente en una relación exclusiva de por vida. El matrimonio debe estar fundado en los niveles más profundos de amor sacrificial, no solo en los sentimientos.
La relación matrimonial no debe apresurarse, porque es un compromiso serio. Un matrimonio saludable requiere madurez de ambos lados. Un hombre debe estar dispuesto a mantener a su familia si desea casarse. En West Side, requerimos asesoramiento prematrimonial como una parte importante de la preparación para el matrimonio.
¿Cuándo Debería Casarme?
La relación matrimonial no debe apresurarse porque es un compromiso serio. Un matrimonio saludable requiere madurez de ambos lados. Un hombre debe estar dispuesto a mantener a su familia si desea casarse. En West Side, requerimos asesoramiento prematrimonial como una parte importante de la preparación para el matrimonio.
¿Cómo Afecta el Matrimonio mi Vida Espiritual?
La relación matrimonial no trae salvación y no es un sacramento que deba cumplirse. Creemos que la relación matrimonial se usa como una ilustración de la relación de Cristo con la Iglesia. Esta ilustración muestra el liderazgo de Jesucristo, Su amor por la Iglesia y la unidad entre esposo y esposa como un ejemplo del vínculo más profundo entre Cristo y Su Iglesia.

Respuesta de la Iglesia West Side a los Problemas Matrimoniales
Resumen
Creemos que un buen matrimonio a veces puede ser difícil. En esos tiempos difíciles, Dios llama tanto a los esposos como a las esposas a un estándar alto. Cuando surgen problemas difíciles en un matrimonio, el esposo y la esposa deben abordar el problema o los problemas con una mentalidad que no considere la separación o el divorcio. La separación, ya sea legal o física, implica la división de una pareja casada y desagrada a Dios. 1 Corintios 7: 10-11 dice: “Pero a los que están unidos en matrimonio, mando, no yo, sino el Señor: Que la mujer no se separe del marido; y si se separa, quédese sin casar, o reconcíliese con su marido; y que el marido no abandone a su mujer.”
Pasajes Bíblicos Más Relevantes
• I Corintios 7:2-3, 10-11
• Efesios 5:22-33
• I Pedro 3:1-7
• Hebreos 13:4
• I Tesalonicenses 5:7
• Judas 16
Posición Explicada
Los líderes espirituales de West Side entienden que la posición de la Biblia con respecto a las respuestas a los problemas del matrimonio es la siguiente:
¿Cuáles son Algunos de los Problemas que Pueden Hacer que un Matrimonio Tenga Problemas?
Un buen matrimonio requiere esfuerzo. I Pedro 3: 7 en la NVI usa la palabra “comprensivos” y la RVR1060 usa las palabras “vivid con ellas sabiamente”. Ambos indican que se requiere un esfuerzo para “conocer” realmente a su cónyuge. “Saber” requiere todos los aspectos de la intimidad: físico, sexual, espiritual, intelectual y emocional. Cuanto mejor comprenda a su compañero de vida en estas cinco áreas, más inmune será su matrimonio a los problemas de división. Sin embargo, cuando pasa tanto tiempo con otra persona, encontrará ciertas características en ella que pueden irritarlo o molestarlo de alguna manera. Aquí es cuando más se requieren sus esfuerzos, paciencia y la gracia de Dios.
1. Prioridades: Para que un matrimonio tenga éxito, el cónyuge y la relación matrimonial deben ser una prioridad. Efesios 5: 15-17 dice: “Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios, aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos. Por tanto, no seáis insensatos, sino entendidos de cuál sea la voluntad del Señor”. Cuando trata su carrera, aficiones, pasatiempos favoritos e hijos como si fueran más importantes que su cónyuge, está condenado al fracaso en su relación. Haga de su cónyuge la prioridad y esa alegría y satisfacción se filtrarán a todo lo que ama de su vida.
2. Aislamiento emocional: Los esposos y las esposas deben estar emocionalmente disponibles el uno para el otro. I Pedro 3: 7 dice: “Vosotros, maridos, igualmente, vivid con ellas sabiamente…” Los hombres deben ser buenos oyentes, ser empáticos con las necesidades de sus esposas en lugar de simplemente tratar de “arreglar” sus problemas. Los hombres deben ser conscientes de la tendencia común a separarse emocionalmente de sus esposas. Las mujeres deben ser empáticas con el estrés que los hombres se ponen a sí mismos para ser fuertes y exitosos. Las simples palabras de afirmación pueden ser de gran ayuda. Las mujeres deben ser conscientes de que ser críticas con su cónyuge puede provocar que se aíslen emocionalmente.
3. Desánimo: Tanto hombres como mujeres deben evitar comentarios degradantes y desalentadores. El desánimo es la falta de afirmación y aliento en la relación. Los creyentes son llamados en I Tesalonicenses 5: 11a, “… animaos unos a otros, y edificaos unos a otros, así como lo hacéis”. Usar comentarios degradantes hacia su cónyuge y negándole su honor, respeto y ánimo conducirá al desánimo y la amargura, que es lo opuesto a dar aliento.
4. Crítica: criticar a un ser querido es otra forma de destruir un matrimonio. La crítica constante o el espíritu crítico pueden causar una ruptura entre marido y mujer. Algunas personas desearían haberse casado con el “cónyuge perfecto”, pero no hay relaciones perfectas y ningún individuo es perfecto, aparte de Cristo. El matrimonio ideal implica que tanto el esposo como la esposa den lo mejor de sí mismos. Efesios 5: 28-29 dice: “Así también los maridos deben amar a sus mujeres como a sus propios cuerpos. El que ama a su mujer, a sí mismo se ama. Porque nadie aborreció jamás a su propia carne, sino que la sustenta y la cuida como también Cristo a la iglesia”. Acepte las faltas y defectos de su cónyuge, es parte de los términos que los unió. En su lugar, busque el cambio en su propia vida, lo que puede controlar, en lugar de tratar de cambiar a su cónyuge.
5. Deshonestidad: Mantener un vínculo fuerte con su cónyuge requiere integridad. La integridad se manifiesta en muchas áreas diferentes de la vida. La más importante es la honestidad: “hable claramente y cumpla con su palabra”. Proverbios 11: 3 dice: “La integridad de los rectos los encaminará; pero destruirá a los pecadores la perversidad de ellos.”
6. Infidelidad: La infidelidad es una traición a la confianza y transmite el mensaje de que el matrimonio no es importante. Hebreos 13: 4 dice: “Honroso sea en todos el matrimonio, y el lecho sin mancilla; pero a los fornicarios y a los adúlteros los juzgará Dios”. El estándar establecido por Dios para el matrimonio se establece en muchos pasajes desde Éxodo 20:14 hasta 1 Corintios 7: 2-5. Dios tiene la intención de que sigamos Su estándar porque la infidelidad siempre es un pecado y debe evitarse.
7. Abuso: El abuso de todo tipo destruye las relaciones. La Biblia claramente nos advierte sobre los peligros de un hombre enojado. Proverbios 22:24 dice: “No te entremetas con el iracundo, ni the acompañes con el hombre de enojos”. Proverbios 29:22 dice: “El hombre iracundo levanta contiendas, y el furioso muchas veces peca”. El abuso puede tomar muchas formas, pero las más comunes son las verbales, físicas, emocionales y sexuales. Ninguno de estos tiene un lugar en la vida de ningún creyente.
No es la voluntad de Dios que ninguna persona esté en una relación abusiva. Las palabras de enojo y críticas u otros actos abusivos destruyen la confianza y la autoestima. Ser sumiso en una relación matrimonial (Efesios 5:22) no significa dejarse abusar por su pareja. 1 Pedro 3: 1enseña que las esposas al ser sumisas a sus maridos pueden ganarlos para Cristo con su comportamiento, pero no enseña que las esposas deben permitir que las abusen verbal, emocional, física o sexualmente.
Es importante darse cuenta de que la confrontación es un principio bíblico que Jesús enseñó en Mateo 18: 15-20. Cuando ocurre el abuso, la confrontación del abusador jugará un papel clave para romper el ciclo de abuso y trabajar hacia la restauración. Es importante que la persona abusada busque ayuda de un pastor o consejero. La meta debe ser salir de la negación y restaurar amorosamente al abusador con un espíritu de mansedumbre (Gálatas 6: 1). Sin embargo, la seguridad de la persona abusada es primordial.

8. Arrepentimiento y reconciliación: Debemos recurrir a la fuerza de Dios para soportar circunstancias difíciles y vencer (Filipenses 4: 11-13; 2 Corintios 12: 8-10). No se rinda solo porque sea difícil. Cuando surgen problemas en un matrimonio, el objetivo siempre es la reconciliación. La verdadera reconciliación requiere el arrepentimiento de los fracasos tanto del esposo como de la esposa (Salmo 51:17; Proverbios 28:13; 1 Juan 1: 9).

El perdón a menudo es necesario durante las temporadas de problemas y la voluntad de perdonar demuestra fe en la relación. Es posible que no tenga ganas de perdonar a su cónyuge y es posible que no sienta que se merece su perdón; sin embargo, debemos recordar que todos somos perdonados por Dios y tampoco merecemos Su perdón. Teniendo como base de nuestra confianza el perdón del Señor para con nosotros, estamos obligados a extender Su amor y perdón a los demás, especialmente a nuestro cónyuge (Efesios 4:32, Colosenses 3: 12-14).
Conclusión
Cuando surgen problemas o problemas matrimoniales, se vuelve crucial que los problemas se manejen usando principios bíblicos. Creemos que Dios nos ha llamado a un amor sacrificial el uno por el otro, usando la guía y la sabiduría que Él ha provisto en Su Palabra. No hay matrimonios perfectos y rara vez se desarrollan según lo planeado. Sin embargo, adoramos a un Dios grande que puede darnos la fuerza y la resistencia para enfrentar cualquier circunstancia.
Posición de la Iglesia West Side sobre la Separación en el Matrimonio
Resumen
We believe that the believer will be able, with the aid of God’s Word and His grace, to work out the problems that may occur in a marriage relationship without marriage separation and/or divorce. We also understand that under some conditions separation may be necessary.
Pasajes Bíblicos Más Relevantes
• I Corintios 7:10-16
• Efesios 5:22-33
• Colosenses 3:18-19
• Mateo 19:5-8
• Malaquías 2:16
• Ecclesiastés 9:9
Posición Explicada
Los líderes espirituales de West Side entienden que la posición de la Biblia con respecto a la separación en el matrimonio es la siguiente:
¿Está Permitida la Separación en las Escrituras?
I Corintios 7:10-16, Efesios 5:22-33 y Colosenses 3:18-19 son consistentes en enseñar lo siguiente sobre la separación:
1. ¿Por Qué a Dios le Disgusta la Separación en un Matrimonio? Dios desea que la relación matrimonial sea una unión saludable entre un hombre y una mujer. Cuando nos separamos en nuestro matrimonio, destrozamos lo que Dios ha reunido (Mateo 19: 6). La separación, ya sea legal o física, implica la división de una pareja casada, y desagrada a Dios. I Corintios 7: 10-11 dice: “Pero a los que están unidos en matrimonio, mando, no yo, sino el Señor: Que la mujer no se separe del marido; y si se separa, quédese sin casar, o reconcíliese con su marido; y que el marido no abandone a su mujer”.
2. ¿Qué Pasa si mi Cónyuge no es Creyente y Quiere Separarse? Si un cónyuge incrédulo está dispuesto a vivir con el cónyuge creyente, entonces deben permanecer juntos, y usted, como creyente, traerá la santificación a su hogar. Pero si el cónyuge incrédulo quiere irse, el creyente debe dejar que se vaya. El creyente no está “atado” en esas situaciones. La palabra “atado” proviene de una palabra raíz que significa ser un sirviente y denota una relación permanente. En otras palabras, el creyente se libera de los lazos del matrimonio si el incrédulo quiere dejar la relación.
3. ¿Qué Pasa si mi Cónyuge Inicia una Separación pero no un Divorcio? 1 Corintios 7:10-11 no se refiere a un divorcio legal finalizado, sino solo a una “separación”. La palabra griega que se usa para “partir” es chorizo y significa “colocar espacio entre, separar”. Esto se ve claramente porque el esposo y la esposa antes de la separación siguen siendo marido y mujer después de la separación. Tanto para el esposo como para la esposa, el mensaje final aquí es reconciliarse.
4. ¿Cuál es una Situación en la que la Separación Puede ser Necesaria? La separación nunca es una situación ideal pero debido al pecado a veces es necesaria. Si un cónyuge o un hijo está siendo abusado físicamente, por ejemplo, deben buscar ayuda inmediatamente fuera del hogar y separarse del abusador hasta que hayan obtenido ayuda. La oración y el consejo de su pastor también son importantes para la restauración del matrimonio y la familia.
5. ¿Qué Tipo de Relaciones puedo Tener Cuando estoy Separado? 1 Corintios 7:10b-11a manda que permanezca soltero. Permanecer “soltero” significa que no debe tener una relación sexual o emocionalmente íntima con nadie más. En cambio, “reconcíliese con su marido [o esposa]” (1Corintios 7: 11b). Cuando ocurre una separación, debemos ser fieles y abstinentes. Las relaciones sexuales dictan unión ante los ojos de Dios. Cuando el esposo y la esposa se unen en el sexo, “… los dos serán una sola carne” (Mateo 19: 5).
6. ¿Por qué es tan Importante el Tema de “Una Sola Carne”? Cuando una pareja se une en el pacto del matrimonio, la Biblia nos dice que Dios los une en una sola carne. “Así que no son ya más dos, sino una sola carne; por tanto, lo que Dios juntó, no lo separe el hombre.” (Mateo 19: 6). El matrimonio está destinado a ser un compromiso de por vida, no una solución temporal para la soledad, necesidades emocionales o sexuales. Dios odia el divorcio (Malaquías 2:16) y nunca tiene la intención de que una pareja se separe una vez casados (Mateo 19: 8).
Conclusión
Los votos matrimoniales no deben tomarse a la ligera y la separación no debe perseguirse a la ligera. Cuando un matrimonio está bajo estrés, la prioridad debe ser la reconciliación antes que la separación. El creador del matrimonio es un Redentor y nos ha llamado a participar en su obra de reconciliación. Reclamar el poder de Su reconciliación en nuestros corazones mientras lo negamos en nuestros matrimonios es inconsistente con la naturaleza misma de Dios (2 Corintios 5: 16-21).
Cuando ocurre la separación, uno de los objetivos principales debe ser buscar la sabiduría del Señor en oración (1 Corintios 7: 5-6) y avanzar lo más rápido posible hacia la reconciliación. El período de separación debe ser breve y abordado como un compromiso de seguir la voluntad de Dios.
Hay algunos consejeros, incluso aquellos que dicen ser cristianos, que no compartirán este punto de vista cauteloso sobre la separación matrimonial. Siempre verifique el consejo de las personas con el consejo de la Palabra de Dios (2 Corintios 2: 4; 2 Timoteo 3: 16-17). Una vez separados, se vuelve cada vez más difícil revertir el ímpetu que aleja del compromiso de reconciliación.

Posición de la Iglesia West Side Sobre el Divorcio y las Segundas Nupcias
Resumen
Creemos en la posición bíblica que permite que cualquiera de los cónyuges solicite el divorcio por motivos de adulterio persistente o fornicación por parte de cualquiera de los cónyuges. Cuando la restauración del matrimonio haya fracasado, se permitirá el divorcio. Hemos seguido la premisa de que es el deseo de Dios que el matrimonio perdure, y que solo permita el divorcio bajo las condiciones establecidas en la Biblia. Cuando un hombre o una mujer se hayan divorciado bajo estas condiciones, se permitirán las segundas nupcias.
Pasajes Bíblicos Más Relevantes:
• Malaquías 2:13-16
• Mateo 19:3-30
• 1 Corintios 7:10-17
Posición Explicada
Los líderes espirituales de West Side entienden que la posición de la Biblia con respecto al divorcio y las segundas nupcias es la siguiente:
¿Qué Piensa Dios del Divorcio?
Dios instituyó el matrimonio y desea lo mejor para los que ama. Por tanto, Dios odia el divorcio. El divorcio viola su propósito del matrimonio, basada en Génesis 2:24, y causa un enorme sufrimiento. Él claramente declara su oposición en Malaquías 2, cuando el pecado de divorcio de los líderes y el pueblo estaba destruyendo el testimonio del pueblo de Dios.
¿Qué si mi Situación es Única?
Cada situación es única y debe ser examinada por el pastor/liderazgo de ancianos para determinar la aplicación de estos pasajes a un individuo o pareja.
¿Es el Divorcio un Pecado Imperdonable?
Dios es misericordioso. Cuando alguien viene a Cristo, es una nueva creación (2 Corintios 5:17; Efesios 2: 1-7). Aquellas cosas que se hacen en ignorancia, antes de la salvación y la morada del Espíritu Santo no se cuentan en contra de una persona en términos de su carácter cristiano. Incluso el apóstol Pablo fue culpable de todo tipo de pecado, incluida la participación en la lapidación de Esteban. Respecto a estas cosas, dice: “Doy gracias al que me fortaleció, a Cristo Jesús nuestro Señor, porque me tuvo por fiel, poniéndome en el ministerio, habiendo yo sido antes blasfemo, perseguidor e injuriador; mas fui recibido a misericordia porque lo hice por ignorancia, en incredulidad. Pero la gracia de nuestro Señor fue más abundante con la fe y el amor que es en Cristo Jesús ”(I Timoteo 1: 12-14).
Los pecados cometidos antes de la salvación no descalificaron a Pablo del liderazgo. Por lo tanto, aquellos que fueron casados y divorciados antes de la salvación no están en la misma situación que los creyentes que han pasado por un divorcio. Para el creyente que está divorciado, el Señor todavía se complace en traer sanidad y perdón. El divorcio no es ciertamente un pecado imperdonable, pero las implicaciones del divorcio son trágicas y, si es posible, se deben buscar otras soluciones.
¿Cuándo es Permisible el Divorcio?
El divorcio está permitido (no requerido) por la enseñanza de Jesús en Mateo 19: 1-12 y pasajes relacionados (Mateo 5: 31-32; Marcos 10: 1-12). El lenguaje de esta excepción (“a no ser por causa de fornicación”) indica infidelidad repetida por parte de una pareja no arrepentida, no un incidente único, confesado y arrepentido. Si es posible, la reconciliación de una pareja separada o divorciada es siempre la máxima prioridad. Esta búsqueda de la reconciliación es más consistente con un Dios santo que ha elegido amar al hombre pecador incondicionalmente y con paciencia. Vea, por ejemplo, la relación de Oseas con su esposa, para ver el deseo de Dios de reconciliación después de la infidelidad.
¿Qué si mi Esposo no es un Creyente en Cristo y Quiere el Divorcio?
Vivir con un cónyuge incrédulo puede ser muy difícil, y las instrucciones de 1 Pedro 3: 1-7 son especialmente útiles. Pero, Pablo da un permiso adicional en 1 Corintios 7: 10-17 para divorciarse y volverse a casar en el caso de un cónyuge incrédulo que deja el matrimonio. Nuevamente, si es posible, la reconciliación de una pareja separada o divorciada es siempre la máxima prioridad. Si un cónyuge incrédulo se divorcia de usted, las Escrituras le indican que lo deje ir (1 Corintios 7:15). Quizás al hacerlo, puedas demostrar el amor de Cristo.
¿Qué Sucede si mi Cónyuge es un Creyente en Cristo y Desea Divorciarse?
Veaáse la respuesta a “¿Cuándo es Permisible el Divorcio?”
¿Qué Sucede si mi Cónyuge me abandona?
Si su cónyuge incrédulo lo abandona o quiere salir del matrimonio, usted es libre de dejarlo ir. 1 Corintios 7:15 lo dice de esta manera: “Pero si el incrédulo se separa, sepárese; pues no está el hermano o la hermana sujeto a servidumbre en semejante caso, sino que a paz nos llamó Dios ”. La Escritura dice en 1 Corintios 7:16 y 1 Pedro 3: 1-2, que es posible que su actitud y fe se conviertan en una herramienta para llevar a su cónyuge a una fe personal en Cristo. Entonces, mientras que un creyente es libre de permitir que un cónyuge incrédulo deje la relación, el objetivo en última instancia es ver a esa persona venir a Cristo.
Si se produce el divorcio, la enseñanza de 1 Corintios 7 no prohíbe volver a casarse. Creemos que el cónyuge abandonado es libre de volver a casarse si el que se fue se ha vuelto a casar o es un adúltero. Las Escrituras guardan silencio sobre la deserción de un cónyuge creyente. West Side Church está aquí para trabajar con usted y su cónyuge si un cónyuge creyente lo abandona.
¿Qué sucede si mi Cónyuge Creyente se Comporta de Manera Destructiva?
Las Escrituras tienen poco que decir sobre el divorcio entre los creyentes porque se asume que el poder redentor y la obra del Espíritu Santo nos traerán sanidad y restauración cuando las relaciones sean problemáticas. Sin embargo, cuando la infidelidad matrimonial persistente es el patrón, se permite que el cónyuge herido se divorcie como último recurso. Sin embargo, las Escrituras guardan silencio sobre otras razones para justificar el divorcio. Ciertamente, la violencia física requiere intervención y quizás separación para lidiar con el problema central, pero el divorcio no es un resultado necesario.
¿Cuándo Permite la Biblia Volverse a Casar?
Si el divorcio ha ocurrido bajo las excepciones bíblicas (es decir, infidelidad matrimonial persistente por parte de un cónyuge o por abandono de un cónyuge incrédulo, como se indica en Mateo 19 y 1 Corintios 7) y no hay posibilidad de restauración del matrimonio (ejemplo: el cónyuge que se fue no está dispuesto a reconciliarse, se ha vuelto a casar o falleció), entonces volver a casarse es permitido porque la Biblia no prohíbe casarse de nuevo.
¿Puede una Persona Divorciada Servir como Líder Espiritual en la Iglesia?
El divorcio antes de la salvación no se considerará como una descalificación para los cargos de diácono o anciano dado que se cumplen otros requisitos y ha pasado un período de tiempo suficiente para que se demuestre la fidelidad marital. El divorcio después de la salvación no se considerará una descalificación si el divorcio sigue las excepciones bíblicas. Los ancianos decidirán cómo aplicar este estándar a la iglesia.
¿Se Aceptará a una Persona Divorciada en West Side?
Muchas personas divorciadas no se sienten bienvenidas en las iglesias. Estos sentimientos pueden ser autoinducidos o el resultado de actitudes dentro de la iglesia. En West Side, nuestro deseo es venerar la institución del matrimonio mientras ayudamos a las personas a recuperarse del divorcio; ambos son importantes. Como iglesia, buscamos enseñar verdades bíblicas y no permitir que nuestra cultura dicte lo que enseñamos. También amaremos a aquellos que están siendo lastimados por el divorcio y podemos ofrecer soluciones para servir como agentes de cambio en la cultura. Es la Iglesia la que tiene respuestas reales a los problemas de la vida.

 

Position on Marriage and Sexual Morality

Marriage is a fundamental institution in human society. It was established by God at creation when God created the first human beings as “male and female” (Genesis 1:27) and then said to them, “Be fruitful and multiply and fill the earth” (Genesis 1:28). Marriage is defined by God as “For this reason a man will leave his father and mother and be united to his wife, and they will become one flesh. The man and his wife were both
naked, and they felt no shame
(Genesis 2:24-25).” Unfortunately there is much confusion in our world regarding relationships. What about
single people? Is it okay to get a divorce? Under what circumstances can I get remarried? At West Side we
seek to submit to the authority of Scripture to govern our statements and positions. This document seeks to
bring clarity to what the Bible says about these issues.
West Side Church Position on Singleness
Summary
We believe that people who are single are valued by God. Everyone must be single at some point in their life.
Those who are single should see this as an opportunity to live for Jesus Christ. Single people should not be
thought of as incomplete and looking for their other half, but whole people who are complete in their identity in
Christ.
Most Relevant Bible Passages
 1 Corinthians 7:1-40
 Isaiah 56:3-5
 Matthew 19:11-12
Position Explained
The position of the Bible concerning singleness is understood by West Side’s spiritual leaders to be as follows:
How Many People Are Single?
Marriage is happening later in life than it did just twenty years ago. In 2002, only 12% of men and 22% of
women under the age of 25 were married. Because of divorce and a growing number of people who choose
not to get married, one third of all people who are in their 30’s and 40’s are currently not married. In 1996, the
Census Bureau stated that 47% of the American population was living single because they were unmarried,
widowed, divorced, or married with their spouse being absent. We share this because many single people
feel alone in the church. The reality is that they are almost the majority of our society.1
Is It Acceptable To Be Single?
In Genesis 1 God creates the world and everything is good. In Genesis 2:18 we see the first thing that is not
good, and that is to be alone. God creates marriage as the solution. God does not create the fraternity, community group, or club, but He creates marriage, and it is good to get married. We also see in 1 Corinthians
7:1 that, “It is good for a man not to marry.”
1Statistics taken from After the Baby Boomers by Robert Wuthnow page 21-23. And from Singles at the Crossroads by Albert Y.
Hsu page 13 – 31.
So, just as it is good to be married, it is also good to be single. To the single person who is struggling by being alone we would encourage them to find comfort in the community of the church. When Jesus saves us
He adopts us into His family so that we can love one another and serve His church.
Jesus was single and spoke about when it was acceptable to be single. In Matthew 19:11-12 Jesus shares a
difficult message. The main reason why some will choose to remain unmarried is to do a job that requires a
single devotion to God or because of special circumstances. This is when someone voluntarily chooses to
devote their life to God. While God calls all of His followers to live for Him in all that they do, some people
seek to do it without the added burden of raising a family.
Is It Better To Be Single Or Married?
One state is not better than the other. In church history many leaders have exalted singleness as a form of
godliness, and today some exalt married life. In ancient Jewish culture marriage was highly valued. To be
single and childless was seen as a curse to some, but God had a special message for single people who lived
in a culture that over-valued marriage. In Isaiah 56:3-5, God clearly states that those who are single and follow Him will not be forgotten. God will bless them with an everlasting name and they will be full members of
the family of God.
If you find yourself single right now you should find joy in the advantages of your current state. There are
many blessings that the single life brings. 1 Corinthians 7:32-34 states that a single person is free from the
concerns of raising a family, pleasing a spouse, or feeling like they are cheating their family when they give
their all to God. This is an incredibly freeing verse. Yes, single people need rest, vacations, and a healthy
social life just like anyone, but a single person is able to pursue the dreams God has given them more easily
when compared to a married person.
Is It Possible For A Single Person To Remain Sexually Pure?
Yes it is. While sexual desires are very strong, God’s Word continually calls us to “put to death, therefore,
whatever belongs to your earthly nature: sexual immorality, impurity, lust, evil desires and greed, which is
idolatry” (Colossians 3:5). As Christians we are called to not look at that which causes us to be aroused, to
not go to the places that will tempt us, and to not use our hands to touch what we should not touch. Jesus
Christ has given us new life so that we can be holy ambassadors for Him in our world. Nowhere in Scripture
does it say it is acceptable to give into sexual sin just because the temptation is too strong.
It is because we are called to be pure, that we should not live with a person of the opposite gender prior to
marriage. Doing so would be setting yourself up for failure. Society says to restrain from sex is dehumanizing, but God states that sex is for marriage. Romans 8:13 says, “For if you live according to the sinful nature,
you will die; but if by the Spirit you put to death the misdeeds of the body, you will live.” Our culture states “to
be free you can have sex with anyone,” but sex outside of marriage is spiritual death. To live a truly fulfilled
and satisfied life a person must seek the things of God and humbly follow Him.
What If I Love Someone, I Am Willing To Commit To That Person, But It Would Be A Hardship For Us
To Get Married? What If My Taxes Would Increase? What If The Laws Of The Land Do Not Value Marriage? Can I Live With Someone And Remain Legally Single, But “Married In God’s Eyes?”
While we understand that the laws of the land are not always in favor of marriage, we believe in a higher authority than the US government. You should get married. God calls for a husband to sacrificially love his
wife. This love is greater than any tax barrier, 401K plan, or local law. We should not live with deceit toward our government, insurance agencies, or pension plan. It would be honoring toward God if you were to
get married.
West Side Church Position on Marriage
Summary
We believe that God instituted marriage as a covenant relationship between one man and one woman before
God. God designed the marriage relationship to be a lifelong partnership. In this partnership, He desires to
bring blessing and growth in the physical and the spiritual lives of both the husband and wife.
Most Relevant Bible Passages
 Genesis 2:20b-25
 Ephesians 5:21-33
 Proverbs 18:22
The Position Explained
The position of the Bible concerning marriage is understood by West Side’s spiritual leaders to be as follows:
Why Did God Choose Marriage?
When God created humanity, He created them “in His own image” (Genesis 1:27). Men and women are
unique creations in the image of God. And marriage was created for the relationship between the two. In
Genesis 2:18, God decided that it was “not good for the man to be alone,” so He created a helper, Eve, to be
Adam’s wife. Proverbs 18:22 says: “He who finds a wife finds what is good and receives favor from the
LORD.”
God intends this relationship not just for mutual help and fulfillment, but also for the setting in which to have a
family. Jesus addresses God’s design and blessing of the marriage relationship in Matthew 19:5-6a: “For this
reason a man will leave his father and mother and be united to his wife, and the two will become one flesh.
So they are no longer two, but one.” We see in this Scripture that God’s design of marriage is the joining of
one man and one woman. All other attempts at marriage unions are not blessed by God (sex outside of marriage, homosexuality, polygamy, etc.).
Who Should I Marry?
If you are a follower of Jesus Christ you should marry another follower of Jesus Christ since marriage is a
physical and spiritual union. Paul states in 2 Corinthians 6:14; “Do not be yoked together with unbelievers.
For what do righteousness and wickedness have in common? Or what fellowship can light have with darkness?” As Christians we seek to live in righteousness. To enter into marriage with a person who does not
share the life of Christ is setting you up for hardship.
Why Should I Marry?
Marriage is a covenant before God. A man and a woman should become married if they desire to commit to
live together and support one another in a lifelong, exclusive relationship. Marriage must be founded on the
deepest levels of sacrificial love, not just on feelings.
When Should I Marry?
The marriage relationship should not be rushed into, because it is a serious commitment. Healthy marriage
requires maturity on both sides. A man should be ready to provide for his family if he is looking to get married. At West Side, we require pre-marital counseling as an important part of the preparation for marriage.
How Does Marriage Affect My Spiritual Life?
The marriage relationship does not bring salvation, and it is not a sacrament that needs to be fulfilled. We
believe the marriage relationship is used as an illustration of Christ’s relationship with the Church. This illustration shows the leadership of Jesus Christ, His love for the Church, and the unity between husband and
wife as an example of the deeper bond between Christ and His Church.
West Side Church Responses to Marriage Issues
Summary
We believe that a good marriage can at times be difficult. In those difficult times, God calls both husbands
and wives to a high standard. When difficult issues arise in a marriage, the husband and wife need to approach the problem, or problems, with a mindset that does not consider separation or divorce. Separation,
whether it is legal or physical, involves the division of a married couple and it displeases God. 1 Corinthians
7:10-11 says, “To the married I give this command (not I, but the Lord): a wife must not separate from her
husband. But if she does, she must remain unmarried or else be reconciled to her husband. And a husband must not divorce his wife.”
Most Relevant Bible Passages
 I Corinthians 7:2-3, 10-11
 Ephesians 5:22-33
 I Peter 3:1-7
 Hebrews 13:4
 I Thessalonians 5:7
 Jude 16
Position Explained
The position of the Bible concerning responses to marriage issues is understood by West Side’s spiritual
leaders to be as follows:
What Are Some Issues That May Cause A Marriage To Struggle?
A good marriage requires effort. I Peter 3:7 in the NIV uses the word “considerate” and the NASV uses the
words “in an understanding way.” Both indicate that an effort is required to really “know” your spouse.
“Knowing” requires all aspects of intimacy: physical, sexual, spiritual, intellectual, and emotional. The better
you understand your life partner in these five areas, the more immune your marriage is to divisive issues.
However, when you spend so much time with another person, you will encounter certain characteristics
about them that may irritate or bother you in some way. This is when your efforts, patience and God’s grace
are most required.
1. Priorities: For a marriage to be successful, the spouse and the marriage relationship need to be
a priority. Ephesians 5:15-17 states, “Be very careful, then, how you live–not as unwise but as
wise, making the most of every opportunity, because the days are evil. Therefore do not be foolish, but understand what the Lord’s will is.” When you treat your career, hobbies, favorite pastimes and children as more important than your spouse, you are doomed for failure in your relationship. Make your spouse the priority and that joy and contentment will trickle down into everything else you love about your life.
2. Emotional Isolation: Husbands and wives need to be emotionally available to each other. I Peter 3:7 says, “Live with your wives in an understanding way…” Men need to be good listeners, empathetic to their wives’ needs rather than just trying to “fix” their problems. Men need to be aware
of the common tendency to emotionally pull away from their wives. Women need to be empathetic to the stresses men put on themselves to be strong and successful. Simple words of affirmation
may go a long way. Women need to be aware that being critical of their spouse may cause them
to become emotionally isolated.
3. Discouragement: Both men and women need to avoid demeaning, discouraging comments. Discouragement is the lack of affirmation and encouragement in the relationship. Believers are called
in I Thessalonians 5:7 to, “…encourage one another and build each other up, just as in fact you
are doing.” Using demeaning comments toward your spouse and withholding your honor, respect
and encouragement will lead to discouragement and bitterness, which is the opposite of encouragement.
4. Criticism: Being critical of a loved one is another way to destroy a marriage. Constant criticism
or a critical spirit can cause a rift between husband and wife. Some people wish they had married
the “perfect spouse,” but there are no perfect relationships nor is any one individual perfect, other
than Christ. The ideal marriage involves both the husband and the wife giving their best. Ephesians 5:28-29 says, “In this same way, husbands ought to love their wives as their own bodies.
He who loves his wife loves himself. After all, no one ever hated his own body, but he feeds and
cares for it, just as Christ does the church.” Accept the faults and shortcomings of your spouse. It
is part of the package that brought you together. Instead, pursue change in your own life, what
you can control, rather than trying to change your spouse.
5. Dishonesty: Maintaining a strong bond with your spouse requires integrity. Integrity manifests
itself in many different areas of life. The most important is honesty: “Say what you mean, mean
what you say.” Proverbs 11:3 says, “The integrity of the upright guides them, but the unfaithful are
destroyed by their duplicity.”
6. Infidelity: Infidelity is a betrayal of trust and sends the message that marriage is unimportant.
Hebrews 13:4 says, “Marriage should be honored by all, and the marriage bed kept pure, for God
will judge the adulterer and all the sexually immoral.” The God-established standard for marriage
is laid out in many passages from Exodus 20:14 to 1 Corinthians 7:2-5. God intends for us to follow His standard because infidelity is always a sin and needs to be avoided.
7. Abuse: Abuse of all kinds destroys relationships. The Bible clearly warns us about the dangers
of an angry man. Proverbs 22:24 says, “Do not associate with a man given to anger; or go with a
hot-tempered man.” Proverbs 29:22 says, “An angry man stirs up strife, and a hot-tempered man
abounds in transgression.” Abuse can take many forms but the most common are verbal, physical, emotional and sexual. None of these have a place in the life of any believer.
It is not God’s will for any person to be in an abusive relationship. Angry and critical words or other abusive acts destroy confidence and self-esteem. Being submissive in a marriage relationship
(Ephesians 5:22) does not mean allowing yourself to be abused by your partner. 1 Peter 3:1
teaches that wives, by being submissive to their husbands, may win them to Christ by their behavior. But it does not teach that wives must allow themselves to be verbally, emotionally, physically,
or sexually abused.
It is important to realize that confrontation is a biblical principle which Jesus taught about in Matthew 18:15-20. When abuse occurs, the confrontation of the abuser will play a key role in breaking the cycle of abuse and working toward restoration. It is important that the abused person seek
help from a pastor or counselor. The goal should be to break through the denial and lovingly restore the abuser with a spirit of gentleness (Galatians 6:1). However, safety for the abused person is primary.
8. Repentance and Reconciliation: We must draw upon God’s strength to endure difficult circumstances and overcome (Philippians 4:11-13; 2 Corinthians 12:8-10). Don’t give up just because it
is hard. When problems occur in a marriage, the goal is always reconciliation. True reconciliation
requires repentance for failures by both husband and wife (Psalm 51:17; Proverbs 28:13; 1 John
1:9).
Forgiveness is often needed during seasons of trouble and a willingness to forgive demonstrates
faith in the relationship. You may not feel like forgiving your spouse, and you may not feel they
deserve your offer of forgiveness. However, we must remember that we all stand forgiven by God
and don’t deserve His forgiveness either. On the basis of our confidence in the Lord’s forgiveness
of us, we are compelled to extend His love and forgiveness to others, especially our spouse
(Ephesians 4:32, Colossians 3:12-14).
Conclusion
When problems or marital issues arise it becomes crucial that the problems are handled using biblical principles. We believe that God has called us to a sacrificial love for one another using the guidance and wisdom
He has provided in His Word. There are no perfect marriages, and rarely do they go according to plan.
However, we worship a big God who is able to give us the strength and endurance to face any circumstance.
West Side Church Position On Separation In Marriage
Summary
We believe that the believer will be able, with the aid of God’s Word and His grace, to work out the problems
that may occur in a marriage relationship without marriage separation and/or divorce. We also understand
that under some conditions separation may be necessary.
Most Relevant Bible Passages
 I Corinthians 7:10-16
 Ephesians 5:22-33
 Colossians 3:18-19
 Matthew 19:5-8
 Malachi 2:16
 Ecclesiastes 9:9
Position Explained
The position of the Bible concerning separation in marriage is understood by West Side’s spiritual leaders to
be as follows:
Is Separation Allowed For In Scripture?
I Corinthians 7:10-16, Ephesians 5:22-33 and Colossians 3:18-19 are consistent in teaching the following
about separation:
1. Why Is God Displeased Over Separation In A Marriage? God desires for the marriage relationship to be a healthy union between a man and a woman. When we separate in our marriage
we tear apart what God has brought together (Matthew 19:6). Separation, whether it is legal
or physical, involves the division of a married couple, and it displeases God. I Corinthians 7:10-
11 says, “To the married I give this command (not I, but the Lord): A wife must not separate from
her husband. But if she does, she must remain unmarried or else be reconciled to her husband.
And a husband must not divorce his wife.”
2. What If My Spouse Is Not A Christian And Wants To Separate? If an unbelieving spouse is
willing to live with the believing spouse, then they should stay together, and you as the believer
will bring sanctification into your home. But if the unbelieving spouse wants to leave then the believer is to allow them to go. The believer is not “bound” in those situations. The word “bound”
comes from a root word that means to be a servant and denotes a permanent relationship. In
other words, the believer is freed from the bonds of marriage if the unbeliever wants to leave the
relationship.
3. What If My Spouse Initiates A Separation, But Not A Divorce? 1 Corinthians 7:10-11 is not
referring to a finalized legal divorce, but a “separation” only. The Greek word used for “depart” is
chorizo, and it means “to place room between, to separate.” This is clearly seen because the
husband and wife before the separation are still husband and wife after the separation. For both
husband and wife the final message here is to be reconciled.
4. What Is A Situation Where Separation May Be Necessary? Separation is never an ideal situation, but because of sin, it is sometimes necessary. If a spouse or child is being physically
abused, for example, they should immediately seek help outside the home and separate from the
abuser until they have gotten help. Prayer and counsel from their pastor are also important for
the restoration of the marriage and family.
5. What Type Of Relationships Can I Have When I Am Separated? 1 Corinthians 7:10b-11a
commands for you to remain unmarried. To remain “unmarried” means you should not have a
sexually or emotionally intimate relationship with anyone else. Instead, be “reconciled to your
husband [or wife]” (1Corinthians 7:11b). When a separation occurs, we’re to be faithful and abstinent. Sexual relations dictate union in God’s eyes. When the husband and wife are joined together in sex, “…the two shall become one flesh” (Matthew 19:5).
6. Why Is The “One Flesh” Issue So Important? When a couple comes together in the covenant
of marriage, the Bible tells us that God joins them together into one flesh. “So they are no longer
two, but one. Therefore what God has joined together, let man not separate.” (Matthew 19:6).
Marriage is intended to be a lifelong commitment, not a temporary solution for loneliness, emotional or sexual needs. God hates divorce (Malachi 2:16) and never intends for a couple to separate once they are married (Matthew 19:8).
Conclusion
Marriage vows should not be taken lightly, and separation should not be pursued casually. When a mar-
riage is under stress, the priority must be reconciliation above separation. The creator of marriage is a Redeemer and has called us to share in His work of reconciliation. To claim the power of His reconciliation in
our hearts while denying it in our marriages is inconsistent with God’s very nature (2 Corinthians 5:16-21).
When separation occurs one of the primary goals ought to be seeking the Lord’s wisdom in prayer (1 Corinthians 7:5-6) and moving as rapidly as possible to reconciliation. The period of separation ought to be brief
and approached as a commitment to follow God’s will.
There are some counselors, even those who claim to be Christian, who will not share this cautious view
about marital separation. Always check counsel from people against the counsel of God’s Word (2 Corinthians 2:4; 2 Timothy 3:16-17). Once separated, it becomes increasingly difficult to reverse the momentum
leading away from the commitment to reconcile.
West Side Church Position on Divorce and Remarriage
Summary
We believe in the biblical position allowing divorce to be sought by either partner on the grounds of persistent adultery or fornication by either married partner. When restoration of the marriage has failed, then divorce will be allowed. We have followed the premise that it is God’s desire for marriage to endure, and only
allow for divorce under the biblically stated conditions. When a man or woman have been divorced under
these conditions, remarriage will be allowed.
Most Relevant Bible Passages
 Malachi 2:13-16
 Matthew 19:3-30
 1 Corinthians 7:10-17
Position Explained
The position of the Bible concerning divorce and remarriage is understood by West Side’s spiritual leaders
to be as follows:
What Does God Think Of Divorce?
God instituted marriage and desires the best for those He loves. Therefore, God hates divorce. It violates
His intention for marriage, based on Genesis 2:24, and causes enormous suffering. He clearly states His
opposition in Malachi 2, when the sin of divorce by the leaders and people was destroying the testimony of
God’s people.
What If My Situation Is Unique?
Every situation is unique and must be examined by pastor/elder leadership to determine the application of
these passages to an individual or couple.
Is Divorce The Unpardonable Sin?
God is merciful. When someone comes to Christ, they are a new creation (2 Corinthians 5:17; Ephesians
2:1-7). Those things done in ignorance, prior to salvation and the indwelling of the Holy Spirit are not counted against a person in terms of his Christian character. Even the Apostle Paul was guilty of all manner of
sin, including participation in the stoning of Stephen. Concerning these things he says, “I thank Christ Jesus
our Lord, who has given me strength, that He considered me faithful, appointing me to His service. Even
though I was once a blasphemer and a persecutor and a violent man, I was shown mercy because I acted in
ignorance and unbelief. The grace of our Lord was poured out on me abundantly, along with the faith and
love that are in Christ Jesus” (I Timothy 1:12-14).
Sins committed prior to salvation did not disqualify Paul from leadership. Therefore, those who were married
and divorced prior to salvation are not in the same situation as believers who have gone through a divorce.
For the believer who is divorced, the Lord is still pleased to bring healing and forgiveness. Divorce is certainly not the unpardonable sin, but the implications of divorce are tragic and other solutions ought to be pursued
if at all possible.
When Is Divorce Permissible?
Divorce is permitted (not required) by Jesus’ teaching in Matthew 19:1-12 and related passages (Matthew
5:31-32; Mark 10:1-12). The language of this exception (“except for marital unfaithfulness”) indicates repeated infidelity by an unrepentant partner, not a one-time, confessed and repented incident. If possible, reconciliation of a separated or divorced couple is always the top priority. This pursuit of reconciliation is most
consistent with a holy God who has chosen to love sinful man unconditionally and with patience. See for
example Hosea’s relationship with his wife, to see God’s desire for reconciliation in unfaithfulness.
What If My Spouse Is Not A Believer In Christ And Wants A Divorce?
Living with an unbelieving spouse can be very difficult, and the instructions in 1 Peter 3:1-7 are especially
helpful. But, Paul makes an additional permission in 1 Corinthians 7:10-17 for divorce and remarriage in the
case of an unbelieving spouse who leaves a marriage. Again, if possible, reconciliation of a separated or
divorced couple is always the top priority. If an unbelieving spouse divorces you, the Scriptures instruct you
to let him or her go (1 Corinthians 7:15). Perhaps in doing so you may be able to show the love of Christ.
What If My Spouse Is A Believer In Christ And Wants A Divorce?
See answer to “When is divorce permissible?”
What If My Spouse Deserts Me?
If your unbelieving spouse leaves you or wants out of the marriage, you are free to let him or her go. 1 Corinthians 7:15 states it this way, “But if the unbeliever leaves, let him do so. A believing man or woman is not
bound in such circumstances; God has called us to live in peace.” Scripture states in 1 Corinthians 7:16 and
1 Peter 3:1-2, that it is possible that your attitude and faith could become a tool to bring your spouse to personal faith in Christ. So, while a believer is free to let an unbelieving spouse leave the relationship, the goal
ultimately is to see that person come to Christ.
If divorce occurs, the teaching in 1 Corinthians 7 does not forbid remarriage. We believe that the abandoned
spouse is free to remarry if the one who left has either remarried or is an adulterer. The Scriptures are silent
about desertion by a believing spouse. West Side Church is here to work with you and your spouse if a believing spouse was to desert you.
What If My Believing Spouse Is Behaving In A Destructive Way?
The Scriptures have little to say about divorce among believers because it is assumed that the redemptive
power and work of the Holy Spirit will bring us to healing and restoration when relationships are troubled.
However, when persistent marital unfaithfulness is the pattern, the wounded spouse is permitted to divorce
as a last resort. However, the Scriptures are silent about other reasons to justify divorce. Certainly, physical
violence requires intervention and perhaps separation to deal with the core problem, but divorce is not a necessary outcome.
When Does The Bible Permit Remarriage?
If the divorce has occurred under the biblical exceptions (i.e. persistent marital unfaithfulness by either married partner or by desertion by an unbelieving spouse – as stated in Matthew 19 and 1 Corinthians 7) and
there is no possibility for the restoration of the marriage (i.e. the departed spouse is unwilling to reconcile,
another marriage has occurred, or death), then remarriage is permissible because the Bible does not forbid
remarriage.
Can A Divorced Person Serve As A Spiritual Leader In The Church?
Divorce prior to salvation will not be considered a disqualification for the offices of deacon or elder given that
other qualifications are met and a sufficient period of time has passed for marital faithfulness to be demonstrated. Divorce after salvation will not be considered a disqualification if the divorce follows the biblical exceptions. The elders will decide how to apply this standard toward the church.
Will a Divorced Person be Accepted at West Side?
Many divorced people don’t feel welcome in churches. These feelings may be self-induced or the result of
attitudes within the church. At West Side, it is our desire to revere the institution of marriage while helping
people recover from divorce. Both are important. As a church we seek to teach biblical truths and not allow
our culture to dictate what we teach. We will also love those who are being hurt by divorce and can offer solutions to serve as an agent of change in the culture. It is the Church that has real answers to the problems
of life.

INTRODUCCIÓN:
El gran misterio y la belleza fenomenal de la creación de Dios del hombre a Su imagen: hombre y mujer, y Su regalo del matrimonio son la base de las mayores expresiones humanas de amor en el matrimonio y la familia. El género y el sexo son fundamentales para todo lo que somos y conocemos como seres humanos. De hecho, es difícil encontrar algo más poderoso o penetrante en todos los ámbitos de la vida, el hogar, las relaciones, el entretenimiento, la música, la política y la cultura. El pecado ha corrompido la imagen y torcido el género y la sexualidad dejándonos con la Batalla de los Sexos, las Guerras de Género, la prostitución, la pornografía, el abuso, el divorcio y todo tipo de pecado, dolor y la destrucción de estos dones e ideales dados por Dios.
La lucha contra el pecado más reciente después del movimiento del “amor libre” de la década de 1960, la legalización del aborto en la década de 1970, la escalada de divorcios y cohabitación en las décadas de 1980 y 1990, ha sido el cambio del rechazo de la homosexualidad, a tolerancia, a la aceptación de la misma como un estilo de vida viable, a la promoción activa y agresiva del estilo de vida y la agenda homosexual. Esto ha llevado a una revolución dentro de nuestra cultura en las definiciones básicas, comportamiento y leyes (incluida la aprobación de las leyes sobre el matrimonio entre personas del mismo sexo). Esto requiere una declaración de posición clara y concisa sobre estos temas para que West Side Church informe y anime una respuesta apropiada y bíblica. En West Side buscamos someternos a la autoridad de las Escrituras para gobernar todas nuestras declaraciones y posiciones.
I. LA PALABRA DE DIOS HABLA:
A. SOBRE EL GÉNERO:
Génesis 1:27-28 “Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. Y los bendijo, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra.’” (RVR1960)
– El Génesis es la revelación de Dios de los comienzos de la creación. La creación del hombre a imagen de Dios se encuentra en tres cosas:
1. La Creación Distinta: el soplo de Dios, su manera de formar al hombre y crear a la mujer con una esencia, intelecto, voluntad, naturaleza emocional, moral y relacional correspondiente a Dios.
2. La Tarea del Dominio: El propósito de vida dado a la humanidad de sojuzgar la creación y señoreadla como mayordomos y siervos de Dios.
3. El Pacto Matrimonial: La imagen única de “varón y hembra” y el vínculo de asociación, unidad y perfecta armonía entre marido y mujer.
– Observaciones de género:
1. “varón y hembra” solo se menciona sobre la humanidad en la creación, aunque se encuentra en otras partes del mundo animal y vegetal. Esto indica su importancia para Dios en la imagen que creó en nosotros.
2. Hay indicios de complete igualdad.
3. Se comparte plenamente ese completo espectro de características de la imagen, la bendición que Dios da y la asignación del trabajo de señorear la creación
4. El género NO es opcional. No se basa en su entorno. No es un resultado de la cultura o condicionamiento. Tu género es lo que eres; uno o el otro, y no estás solo, sino conectado a los demás y al otro.
5. El género o el sexo no son una elección individual, un derecho, una recreación, una estrategia de marketing, un código de vestimento, algo que pueda ser cambiado o añadido. No es algo que HACES o NO HACES según tus preferencias personales.
6. Todo lo grande y pequeño, cada momento de cada día está influenciado por su género: cada interacción, patrones cerebrales, amores, pasiones y relaciones, decisiones, carrera, emociones, votaciones, metabolismo, motivos personales, hábitos de compra, familia, paternidad, etc.
– La belleza de la creación en el Jardín del Edén y el correspondiente desastre del pecado en la Caída son evidentes en cada una de las áreas.
1. Creación Distinta: Buena relación con Dios
Después de la caída En guerra con Dios — no hay compañerismo
2. Tarea del Dominio: Buena relación con la creación
Desoués de la caída En Guerra con la creación – trabajo duro
3. Pacto Matrimonial: Buena relación el uno con el otro
Después de la caída En guerra con el otro – guerras de género
– La imagen de Dios en cada área está dañada y distorsionada pero no totalmente perdida después de la Caída.”
“Dios creó al hombre, varón y hembra a Su imagen, estableciendo el género desde el principio.”
B. SOBRE EL MATRIMONIO:
Génesis 2:18, 24-25 “Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre está solo; le hare ayuda idónea para él. Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne. Y estaban ambos desnudos, Adán y su mujer, y no se avergonzaban’”
– Esta creación y el llamado a “ser uno” es un principio fundamental repetido más tarde por los profetas (Mal. 2:15), Jesús (Mat. 19:4-5, Mar. 10:6-9), y el Apóstol Pablo (1 Cor. 6:16, Ef. 5:31) como el estándar de Dios para el género y el matrimonio en toda la historia humana.
– El término “ayuda idónea” es una combinación de palabras única en la Biblia que solo se utiliza aquí. Significa: contraparte perfecta, un socio igual: acuñando el nuevo término “contrapartes”. La mujer NO está hecha a imagen del hombre. Ella fue creada a partir del hombre para mostrar que son literalmente uno a la imagen de Dios.
– En estos versículos está el ideal de Dios para su creación humana a Su imagen, y el establecimiento del matrimonio para la familia:
1. Dios creó la necesidad de compañía y la satisfizo: dijo que no había terminado solo con el hombre, y trajo a los animales para que fueran nombrados por el hombre para que aforara esa necesidad en él.
2. Dios ordenó la institución del matrimonio. Antes del gobierno, las estructuras sociales, la escuela o la iglesia, Dios creó el matrimonio y la institución familiar. El matrimonio pertenece a Dios, quien lo creó, así que Él lo define.
3. Es heterosexual: varón y hembra.
4. Es exclusivo: solo un compañero.
5. Es permanente: de por vida.
6. Es ejemplar: se da aquí para que sea el patrón establecido para todos los demás por venir.
7. Es una nueva unidad: “dejará y se unirá” indica el futuro familiar ideal, la conexión “por la carne” entre marido y mujer será más fuerte que la conexión por “línea de sangre” que hay con la familia de origen.
8. Es en unidad: inseparable en todo; estar en la misma página en todas las áreas de la vida: ser UNO en expectativas, creencias espirituales, comunicación, resolución de conflictos, finanzas, ocio, paternidad, familia y cuerpo.
9. Es íntimo: aquí está el regalo de Dios del sexo para la expresión del amor y la diversión.
10. Fructifica: aquí está el regalo de Dios para la procreación, la multiplicación de la raza.
11. Es perfecta armonía: sin vergüenza, completa pureza, transparencia e inocencia.
– El sexo es lo que ERES: alma y célula. Está grabado/ estampado / incrustado en cada fibra de tu ser. No puedes escapar del sexo más de lo que puedes escapar de tu humanidad. Es parte de la imagen de Dios en ti, y el Señor estableció el pacto perfecto para esa imagen en este primer matrimonio.
“Dios creó al hombre, varó y hembra a Su imagen y estableció el pacto matrimonial ideal.”
– El siguiente es un resumen da la “Declaración de Matrimonio y Moralidad Sexual” aprobada por West Side:
“Creemos que Dios instituyó el matrimonio como un pacto de relación entre un hombre y una mujer ante Dios. Dios diseñó la relación matrimonial para que sea una asociación. Él desea traer bendición y crecimiento en la vida física y espiritual tanto del esposo como de la esposa.”
C. SOBRE LA HOMOSEXUALIDAD Y EL MATRIMONIO HOMOSEXUAL:
– La Ley del Antiguo Testamento:
• Levítico 18:22 “No te echarás con varón como con mujer; es abominación.”
• Levítico 20:13 “Si alguno se ayuntare con varón como mujer, abominación hicieron; ambos han de ser muertos; sobre ellos será su sangre.”
– Las Historias del Antiguo Testamento y el juicio de Dios:
• Génesis 19:4-7 “Pero antes que se acostasen, rodearon la casa los hombres de la ciudad, los varones de Sodoma, todo el pueblo junto, desde el más joven hasta el más viejo. Y llamaron a Lot, y le dijeron: ¿Dónde están los varones que vinieron a ti esta noche? Sácalos para que los conozcamos. Entonces Lot salió a ellos a la puerta, y cerró la puerta tras sí, y dijo: Os ruego, hermanos míos, que no hagáis tal maldad.”
• Véase también Jueces 19: 22-23
– El Nuevo Testamento:
• Romanos 1:26-27 “Por esto Dios los entregó a pasiones vergonzosas; pues aun sus mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra naturaleza, y de igual modo también los hombres, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la retribución debida a su extravío.”
• 1 Corintios 6:9-10 “¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores heredarán el reino de Dios.”
• Judas 1:7 “Como Sodoma y Gomorra y las ciudades vecinas, las cuales de la misma manera que aquéllos, habiendo fornicado e ido en pos de vicios contra naturaleza, fueron puestas por ejemplo, sufriendo el castigo del fuego eterno.”
• Véase también 1 Timoteo 1:9-10.
– No hay manera de interpretar la Biblia honestamente que entendiendo que las prácticas homosexuales son una perversión del orden natural creado por Dios sin abandonar la Biblia o su inerrancia y autoridad. Cuando se menciona, la homosexualidad siempre se incluye como un ejemplo del desagrado de Dios por el pecado. Nunca hay una mención positiva de la homosexualidad como alternativa.
– Observaciones sobre el origen de la homosexualidad a la luz de la Escritura:
1. Vivimos en un mundo caído y debido al pecado original habrá deseos, inclinaciones y tentaciones contrarias al ideal de Dios en todas las áreas de la vida, incluida la sexualidad. (Romanos 3: 9-12)
2. No se ha demostrado científicamente que la homosexualidad sea de origen genético. Y hay muchas otras razones clínicamente documentadas para las elecciones de comportamiento homosexual, como confusión en los modelos a seguir, disfunción familiar grave, abuso sexual temprano, influencia de los homosexuales mayores durante la adolescencia, elección consciente y experimentación.
3. Existe evidencia de que en algunos casos existen características fisiológicas que predisponen a alguien a un comportamiento específico. Un buen ejemplo es el alcoholismo. Esto podría ser cierto en algunos casos con inclinaciones sexuales. Pero cualquier contribución que la genética pueda hacer a la homosexualidad, no es directamente a la homosexualidad sino a algún otro rasgo que hace que la opción homosexual sea más atractiva para unos más que para otros.
4. Los deseos que puedan aparecer o sentirse innatos (1) no son necesariamente dados por Dios, (2) deben tener límites bíblicos, (3) no son de más justificación para complacer el pecado homosexual que de mentir, robar, odiar, alcoholismo, o cualquier pecado sexual.
“La homosexualidad y el matrimonio homosexual desafían el patrón diseñado por Dios, se rebelan contra Su autoridad y pierden Su bendición.”
– Como también hemos declarado en nuestra “Declaración de Matrimonio y Moralidad Sexual”: Dada esta clara norma de la Palabra de Dios,
“Todos los demás intentos de uniones matrimoniales no son bendecidos por Dios (sexo fuera del matrimonio, homosexualidad, poligamia, etc.)”
– Lo mismo es cierto para cualquier definición alterna del matrimonio.

II. LA CITUACIÓN ACTUAL:
– Hay desafíos inmediatos para el ideal del género y el matrimonio; preguntas sobre excepciones y problemas. “¿Pero no ha destruido el pecado la imagen y el ideal?” “Aunque todos vinieron al mundo creados como hombre y mujer, ninguno fue creado casado. ¿Qué pasa con todas las excepciones que se han producido desde el Jardín que nos afectan a todos? “
– El relato de la creación de Dios de la imagen y el pacto matrimonial ideal no toma en cuenta:
• soltería • abuso de los padres • homosexualidad: tendencias, reclutamiento, aceptación.
• viudez • abuso infantil • divorcio
• abuso conyugal • padres ausentes • enfermedade a largo plazo
• abandono • necesidad de hogares de acogida • infertilidad
• enfermedades mentales • encarcelamiento • defectos de nacimiento
• adicciones • SETS, VIH – SIDA • pornografía
• separación por Guerra y servicio militar • 2do, 3er y 4to matrimonio
• familias mezcladas • pandillas como familia sustituta
– Ninguna de estas y docenas, sino cientas más de situaciones familiares y de género (algunas provadas por el pecado y otras por vivir en un mundo pecaminoso) están cubiertas en el matrimonio perfecto e ideal de Génesis 2. Entonces…
¿Cómo reconciliamos la imagen ideal con la realidad? ¿Cuál es nuestra respuesta a este dilema?
“Así como el génesis del género afecta todo, así también la respuesta a la destrucción de la imagen ideal afecta todo.”
III. LAS OPCIONES SOBRE CÓMO RESPONDER A LOS IDEALES DE GÉNERO Y MATRIMONIO DE DIOS ROTOS POR EL PECADO.

A. LISTA DE OPCIONES:
OPCIÓN #1: RECHAZO DE LA IMAGEN Y LO IDEAL.
– Habiendo rechazado al Dios Todopoderoso y soberano de Génesis 1-2, y la salvación en Su Hijo Jesús, el mundo pecador pronto rechaza Su ideal para el matrimonio y la familia.
– En un momento, todos los siguientes puntos se agruparon en un matrimonio comprometido. Cada uno de estos ahora se alcanza, acepta o incluso se espera fácilmente fuera del matrimonio; no se necesita ceremonia ni certificado firmado.
• compañerismo íntimo > ahora en relaciones de pareja
• placer sexual > ahora en todas partes
• procreación > ahora sin matrimonio/o incluso sin un padre.
• paternidad > ahora sin pareja del sexo opuesto
• compromise de una pareja de por vida > ahora por algunos años
• almas gemelas > ahora compañeros de habitación
• fe > ahora irrelevante – matrimonio interreligioso.

– Todo lo que queda del matrimonio es una especie de autorrealización y compromiso temporal, desprovisto de la verdad bíblica.
– Una vez que te alejas del ideal ordenado por Dios, ¡eventualmente todo vale! El matrimonio sin límites ni definición pronto deja de tener sentido. Cuando no hay un objetivo o un estándar establecido, entonces todo está permitido según los caprichos de la gente y sus legisladores, sin Dios. Pronto esto conducirá a una “pendiente resbaladiza” o “a un precipicio” y se deteriorará aún más para incluir el matrimonio en serie y abierto (alentando a las parejas sexuales múltiples en el matrimonio). Luego más: bigamia, poligamia, matrimonio grupal, casarse a cualquier edad, casarse con tu mascota. ¡Así es el mundo!
“El camino a un mundo sin Dios es rechazar la imagen y el ideal.”
OPCIÓN #2: RESISTENCIA A LA DESTRUCCIÓN DE LA IMAGEN Y LO IDEAL.
– La mayoría de las personas todavía reaccionan fuertemente en contra del deterioro y la perversión. De hecho, hay repulsión por lo que parece antinatural porque no es natural.
– Esto es algo que casi nunca se dice en el debate sobre la pornografía, la homosexualidad o cualquier otra forma de comportamiento sexual que se desvíe de la imagen y el ideal de Dios. Esto es lo que todo el mundo sabe, pero tiene miedo de decir.
– Estos desafíos del orden de género creado por Dios, estas perversiones y desviaciones del hombre y la mujer en el matrimonio son, en su esencia, repulsivas para nosotros. Producen una reacción instintiva y visceral.
– La oposición a estas cosas no suele ser debido al odio, la fobia, la educación restrictiva, la tradición arcaica simple o la intolerancia. La reacción fundamental contra estas cosas es porque violan, desafían, tuercen y están equivocadas a nivel del alma y la célula.
– Lamentablemente, hay quienes (incluidos los cristianos) siguen esta reacción dentro de ellos con odio, diciendo la verdad sin amor y con acciones violentas. Todo lo cual es pecado. Debe permanecer el respeto por la dignidad del hombre creado por Dios en cada persona. Esto requiere gracia, paciencia y compasión por aquellos que han rechazado a Dios y su ideal.
Pero en el fondo, las desviaciones del ideal de Dios causan un profundo disgusto que la gente no puede negar, ¡aunque el mundo lo intente!
“Una primera reacción común a la imagen destruida y al ideal es simplemente reaccionar fuertemente en contra del deterioro y la perversión.”
OPCIÓN#3: RETIRARSE DE LA IMAGEN E IDEAL EN CONFUSIÓN Y MIEDO
– Es fácil sentirse confundido e intimidado para guardar silencio sobre cuestiones de género si obtiene su información e indicaciones del mundo y los medios de comunicación sin Dios y Su Palabra. Como resultado, muchos retroceden por la confusión y el miedo a ofender.
“Alejarse de la imagen y el ideal pueden llevar a la aprobación tácita de las nuevas definiciones del mundo.”
– Nada de lo anterior es aceptable para el cristiano y la iglesia que es fiel a la Palabra revelada de Dios.
OPCIÓN #4: REDENCIÓN DE LA IMAGEN Y RENOVACIÓN DEL IDEAL POR MEDIO DE JESÚS.
• La gran esperanza de la humanidad pecadora es que el Señor redime la imagen y renueva el ideal. El Señor perdona nuestro pecado y sana nuestra ruptura. Él trae:
• Plena (shalom-paz) restauración de una correcta relación con Dios, la creación, los demás y uno mismo.
• Santidad. Llegar a ser como el Hijo de Dios por el poder del Espíritu de Dios.
– Todos tenemos que traer a Dios el desafío de vivir una vida plena frente a la cara de los deseos y sueños incumplidos.
• No todos nos casaremos.
• Ninguno de nosotros permanecerá Casado; todos moriremos o enviudaremos en algún momento.
• No todos nos multiplicaremos; tendremos hijos.
• No todos vendremos de hogares funcionales
• Todos lucharemos contra nuestras tendencias sexuales de todo tipo.
– Pero el Evangelio nos dice que en cada situación Jesús redime el género y aplica el ideal de plenitud y santidad.
– Esto se aplica a la soltería, la infertilidad, la muerte prematura, un hogar disfuncional, un segundo matrimonio, la fidelidad, el salir de una adicción y las tendencias y tentaciones homosexuales.
– El hecho de que tengamos tendencias y atracciones no las vuelve correctas. Necesitamos entregarlos al Señor e invitarlo a transformarnos.
– Jesús ejemplificó el equilibrio perfecto y delicado de hablar la verdad con amor en estos asuntos cuando le trajeron una mujer sorprendida en adulterio. Él dijo: “Ni yo te condeno; vete, y no peques más.” (Juan 8)
– Esto también se puede ver en su interacción con la mujer samaritana. Él señaló con valentía, pero con calma, su pecado sexual, pero la llamó a la salvación en el Mesías. (Juan 4)
“Jesús redime la imagen y renueva el ideal.”
B. LAS RESPUESTAS APROPIADAS PARA EL CRISTIANO Y LA IGLESIA.
– Los creyentes deben vivir como Cristo y presentar a Cristo y Su obra en sociedad con la iglesia.
– La iglesia debe ser el lugar donde todos puedan luchar juntos para aplicar la sanación y la esperanza de Jesús a nuestras situaciones únicas. Aquí hay una familia segura de relaciones masculinas y femeninas cada vez más saludables, en nuestra soltería, nuestros matrimonios, familias y la familia de la iglesia.
– La homosexualidad no es peor que otros pecados sexuales, pero es una ilustración gráfica del cambio del orden natural creado por Dios por lo antinatural cada vez que se habla de él en la Biblia.
– Como cristianos, no solo somos campeones de la norma bíblica, sino que debemos ser los anunciadores del Evangelio del amor redentor. En Jesús podemos encontrar de nuevo la plenitud y la santidad: la imagen de Dios y su ideal para las relaciones.
– Para ello, debemos:
1.Defender la imagen y el ideal de Dios. (Génesis 2:24-25)
2.Compartir el Evangelio como la única respuesta. El amor de Cristo al redimirnos y hacernos una nueva creación, renovando Su imagen en nosotros, es la forma en que el ideal de género se aplica a todos nosotros. (Colosenses 3: 511)
3.Hablar con convicción basados en la verdad y la autoridad de la Palabra de Dios. La Palabra de Dios es el estándar. Dios inventó el matrimonio y la familia. Son sus dones. No somos libres de rehacerlos según nuestras propias preferencias. La revelación de Dios debe enseñarse y vivirse con todas nuestras energías. (Apocalipsis 22: 18-19)
4.Hablar con cuidado, como lo hizo Jesús. Si el Señor equilibra la compasión y el perdón (“ni yo te condeno”) con la verdad de estar en contra del pecado (“vete y no peques más”), entonces ¿cuánto más deberíamos hablar la verdad con amor y cuidado? (Juan 8: 1-11)
5.Hablar con compasión basados en el amor de Dios. Se trata de personas, no de política. Las personas que están atrapadas o atormentadas por cualquier tipo de pecado, las que están cegadas por el enemigo de nuestras almas y las que están perdidas y necesitan un salvador, necesitan saber la verdad. Retenerlo sería cruel. Pero transmitir esa verdad con cualquier cosa que no sea la compasión y el amor de Dios, que no quiere que nadie perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento, es negar el mismo Evangelio en el que confiamos para nuestra propia salvación. (Gálatas 6: 1; 2 Pedro 3: 9)
6.Hablar desde el contexto de nuestro propio quebrantamiento. Comparados con Dios, todos somos impíos. Todos somos pecadores sexuales. Todos pecamos y estamos destituidos de la gloria de Dios, necesitados de Su gracia y misericordia. Debemos hablar con gran humildad desde esa condición. (1 Corintios 6: 9-11, Romanos 3:23)
7.Tenga cuidado al vivir la norma y el amor de Dios. Nuestro papel como creyentes y como iglesia no es simplemente declarar adhesión al ideal; debemos mirar a nuestros propios hogares y vidas. Los cristianos no siempre han vivido la imagen y el ideal. Las estadísticas de tragedia y dolor son aproximadamente las mismas para creyentes e incrédulos en los Estados Unidos.
Es hipócrita oponerse a la homosexualidad cuando se involucra en cosas como la pornografía, el divorcio fácil o la infidelidad en las relaciones heterosexuales. Debemos hacer lo que sea necesario para arrepentirnos, fortalecer nuestros propios matrimonios y familias con la gracia y la ayuda de Dios, antes de intentar cambiar el mundo. (Efesios 5: 3-4)
“”Los cristianos deben hablar la verdad con amor, defendiendo la imagen y el ideal de Dios y anunciando el Evangelio del amor redentor de Dios en Cristo por la integridad y la santidad con compasión, humildad y respeto”.
“La iglesia debe ser el lugar donde todos podamos luchar juntos para aplicar la curación y la esperanza de Jesús a nuestras situaciones únicas”.
IV. SUMMARY CONCLUSIONS AND CONSEQUENCES:
– Este tema no es simplemente una cuestión de derechos de los homosexuales. No es lo mismo que los problemas de derechos civiles raciales de los años 60 y de hoy. Este es un asunto de libertad religiosa, la definición del matrimonio, el tejido social de nuestra cultura, la Biblia, en última instancia las almas eternas de hombres y mujeres, ¡y la gloria de Dios!
– Afirmamos las siguientes conclusiones del texto anterior:
• “Dios creó al hombre, varón y hembra a Su imagen, estableciendo el género desde el principio.”
• “Dios creó al hombre, varó y hembra a Su imagen y estableció el pacto matrimonial ideal.”
• “La homosexualidad y el matrimonio homosexual desafían el patrón diseñado por Dios, se rebelan contra Su autoridad y pierden Su bendición.”
• “Así como el génesis del género afecta todo, así también la respuesta a la destrucción de la imagen ideal afecta todo.”
• “El camino a un mundo sin Dios es rechazar la imagen y el ideal.”
• “Una primera reacción común a la imagen destruida y al ideal es simplemente reaccionar fuertemente en contra del deterioro y la perversión.”
• “Alejarse de la imagen y el ideal pueden llevar a la aprobación tácita de las nuevas definiciones del mundo.”
• “Jesús redime la imagen y renueva el ideal.”
• “Los cristianos deben hablar la verdad con amor, defendiendo la imagen y el ideal de Dios y anunciando el Evangelio del amor redentor de Dios en Cristo por la integridad y la santidad con compasión, humildad y respeto”.
• “La iglesia debe ser el lugar donde todos podamos luchar juntos para aplicar la curación y la esperanza de Jesús a nuestras situaciones únicas”.
• A la luz de estas conclusiones:
• West Side da la bienvenida a todos, sin importar el pecado, a buscan la esperanza y el poder de redención y transformación en el Evangelio de Jesucristo, trabajando esa imagen e ideal en nuestras vidas y relaciones.
• West Side buscará enseñar y vivir las respuestas apropiadas para el cristiano y la Iglesia que se dan en este documento. No debemos actuar como si la homosexualidad fuera el único pecado grave, y no debemos actuar como si la homosexualidad no fuera un pecado sexual grave.
• West Side no apoyará ni fomentará un cambio en la definición bíblica del matrimonio.
• West Side Church está de acuerdo con el Pacto Matrimonial del Valle de Yakima que define el matrimonio entre un hombre y una mujer. No realizaremos una boda para una pareja homosexual.
• West Side no aceptará como miembro a nadie que no esté dispuesto a arrepentirse de su pecado sexual.
• West Side tiene políticas que restringen la contratación de homosexuales. Nuestras políticas piden que nuestros voluntarios reconozcan lo que enseña la Biblia con respecto a las elecciones familiares y de estilo de vida. A los practicantes de los siguientes estilos de vida se les pide que no se postulen, sirvan o dirijan: viviendo con alguien del sexo opuesto fuera del matrimonio, participando en una relación homosexual, teniendo una aventura fuera del matrimonio.
DIOS CREÓ AL HOMBRE, VARÓN Y HEMBRA, A SU IMAGEN Y ESTABLECIÓ EL IDEAL DEL PACTO MATRIMONIAL. JESÚS REDIME LA IMAGEN Y RENUEVA EL IDEAL.
– En gloria, Jesús terminará en nosotros Su nueva creación, Su imagen y Su ideal. Por ahora, el poder de redención y transformación del Evangelio significa que Él está trabajando en esa imagen e ideal en nuestras vidas y hay esperanza para todas nuestras relaciones hoy.

INTRODUCTION:
The great mystery and the phenomenal beauty of God’s creation of man in His image: male and
female, and His gift of marriage are the basis for the greatest human expressions of love in marriage and the family. Gender and sex are foundational to all we are and know as human beings.
Indeed it is hard to find anything more powerful or pervasive in every area of life: home, relationships, entertainment, music, politics, and culture. Sin has corrupted the image and twisted gender
and sexuality leaving us with the Battle of the Sexes, Gender Wars, prostitution, pornography,
abuse, divorce and all manner of sin, sorrow and the destruction of these God-given gifts and ideals.
The most recent sin struggle, after the “free love” movement of the 1960’s, legalization of abortion
in the ‘70’s, escalating divorce and cohabitation in the ‘80’s and ‘90’s, has been the shift from rejection of homosexuality, to tolerance, to acceptance of it as a viable lifestyle, to the active and aggressive promotion of the homosexual lifestyle and agenda. This has led to a revolution in our culture in our basic definitions, behavior, and laws (including the passage of same-sex marriage laws).
This calls for a clear and concise statement of position on these issues for West Side Church to
inform and encourage an appropriate and biblical response. At West Side we seek to submit to the
authority of Scripture to govern all our statements and positions.
I. GOD’S WORD SPEAKS:
A. ON GENDER:
Genesis 1:27-28 “So God created man in his own image, in the image of God he created him;
male and female he created them. God blessed them and said to them, ‘Be fruitful and increase in number; fill the earth and subdue it. Rule over the fish of the sea and the birds of the
air and over every living creature that moves on the round.’” (NIV)
– Genesis is God’s revelation of creation beginnings. The creation of man in God’s image is found in three
things:
1. The Distinct Creation: God’s breath, His forming the man and building the woman, with an essence,
intellect, will, emotional, moral, and relational nature corresponding to God.
2. The Dominion Work: The purpose given to humankind in life to engage the creation and rule over it
as a steward and servant of God.
3. The Marriage Covenant: The unique “male & female” image and bond of partnership, oneness, and
perfect harmony between husband and wife.
– Gender observations:
1. “Male and female” is only mentioned of humankind in creation, even though it is found elsewhere in
the animal and plant world. This signals its importance to God to the image He created in us.
2. There is the indication of complete equality.
3. There is the full sharing of that full spectrum of image characteristics, the blessing God gives, and
the assignment of work to rule the creation.
4. Gender is NOT optional. It is not based on your environment. It is not a result of your culture or
conditioning. Your gender is what you are; one or the other, and you are not alone but connected
to others or to an-other.
5. Gender or sex is not an individual’s choice, a right, a recreation, a marketing strategy, a dress
code, something you can add on or change, a thing you DO or DON’T DO according to your personal preferences.
6. Everything large and small, every moment of every day is influenced by your gender: every interaction, brain patterns, loves, passions and relationships, decisions, career, emotions, voting, metabolism, inner motives, buying habits, family & parenting, etc.
– The beauty of creation in the Garden of Eden, and the corresponding disaster of sin in the Fall are evident in each of the areas.
1. Distinct Creation: Right with God
After the fall At war with God – no fellowship
2. Dominion Work: Right with creation
After the fall At war with creation – hard labor
3. Marriage Covenant: Right with each other
After the fall At war with each other – gender wars
– The image of God in each area is damaged and distorted but not completely lost after the Fall.
“God created man, male & female in His image, establishing gender from the beginning.”
B. ON MARRIAGE:
Genesis 2:18, 24-25 “The Lord God said, ‘It is not good for the man to be alone. I will make a
helper suitable for him. For this reason a man will leave his father and mother and be united
to his wife, and they will become one flesh. The man and his wife were both naked, and they
felt no shame.’”
– This creation and call to “oneness” is a foundational principle repeated later by the prophets (Mal. 2:15),
Jesus (Matt. 19:4-5, Mark 10:6-9), and the Apostle Paul (1 Cor. 6:16, Eph. 5:31) as God’s standard for
gender and marriage for all human history.
– The “helper suitable” term is a unique combination of words in the Bible, used only here. It means: perfect counterpart, an equal partner: coining the new term “counterpartners.” The woman is NOT made in
the image of the man. She was created from man to show they are very literally one in the image of
God.
– In these verses is God’s ideal for His human creation in His image and the establishment of marriage
for the family:
1. God created the need for companionship and satisfied it: He said He was not done with man alone.
And He brought the animals to be named by the man to surface that need in him.
2. God ordained the marriage institution: Before government, social structures, school, or the church,
God created marriage and the family institution. Marriage belongs to God who created it, so He defines it.
3. It is heterosexual: male and female.
4. It is exclusive: one mate alone.
5. It is permanent: for life.
6. It is exemplary: it is given here to be the set pattern for all others to come.
7. It is a new unit: “Leave and cleave (be united)” indicates the ideal family future, the “flesh-line” connection between husband and wife will be stronger than the “blood-line” connection with the family
of origin.
8. It is oneness: inseparable in everything; on the same page in every area of life: being ONE in expectations, spiritual beliefs, communication, conflict resolution, finances, leisure, parenting, family
and body.
9. It is intimate: here is God’s gift of sex for the expression of love and fun.
10. It is fruitful: here is God’s gift of sex for procreation, the multiplying of the race.
11. It is perfect harmony: no shame, complete purity, transparency, and innocence.
– Sex is what you ARE: soul and cell. It is etched / stamped / imbedded on every fiber of your being. You
can no more escape sex than escape humanity. It’s part of the image of God in you. And the Lord established the perfect covenant for that image in this first marriage.
“God created man, male & female in His image and established the marriage covenant ideal.”
– The following is a Summary from West Side’s approved “Marriage & Sexual Morality Statement”:
“We believe that God instituted marriage as a covenant relationship between one man and
one woman before God. God designed the marriage relationship to be a lifelong partnership.
In this partnership, He desires to bring blessing and growth in the physical and the spiritual
lives of both husband and wife.”
C. ON HOMOSEXUALITY AND HOMOSEXUAL MARRIAGE:
– The Old Testament Law:
 Leviticus 18:22 “Do not lie with a man as one lies with a woman; that is detestable.”
 Leviticus 20:13 “If a man lies with a man as one lies with a woman, both of them have done
what is detestable. They must be put to death; their blood will be on their own heads.”
– The Old Testament Stories and God’s judgment:
 Genesis 19:4-7 “Before they had gone to bed, all the men from every part of the city of Sodom–
both young and old–surrounded the house. They called to Lot, “Where are the men who came to
you tonight? Bring them out to us so that we can have sex with them.” Lot went outside to meet
them and shut the door behind him and said, “No, my friends. Don’t do this wicked thing.”
 See also Judges 19:22-23.
– The New Testament:
 Romans 1:26 “Because of this, God gave them over to shameful lusts. Even their women
exchanged natural relations for unnatural ones. In the same way the men also abandoned
natural relations with women and were inflamed with lust for one another. Men committed
indecent acts with other men, and received in themselves the due penalty for their perversion.”
 1 Corinthians 6:9 “Do you not know that the wicked will not inherit the kingdom of God? Do
not be deceived: Neither the sexually immoral nor idolaters nor adulterers nor male prostitutes nor homosexual offenders nor thieves nor the greedy nor drunkards nor slanderers
nor swindlers will inherit the kingdom of God.”
 Jude 1:7 “In a similar way, Sodom and Gomorrah and the surrounding towns gave themselves up to sexual immorality and perversion. They serve as an example of those who suffer the punishment of eternal fire.”
 See also 1 Timothy 1:9-10.
– There is no way to honestly interpret the Bible any other way than to understand homosexual practices
as a perversion of God’s intended created, natural order without abandoning the Bible or the inerrancy
and authority of the Bible. When mentioned, homosexuality is always included as an example of God’s
displeasure with sin. There is never a positive mention of homosexuality as an alternative.
– There is never a mention of a homosexual marriage or homosexual marriage alternative in the Bible.
– Observations on the origin of homosexuality in light of Scripture:
1. We live in a fallen world and because of original sin there will be desires, inclinations, and temptations contrary to God’s ideal in every area of life, including sexuality. (Romans 3:9-12)
2. Homosexuality has not been scientifically proven to be of genetic origin. And there are many other
clinically documented reasons for homosexual behavior choices such as confusion of role models,
serious family dysfunction, early sexual abuse, influence of older homosexuals during adolescence,
conscious choice, and experimentation.
3. There is evidence that in some instances there are physiological characteristics that will predispose
someone to a specific behavior. A good example is alcoholism. This might be true in some cases
with sexual inclinations. But whatever contribution genetics might make to homosexuality, it is not
to homosexuality directly but to some other trait that makes the homosexual option more attractive
to some more than others.
4. Desires that may appear to be or feel innate (1) are not necessarily God-given, (2) must have biblical boundaries, (3) are no justification for indulging homosexual sin any more than lying, stealing,
hatred, alcoholic addiction, or any sexual sin.
“Homosexuality and homosexual marriage defies God’s designed pattern, rebels against His
authority, and forfeits His blessing.”
– As we have also stated in our “Marriage & Sexual Morality Statement”: Given this clear standard of
God’s Word,
“all other attempts at marriage unions are not blessed by God, (sex outside marriage, homosexuality, polygamy, etc.)”
– The same is true for any alternative definition of marriage.
II. THE CURRENT SITUATION:
– There are immediate challenges to the gender and marriage ideal; questions about exceptions and problems. “But hasn’t sin destroyed the image and the ideal?” “Though all come into the world created male &
female, none are created married. What about all of the exceptions that have come since the Garden that
affect us all?”
– The account of God’s creation of the image and ideal covenant marriage does not take into account:
• singleness • parental abuse • homosexuality: tendencies, recruitment, acceptance
• widowhood • child abuse • divorce
• spousal abuse • absentee parents • long term illness
• abandonment • foster home needs • infertility
• mental illness • incarceration • birth defects
• addictions • STDS, HIV – AIDS • pornography
• separation due to war and military service • 2nd 3
rd 4
th marriages
• blended families • gangs as surrogate family
– None of these and dozens if not hundreds more gender and family situations (some brought on by sin
and some by living in a sinful world) are covered in the perfect ideal marriage in Genesis 2. So…
How do we reconcile the image ideal with reality? What’s our response to this dilemma?
“Just as the genesis of gender affects everything, so also response to the destruction of the
image & ideal affects everything.”
III. THE OPTIONS FOR RESPONSE TO GOD’S GENDER AND MARRIAGE IDEALS BROKEN BY SIN:
A. LISTING OF THE OPTIONS:
OPTION #1: REJECTION OF THE IMAGE AND THE IDEAL.
– Having rejected the sovereign Almighty God of Genesis 1-2, and salvation in His Son Jesus, the sinful
world soon rejects His ideal for marriage and the family.
– At one time, all of the following were bundled up into a committed marriage. Every one of these is now
easily attained, accepted, or even expected outside of marriage; no ceremony or signed certificate necessary.
 intimate companionship > now in dating relationships
 sexual pleasure > now everywhere
 Procreation > now without marriage/or even a father
 Parenthood > now with no opposite sex partner needed
 life-partner commitment > now for a few years
 soul-mates > now room-mates
 Faith > now irrelevant – interfaith marriage
– All that is left of marriage is a kind of self-fulfillment and temporary commitment, devoid of biblical truth.
– Once you are removed from the God-ordained ideal, eventually anything goes! Marriage with no boundaries or definition soon has no meaning. When there is no objective or set standard, then anything is permitted according to the whims of people and their lawmakers, without God. Soon this will lead down a
“slippery slope” or “off a cliff” and will deteriorate further to include serial and open marriage (encouraging
multiple sex partners in marriage). Then further: bigamy, polygamy, group marriage, marrying at any age,
marrying your pet! This is the way of the world!
“The way of a God-less world is to reject the image and the ideal.”
OPTION #2: RESISTANCE TO THE DESTROYED IMAGE & IDEAL.
– Most people still react strongly against the deterioration and perversion. In fact, there is revulsion to what
seems unnatural because it is unnatural.
– This is something almost never said in the debate over pornography, homosexuality, or any other form of
sexual behavior that deviates from God’s image and ideal. This is what everyone knows, but is afraid to
say.
– These challenges of God’s created order of gender, these perversions and deviations from male & female in marriage are at their very core repulsive to us. They produce a reaction that is instinctive and visceral.
– Opposition to these things is not usually or most often because of hate, a phobia, restrictive upbringing,
prudish archaic tradition, or intolerance. The foundational reaction against these things is because they
violate, defy, twist and are wrong at the level of soul and cell.
– Sadly, there are those (including Christians) who follow-up this reaction within them with hatred, speaking the truth without love, and violent action. All of which is sin. There must remain respect for the dignity
of man created by God in every single person. This calls for grace, patience, and compassion for those
who have rejected God and His ideal.
But at the core, deviations from God’s ideal cause a deep disgust that people cannot deny, though the
world tries!
“A first common reaction to the destroyed image and ideal is to simply react strongly against
the deterioration and perversion.”
OPTION #3: RETREAT FROM THE IMAGE & IDEAL IN CONFUSION AND FEAR:
– It is easy to be confused and intimidated into silence about gender issues if you get your information and
cues from the world and the media without God and His Word. As a result many back away in confusion
and fear of offending.
“Retreat from the image and ideal can lead to tacit approval of the world’s new definitions.”
– None of the above is acceptable for the Christian and church that is true to God’s revealed Word.
OPTION #4: REDEMPTION OF THE IMAGE AND RENEWALOF THE IDEAL BY JESUS.
 The great hope for sinful mankind is that the Lord redeems the image and renews the ideal. The
Lord forgives our sin and heals our brokenness. He brings:
 Wholeness (shalom-peace) restoration of a right relationship again with God, creation, others and
self.
 Holiness. Becoming like God’s Son, by the power of God’s Spirit.
– All of us have to bring to God the challenge of living a fulfilled life in the face of unfulfilled desires and
dreams.
 We will not all marry.
 None of us will stay married, all will at some point die or be widowed.
 We will not all multiply; have children.
 We will not all come from unbroken homes.
 We will all struggle with our sexual tendencies of every kind.
– But the Gospel tells us in each situation Jesus redeems gender and applies the ideal for wholeness and
holiness.
– This applies to singleness, infertility, early death, a broken home, a second marriage, fidelity, breaking
an addiction, and homosexual tendencies and temptations.
– Just because we have tendencies and attractions doesn’t make them right. We need to surrender these
to the Lord and invite Him to transform us.
– Jesus exemplified the perfect, delicate balance of speaking the truth in love in these matters when He
was brought a woman caught in adultery. He said “neither do I condemn you…Go now and sin no
more.” (John 8)
– This can also be seen in His interaction with the Samaritan woman. He boldly, but calmly pointed out her
sexual sin but called her to salvation in the Messiah. (John 4)
“Jesus redeems the image and renews the ideal.”
B. THE APPROPRIATE RESPONSES FOR THE CHRISTIAN AND THE CHURCH.
– Believers are to live Christ–like and to hold forth Christ and His work in partnership with the church.
– The church must be the place where all can struggle well together to apply Jesus’ healing and hope to
our unique situations. Here is a safe family of increasingly healthy male & female relationships, in our singleness, our marriages, families, and church family.
– Homosexuality is no worse than other sexual sins, but it is a graphic illustration of exchanging God’s created natural order for the unnatural every time it is talked about in the Bible.
– As Christians we are not only champions of the biblical standard, but we must be the announcers of the
Gospel of redeeming love. In Jesus we can find wholeness and holiness again: the image of God and His
ideal for relationships.
– To this end we must:
1.Uphold God’s image and ideal. (Genesis 2:24-25)
2.Share the Gospel as the only answer. The love of Christ in redeeming us and making us a new
creation, renewing His image in us, is how the ideal for gender applies to all of us. (Colossians 3:5-
11)
3.Speak with conviction based on the truth and authority of God’s Word. The Word of God is the
standard. God invented marriage and the family. They are His gifts. We are not free to remake them
according to our own preferences. God’s revelation must be taught and lived with all of our energies.
(Revelation 22:18-19)
4.Speak carefully, like Jesus did. If the Lord would balance compassion and forgiveness (“neither
do I condemn”), with the truth of standing against sin (“go and sin no more”), then how much more
should we speak the truth with love carefully? (John 8:1-11)
5.Speak with compassion based on God’s love. This is about people not politics. People who are
ensnared or tormented by any kind of sin, people who are blinded by the enemy of our souls, people
who are lost and in need of a savior, need to have the truth. To withhold it would be cruel. But to
convey that truth with anything but the compassion and love of God who is not willing that any
should perish, but that all should come to repentance, is to deny the very Gospel we rely on for our
own salvation. (Galatians 6:1, 2 Peter 3:9)
6.Speak from the context of our own brokenness. Compared to God, we are all unholy. We are all
sexual sinners. We all sin and fall short of the glory of God, in need of His grace and mercy. We
must speak with great humility out of that condition. (1 Corinthians 6:9-11, Romans 3:23)
7.Be careful to live God’s standard and love. Our role as believers and as a church is not simply to
declare adherence to the ideal. We must look to our own homes and lives. Christians have not always lived out the image and ideal. Statistics of tragedy and sorrow are about the same for believers
and unbelievers in America.
It is hypocritical to oppose homosexuality when engaged in things such as pornography, easy divorce,
or infidelity in heterosexual relationships. We must do what is needed to repent, strengthen our own
marriages and families by God’s grace and help, before we try to change the world. (Ephesians 5:3-4)
“Christians must speak the truth in love upholding God’s image and ideal and announcing the
Gospel of God’s redeeming love in Christ for wholeness and holiness with compassion, humility, and respect.”
“The church must be the place where all of us can struggle well together to apply Jesus’ healing and hope to our unique situations.”
IV. SUMMARY CONCLUSIONS AND CONSEQUENCES:
– This issue is not simply a matter of gay rights. This is not the same thing as the racial civil rights issues
of the 60’s and today. This is a matter of religious freedom, the definition of marriage, the social fabric of
our culture, the Bible, ultimately the eternal souls of men and women, and the glory of God!
– We affirm the following conclusions from the above text:
 “God created man, male & female in His image, establishing gender from the beginning.”
 “God created man, male & female in His image and established the marriage covenant ideal.”
 “Homosexuality and homosexual marriage defies God’s designed pattern, rebels against His
authority, and forfeits His blessing.”
 “Just as the genesis of gender affects everything, so also response to the destruction of the
image & ideal affects everything.”
 “The way of a God-less world is to reject the image and the ideal.”
 “A first common reaction to the destroyed image and ideal is to simply react strongly against
the deterioration and perversion.”
 “Retreat from the image and ideal can lead to tacit approval of the world’s new definitions.”
 “Jesus redeems the image and renews the ideal.”
 “Christians must speak the truth in love upholding God’s image and ideal and announcing
the Gospel of God’s redeeming love in Christ for wholeness and holiness with compassion,
humility, and respect.”
 “The church must be the place where all of us can struggle well together to apply Jesus’
healing and hope to our unique situations.”
– In light of these conclusions:
 West Side welcomes all in our midst regardless of sin to seek the hope, and the power of redemption and transformation in the Gospel of Jesus Christ, working out that image and ideal in our lives
and relationships.
 West Side will seek to teach and live out the appropriate responses for the Christian and the Church
given in this document. We must not act as if homosexuality is the only serious sin, and we must not
act as if homosexuality is not a serious sexual sin.
 West Side will not support or encourage a change to the biblical definition of marriage.
 West Side Church is in agreement with The Yakima Valley Marriage Covenant which defines marriage between a man and a woman. We will not perform a wedding for a homosexual couple.
 West Side will not accept as a member anyone who is unwilling to repent of their sexual sin.
 West Side has policies that restrict the hiring of homosexuals. Our policies ask that our volunteers
recognize what the Bible teaches in regards to family and lifestyle choices. Participants in the following lifestyles are asked not to apply, serve or lead: living with someone of the opposite sex outside of
marriage, participation in a homosexual relationship, pursuing an affair outside of marriage.
GOD CREATED MAN, MALE & FEMALE, IN HIS IMAGE,
AND ESTABLISHED THE MARRIAGE COVENANT IDEAL.
JESUS REDEEMS THE IMAGE AND RENEWS THE IDEAL.
– In glory, Jesus will complete in us His new creation, His image and His ideal. For now, the power of redemption and transformation of the Gospel means He is working on that image and ideal in our lives and
there is hope for all our relationships today.
Approved by the Elder Council 04-14-12

Este documento proporcionará pautas para los líderes y miembros de la iglesia mientras consideramos cómo los seguidores de Cristo en West Side deben responder a los problemas sociales, nacionales y globales de nuestros días a través del proceso político.
1. DIOS TIENE ALGO QUE DECIRLE A NUESTRO MUNDO Y LLAMA A SU PUEBLO A LA ACCIÓN.
– Los profetas llaman repetidamente al pueblo de Dios a interactuar con los problemas sociales y políticos de una nación. Por ejemplo, Miqueas es enviado por Dios con una palabra sobrenatural en un momento en que Israel está entrando en una de sus horas más oscuras: la nación totalmente decadente de Israel se enfrenta a la aniquilación por parte del Imperio asirio; la nación de Judá se encamina hacia el oscuro reinado de 16 años de un rey malvado. El mensaje de Miqueas se aplica a la oscuridad de nuestro mundo. Miqueas declara:
• La Esperanza está en la venida del Señor. El Señor ve y oye. El Señor conoce los pecados y las penas de los palacios a las fosas, de los dormitorios a la sala de juntas, de un extremo a otro de la nación, y algún día vendrá a arreglar las cosas.
• La venida del Señor es lo primero del juicio. El Señor viene a causa del pecado. Su venida será aterradora.
• El juicio del Señor viene sobre los malvados.
• El mundo corrompido necesita la esperanza del Señor. Miqueas ora y se lamenta por los condenados; por los perdidos en peligro de la ira de Dios.
Tenemos la responsabilidad de lamentarnos por los condenados y anunciar la esperanza en el Señor para los necesitados. Las personas que necesitan a Jesús son esclavas del pecado como nosotros solíamos ser. Necesitan esperanza, y nosotros también.
– Así es como debemos comportarnos:
“Oh hombre, él te ha declarado lo que es bueno, y qué pide jehová de ti: solamente hacer justicia, y amar misericordia, y humillarte ante tu Dios.” (Miqueas 6:8)
– Esto es lo que anunciamos:
“¿Qué Dios como tú, que perdona la maldad, y olvida el pecado del remanente de su heredad? No retuvo para siempre su enojo, porque se delita en misericordia. Él volverá a tener misericordia de nosotros; sepultará nuestras iniquidades, y echará en lo profundo del mar todos nuestros pecados. Cumplirás la verdad a Jacob, y a Abraham la misericordia, que juraste a nuestros padres desde tiempos antiguos.” (Miqueas 7:18-20)
“Dios tiene algo que decir sobre los problemas que enfrenta nuestra nación y nuestro mundo y llama a su pueblo a tomar parte!”
– La pregunta es cómo abordar los problemas como ciudadanos del cielo y ciudadanos de los Estados Unidos.
2. THE “GREAT SEPARATION MYTH” IN AMERICA CONFUSES OUR INVOVLEMENT.
– La Primera Enmienda de Bill of Rights dice:
“El Congreso no podrá hacer ninguna ley con respecto al establecimiento de la religión, ni prohibiendo la libre práctica de la misma; ni limitando la libertad de expresión, ni de prensa; ni el derecho a la asamblea pacífica de las personas, ni de solicitar al gobierno una compensación de agravios.”
– Esto se denomina comúnmente, de manera inexacta, como la “separación de la iglesia y el estado”: una frase que no está en la Constitución.
• Esta enmienda protege la religión de la interferencia del estado.
• No fue escrita para eliminar toda expresión de religión en el estado
• Es la libertad “de” religión, no un requisito de libertad “de” toda religión.
• Está para mantener al estado fuera de la iglesia, no para mantener a la iglesia fuera de la plaza pública.
– La confusión y el conflicto en torno a esta cláusula son expresados por las personas de diversas formas:
• “Existe el requisito de la separación de la iglesia y el estado.”
• “Religión y política no se pueden mezclar.”
• “Hay un reino sagrado y un reino claramente secular.”
• “Hay cuestiones de fe y creencias en contraste con la ciencia y los hechos.”
• “La moral es diferente de las leyes y nuestras leyes no deberían legislar la moral.”
• “Debemos abogar por el evangelio del alma; la salvación del alma de la persona en la próxima vida, versus un evangelio social; el rescate de personas de los males de la maldad en esta vida.”
– Muchos han caído en este conflicto, confusión y error.
– Pero no hay una “Gran Separación” bíblicamente. Todo es de Dios, incluso el gobierno. A él le importa todo, incluso la política, y a nosotros también debería importarnos. Él no prohíbe pagar impuestos ni maldecir a César. Ellos tienen su lugar. Pablo Dice:
“Sométase toda persona a las autoridades superiores; porque no hay autoridad sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas. De modo que quien se opone a la autoridad, a lo establecido por Dios resiste; y los que resisten, acarrean condenación para sí mismos.” (Romanos 13:1-2)
– Contrario a cada una de las confusiones anteriores, el Evangelio siempre tiene ramificaciones personales y sociales.
• ¡Así como la iglesia es ordenada por Dios, el estado es ordenado por Dios!
• La religión tiene todo que decir sobre la política. Tada político tiene una religión / creencia.
• Todo es sagrado. No existe una categoría separada de “secular” que a Dios no le importe. “Es todo mío”, dice el Señor. Todo será puesto bajo los pies de Jesús. Él es Rey y Señor de todos.
• La fe no es una creencia ciega contraria a los hechos. La fe se basa en los hechos y la verdad; sobre ciencia y evidencia.
• La moral siempre está ligada a nuestras leyes. Eso es lo que es una ley: imposición de un código moral; hay algo correcto e incorrecto.
• El alma necesita la salvación y también el cuerpo. Las buenas obras abren el camino a las Buenas Nuevas.
– El Evangelio de Jesús siempre tiene implicaciones políticas.
• Moisés desafió la esclavitud sistemática de Egipto directamente en la cara del faraón.
• David llamó la atención sobre la locura mental, moral y militar de Saúl.
• Miqueas desafió la inmoralidad y la idolatría del rey Acaz.
• Juan el Bautista acusó a Herodes de cambiar la definición de matrimonio dada por Dios y perdió la cabeza por ello.
• Jesús se enfrentó a Pilato en su arrogancia imperial.
• Pablo murió debido a la restricción de las libertades religiosas por parte del emperador Nerón.
• A lo largo de la historia los cristianos han luchador por la dignidad de la mujer, las leyes del trabajo infantil, el trato humano de los prisioneros, las bibliotecas, las escuelas, la alimentación de los hambrientos, etc., como deberían hacerlo los buenos Samaritanos.
• William Wilberforce trabajó incansablemente para detener el comercio de esclavos en Gran Bretaña.
• Dietrich Bonheoffer desafió a los Nazis de Hitler.
• Martin Luther King Jr. marchó por los derechos civiles.
• La Madre Teresa, una monja diminuta de Calcuta, señaló con el dedo al presidente de los Estados Unidos, el hombre más poderoso del mundo, y dijo: “¡Deja de matar a tus bebés!”
“El Evangelio tiene expresiones y ramificaciones privadas y públicas que no están prohibidas por la libre expresión de la religión en nuestra Constitución.”
– A pesar del llamado a actuar y las libertades para actuar, la situación política actual en Estados Unidos es peligrosa.

3. DEBEMOS COMPRENDER LOS PELIGROS DEL CLIMA POLÍTICO ACTUAL.
• Terriblemente polarizado. Las filosofías políticas simplificadas, la tergiversación de los hechos, la influencia del dinero y el poder han actuado en contra del sano debate, el compromiso, las soluciones y la verdad.
• Amargamente contencioso. “Odio” no es una palabra demasiado fuerte y puede no ser lo suficientemente fuerte para describir el discurso político en el país actualmente.
• Desprovisto de verdad- Prejuicios en los medios. Se solía decir, “no puedes creer todo lo que escuchas”. Vivimos en una época en la que es difícil creer todo lo que escuchas. Debemos comprobar rigurosamente los hechos.
• Líneas peligrosamente borrosas. La designación de los llamados bloques de votación “cristianos” o “evangélicos” puede distorsionar, simplificar y tergiversas indebidamente a las personas, la Biblia y la iglesia. Históricamente, el matrimonio de la iglesia y el estado o el uso de medios políticos para fines espirituales ha sido desastroso.
4. DEBEMOS OBSERVAR LAS PRECAUCIONES PARA UNA RESPUESTA EVANGÉLICA.
– Debemos trabajar para mantener siempre la prioridad del Evangelio.
• Cristo es la respuesta a todos los problemas de este mundo.
• Eso a menudo significará que las soluciones no serán ni políticamente de “derecha” ni de “izquierda”, sino bíblicamente “radicales”.
• Debemos ser “sal y luz” también en la arena política.
– Primero debemos actuar como ciudadanos del cielo.
• Jesús dijo: “No son del mundo”. En el, pero no de el. (Juan 17:16)
• Pablo enseña: “Mas nuestra ciudadanía está en los cielos.” (Filipenses 3:20)
• “No os unáis en yugo Desigual con los incrédulos, porque ¿qué compañerismo tiene la justiciar con la injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas?… Por lo cual, salid de en medio de ellos, y apartaos, dice el Señor, y no toquéis lo inmundo; y yo os recibiré.” (2 Corintios 6:14,17)
• Primero somos cristianos, por encima de nuestra nacionalidad o la afiliación a un partido. Ignorar esto conduce a confusión y una mezcla de cuestiones políticas, morales y espirituales. Estados Unidos NO es una nación cristiana. Se fundó sobre algunos principios judeocristianos que vale la pena defender, pero el viejo adagio de que “la política hace extraños compañeros de cama” es cierto. Esto podría obstaculizar nuestro ministerio a aquellos con quienes no estamos de acuerdo.
– No debemos tratar temas complejos con ingenua simplicidad. Existe una tendencia natural a convertir los problemas en blanco y negro cuando son muy complejos y con matices. Se debe tener cuidado de no tergiversar el problema o la solución.
– Debemos evitar el Juego de la Culpa: a menudo, el problema se describe de esta manera: El único problema: “iglesias silenciosas: pastores y púlpitos”, con una solución: “iglesias activistas y pastores y públicos”, pero esto no aborda los problemas de manera constructiva.
“Los creyentes deben estar mejor preparados para participar, entendiendo los peligros y prestando atención a las precauciones.”
5. DEBEMOS ABRAZAR LAS OPORTUNIDADES PARA EL REINO.
– Las Escrituras nos están llamando a una vida de participación cuidadosa y decidida en nuestro mundo.
• “Y procurad la paz de la ciudad a la cual os hice transportar, y rogad por ella a Jehová; porque en su paz tendréis vosotros paz.” (Jeremías 29:7)
• “¡Ay de vosotros, escribes y fariseos, hipócritas! Porque diezmáis la menta y el eneldo y el comino, y dejáis lo más importante de la ley: la justicia, la misericordia y la fe. Esto era necesario hacer, sin dejar de hacer aquello.” Jesús advierte sobre descuidar los asuntos más importantes de la ley: la justiciar, la misericordia y la fe. (Mateo 23:23)
• “Quien se dio a sí mismo po nosotros para redimirnos de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras.” (Tito 2:14)
• “Hermanos míos, ¿de qué aprovechará si alguno dice que tiene fe, y no tiene obras? ¿Podrá la fe salvarle?” (Santiago 2:14)
– Somos llamados a ser agentes del próximo “año agradable del Señor” como en Lucas 4:14-21 e Isaías 61.
Debemos ser esos “árboles de justicia…”
• Redificando las ruinas antiguas, pastoreando, cultivando, ministrando.
• usando las bendiciones de Dios para ser una bendición
• en nuestra tierra, alrededor de la nación, para la exhibición de su esplendor, para hacer brotar la justiciar y la alabanza.
6. NECESITAMOS ENCONTRAR EL EQUILIBRIO.
Error #1: Privatizar la fe
Error #2: Politizar la fe
En su lugar: Participe con fe
Error #1: Sagrado en la plaza pública – una fe
Error #2: Desnudo en la plaza pública – sin fe
En su lugar: Contado en la plaza pública
Error #1: Coerción
Error #2: Complacencia
En su lugar: Contender de manera constructiva, civilizadamente.
Error #1: Compromiso (comodidad)
Error #2: Conflicto (reacción)
En su lugar: Di la verdad con amor
“Al buscar los principios bíblicos y el equilibrio, debemos aprovechar las oportunidades para el Reino.”
7. SEGUIREMOS ESTAS PAUTAS PARA LA IGLESIA COMO UNA ORGANIZACIÓN.
• Afirmar que Cristo es la esperanza de nuestra nación, no el proceso político. (Hebreos 1:1-4)
• Abordar los problemas sociales desde una perspectiva bíblica, no desde una agenda política. (Proverbios 14:34)
• Animar a los creyentes a participar en el proceso político sin la promoción de ningún partido político o candidato en particular.
8. SEGUIREMOS ESTAS PAUTAS PARA EL CREYENTE COMO INDIVIDUO.
• Honrar al gobierno que Dios ha establecido. (Romanos 13: 1-2)
• Reconocer a las autoridades gobernantes como sirvas de Dios. (Romanos 13:3-4)
• Orar por el gobierno. (1 Timoteo 2:1-4)
• Modelar la semejanza de Cristo en el proceso político. (2 Pedro 1:3-8)
9. LO QUE WEST SIDE HARÁ COMO IGLESIA.
• Orar por nuestro gobierno y nuestra nación.
• Alentar a nuestra gente a votar y participar en el proceso político como individuos.
• Animarlos a hablar la verdad en amor: con respeto y cortesía.
• Abordar los problemas morales desde una perspectiva bíblica.
• Brindar oportunidades para que las personas se registren para votar.
• Investigar los fundamentos bíblicos de los problemas políticos.
• Brindar oportunidades para un diálogo sano.
10. LO QUE WEST SIDE NO HARÁ COMO IGLESIA.
• Apoyar u oponerse a cualquier candidato o partido político en particular.
• Invitar a cualquier candidato político o representante de un partido político para que hable.
• Distribuir guías para votar.
• Acercarse a personas de manera no solicitada para firmar documentos o fomentar la participación en el proceso político.
• Patrocinar manifestaciones políticas, boicots o protestas.
RESUMEN DE LAS CONCLUSIONES:
Como iglesia afirmamos lo siguiente:
“¡Dios tiene algo que decir sobre los problemas que enfrenta nuestra nación y nuestro mundo!!”
“El Evangelio tiene expresiones y ramificaciones privadas y públicas que no están prohibidas por la libre expresión de la religión o la Constitución.”
“Los creyentes pueden estar mejor preparados para participar si comprenden los peligros y prestan atención a las precauciones.”
“Buscando los principios bíblicos y el equilibrio, debemos aprovechar las oportunidades para el Reino.”
Alentaremos a los creyentes de todas partes a orar, aprender la Palabra, verificar los hechos, registrarse y votar, amar y colaborar en la obra del Reino.

This paper will provide guidelines for church leaders and members as we consider how Christ-followers at
West Side should respond to the social, national and global issues of our day through the political process.
1. GOD HAS SOMETHING TO SAY TO OUR WORLD AND CALLS HIS PEOPLE TO ACTION.
– The prophets repeatedly call God’s people to interact with the social and political issues of a nation.
For example, Micah is sent by God with a supernatural word at a time when Israel is entering one of its
darkest hours. The totally decadent nation of Israel is facing annihilation by the Assyrian Empire. The
nation of Judah is headed into the dark 16-year reign of a wicked king. Micah’s message has application to the darkness of our world. Micah declares:
 Hope is in the Lord’s coming. The Lord sees and hears. The Lord knows about the sins and
sorrows from palace to pit, from bedroom to boardroom, from one end of the nation to the other,
and He is coming to set things straight someday.
 The Lord’s coming is first for judgment. The Lord is coming because of sin. His coming will be
terrifying.
 The Lord’s judgment is closing in on the wicked.
 The wicked world needs the Lord’s hope. Micah prays and laments for those who are doomed;
lost; in danger of God’s wrath.
We have a responsibility to lament for the doomed and to announce hope in the Lord for those in need.
People who need Jesus are slaves to sin just like we used to be. They need hope and we do too.
– This is how we are to behave:
“He has showed you, O man, what is good. And what does the Lord require of you? To act justly and
to love mercy and to walk humbly with your God.” (Micah 6:8)
– This is what we announce:
“Who is a God like you, who pardons sin and forgives the transgression of the remnant of his inheritance? You do not stay angry forever but delight to show mercy. You will again have compassion on
us; you will tread our sins underfoot and hurl all our iniquities into the depths of the sea. You will be
true to Jacob, and show mercy to Abraham, as you pledged on oath to our fathers in days long
ago.” (Micah 7:18-20)
“God has something to say about the issues faced by our nation and our world and calls His
people to participate!”
– The question is how to engage the issues as citizens of heaven and citizens of the United States.
2. THE “GREAT SEPARATION MYTH” IN AMERICA CONFUSES OUR INVOVLEMENT.
– Amendment #1 of the Bill of Rights states:
“Congress shall make no law respecting an establishment of religion, or prohibiting the free exercise
thereof; or abridging the freedom of speech, or of the press; or the right of the people peaceably to
assemble, and to petition the government for a redress of grievances.”
– This is commonly, inaccurately referred to as the “separation of church and state”: a phrase not in the
Constitution.
 This amendment protects religion from interference by the state.
 It was not written to eliminate all expression of religion in the state.
 It is the freedom “of” religion, not a requirement of freedom “from” all religion.
 It is to keep the state out of the church’s hair not keep church out of the public square.
– The confusion and conflict surrounding this clause is stated by people in various ways:
 “There is a requirement of the separation of church and state.”
 “You can’t mix religion and politics.”
 “There is a sacred realm and a distinctly secular realm.”
 “There are matters of faith and belief in contrast to science and fact.”
 “Morals are different from laws and our laws should not legislate morality.”
 “We must advocate for soul gospel; the salvation of the person’s soul in the next life, versus a social
gospel; the rescue of people from the ills of evil in this life.”
– Many have fallen into this conflict, confusion and error.
– But there is no “Great Separation” biblically. It is all God’s, even government. He cares about it all, even
politics, and so should we. He doesn’t forbid paying taxes or curse Caesar. They have their place. Paul
says:
“Everyone must submit himself to the governing authorities, for there is no authority except that which
God has established. The authorities that exist have been established by God.” (Romans 13:1-2)
– Counter to each one of the above confusions, the Gospel always has personal and social ramifications.
 Just as the church is ordained by God, the state is ordained by God!
 Religion has everything to say about politics, every politician has a religion / belief.
 Everything is sacred. There is no separate category of “secular” about which God does not care. “It
is all mine,” says the Lord. Everything will be put under Jesus’ feet. He is King and Lord of all.
 Faith is not blind belief contrary to fact. Faith is built on fact and truth; on science and evidence.
 Morals are always linked to our laws. That’s what a law is: imposition of a moral code; a right and
wrong.
 The soul needs salvation and so does the body. Good deeds open up the way for Good News.
– The Gospel of Jesus always has political implications.
 Moses challenged the systemic slavery of Egypt right to Pharaoh’s face.
 David called out Saul’s mental, moral, and military insanity.
 Micah challenged the immorality and idolatry of King Ahaz.
 John the Baptist accused Herod of changing the God-given definition of marriage and lost his head
for it.
 Jesus stood up to Pilate in his imperial arrogance.
 Paul died because of the restriction of religious freedoms by Emperor Nero.
 Throughout history Christians have fought for the dignity of women, child labor laws, the humane
treatment of prisoners, libraries, schools, feeding the hungry, etc., as good Samaritans should.
 William Wilberforce worked tirelessly to bring Great Britain’s slave trade to a halt.
 Dietrich Bonheoffer defied Hitler’s Nazis.
 Martin Luther King Jr. marched for civil rights.
 Mother Teresa, a tiny nun from Calcutta, pointed her finger at the President of the United States,
the most powerful man in the world, and said, “Stop killing your babies!”
“The Gospel has private and public expressions and ramifications which are not forbidden by
the free expression of religion in our Constitution.”
– In spite of the call to act and the freedoms to act, the political situation in America today is dangerous.
3. WE MUST UNDERSTAND THE DANGERS OF THE CURRENT POLITICAL CLIMATE.
 Terribly Polarized. Simplified political philosophies, misrepresentation of the facts, the influence of
money and power have all worked against healthy debate, compromise, solutions and the truth.
 Bitterly Contentious. “Hatred” is not too strong a word and may not be strong enough to describe
the political discourse in the country at this time.
 Devoid of truth – Media bias. It used to be said, “you can’t believe everything you hear.” We are
living in an age when it’s hard to believe anything you hear. We must rigorously check the facts.
 Dangerously blurred lines. Designating so-called “Christian” or “Evangelical” voting blocs can improperly distort, simplify and misrepresent people, the Bible, and the Church. Historically, the marriage of the church and the state or the use of political means for spiritual ends has been disastrous.
4. WE MUST HEED THE CAUTIONS FOR EVANGELICAL RESPONSE.
– We must work to always maintain the priority of the Gospel.
 Christ is the answer to all the issues of this world.
 That will often mean that solutions will be neither politically “right” or “left” but biblically “radical.”
 We are to be “salt & light” in the political arena as well.
– We must act as citizens of heaven first.
 Jesus said, “They are not of the world.” In it, but not of it. (John 17:16)
 Paul teaches, “But our citizenship is in heaven.” (Philippians 3:20)
 “Do not be yoked together with unbelievers. For what do righteousness and wickedness have in
common? Or what fellowship can light have with darkness?… Therefore come out from them and
be separate.” (2 Corinthians 6:14,17)
 We are Christian first, above being American, or having a party affiliation. To ignore this leads to
confusion and mixture of political, moral, and spiritual issues. America is NOT a Christian nation.
It was founded on some Judeo-Christian principles worth upholding. But, the old adage that
‘politics makes strange bedfellows’ is true. This could hinder our ministry to those with whom we
disagree.
– We must not treat complex issues with naïve simplicity. There is a natural tendency to make issues
black and white when they are highly complex and nuanced. Care must be taken not to misrepresent
the problem or the solution.
– We must avoid the Blame Game: Often the issue is described this way: the one problem: “silent
churches: pastors & pulpits,” with one solution: “activist churches and pastors & pulpits.” But this does
not address the issues constructively.
“Believers must be better prepared for participation by understanding the dangers and heeding
the cautions.”
5. WE MUST EMBRACE THE OPPORTUNITIES FOR THE KINGDOM.
– The Scriptures are calling us to a life of careful, purposeful participation in our world.
 “Seek the peace and prosperity of the city to which I have carried you…Pray for it, because if it
prospers, you too will prosper.” (Jeremiah 29:7)
 “Woe to you, teachers of the law and Pharisees, you hypocrites! You give a tenth of your spices–
mint, dill and cummin. But you have neglected the more important matters of the law–justice, mercy and faithfulness. You should have practiced the latter, without neglecting the former.” Jesus
warns of neglecting the more important matters of the law–justice, mercy and faithfulness.
(Matthew 23:23)
 “He redeems and purifies a people eager to do what is good.” (Titus 2:14)
 “What good is it if a man claims to have faith but has no deeds?” (James 2:14)
– We are called to be agents of the coming “year of the Lord’s favor,” as in Luke 4:14-21 and Isaiah 61.
We are to be those “oaks of righteousness…”
 rebuilding the ruins, shepherding, farming, ministering,
 using God’s blessings to be a blessing,
 in our land, around the nation, among the nations, for the display of His splendor, to make righteousness and praise spring up
6. WE NEED TO FIND BALANCE.
Error #1: Privatize faith
Error #2: Politicize faith
Instead: Participate with faith
Error #1: Sacred in the public square – one faith
Error #2: Naked in the public square – no faith
Instead: Counted in the public square
Error #1: Coercion
Error #2: Complacency
Instead: Contend constructively with civility
Error #1: Compromise (accommodation)
Error #2: Conflict (reaction)
Instead: Speak the truth in love
“Seeking scriptural principles and balance we should embrace opportunities for the kingdom.”
7. WE WILL FOLLOW THESE GUIDELINES FOR WEST SIDE CHURCH AS AN ORGANIZATION.
 Assert that Christ is the hope of our nation not the political process. (Hebrews 1:1-4)
 Address social issues from a biblical perspective not a political agenda. (Proverbs 14:34)
 Encourage believers to be involved in the political process without the promotion of any particular
political party or candidate.
8. WE WILL FOLLOW THESE GUIDELINES FOR THE BELIEVER AS AN INDIVIDUAL.
 Honor the government that God has ordained to rule. (Romans 13:-1-2)
 Recognize the governing authorities as God’s servants. (Romans 13:3-4)
 Pray for the government. (1 Timothy 2:1-4)
 Model Christ-likeness in the political process. (2 Peter 1:3-8)
9. WHAT WEST SIDE AS A CHURCH WILL DO.
 Pray for our nation and government.
 Encourage our people to vote and engage in the political process as individuals.
 Encourage speaking the truth in love: with respect and civility.
 Address moral issues from a biblical perspective.
 Provide opportunities for individuals to register to vote.
 Investigate the biblical foundations of political issues.
 Provide opportunities for healthy dialogue.
10. WHAT WEST SIDE AS A CHURCH WILL NOT DO.
 Endorse or oppose any particular candidate or political party.
 Invite any political candidate or political party representative to speak.
 Distribute voter guides.
 Approach individuals unsolicited to sign documents or encourage involvement in the political process.
 Sponsor political rallies, boycotts or protests.
SUMMARY CONCLUSIONS:
As a church we affirm the following:
“God has something to say about the issues faced by our nation and our world!”
“The Gospel has private and public expressions and ramifications which are not forbidden by the free
expression of religion or the Constitution.”
“Believers can be better prepared for participation by understanding the dangers and heeding the
cautions.”
“Seeking Scriptural principles and balance we should embrace opportunities for the kingdom.”
We will encourage believers everywhere to pray, learn the Word, check the facts, register and vote, love and
partner in the work of the Kingdom.

Una Declaración del Consejo de Ancianos de la Iglesia Vida Nueva
Todos pecamos, según la Biblia, fallando en vivir UNA vida santa que refleje la naturaleza pura de nuestra santo Dios (Romanos 3:23). Sin embargo, a través de la muerte y resurrección de Jesús, Dios ha declarado que los que creen en Su Hijo serán salvos: justificados (perdonados en la cruz), santificados (purificados a medida que crecemos) y glorificados (seguros de nuestro futuro con Él). (Romanos 3:24; 5: 8-10).
Esto presenta a los creyentes en Cristo con una paradoja: somos declarados perdonados por la fe en Cristo y, por lo tanto, somos llamados a vivir vidas santas, pero continuamos experimentando la presencia real del pecado tanto personal como colectivamente. ¿Cómo lidia el creyente —y la iglesia colectivamente— con el pecado persistente, especialmente cuando ya no existe la voluntad de cambiar?
1. Fundamentos Bíblicos
Todos los miembros de West Side son parte de una comunidad espiritual en la que buscamos alentar el crecimiento de los demás hacia la semejanza a Cristo. Cuando el pecado persistente entra en nuestras relaciones, nos comprometemos juntos a seguir el patrón delineado por Jesús en Mateo 18, buscando humildemente buscar el arrepentimiento, el perdón y la restauración genuinos.
Nuestros estatutos describen este proceso:
El pecado continuo en la vida de un creyente deshonra a Dios y obstruye el caminar del creyente con el Señor. También amenaza la unidad y el compañerismo dentro del cuerpo y, en última instancia, debilita el testimonio de la iglesia entre los no creyentes (I Juan 1: 7; 2 Corintios 6: 3). La Escritura anima a los creyentes a preocuparse por el bienestar espiritual de los demás y les enseña a confrontar con amor y amabilidad donde hay evidencia de pecado (Gálatas 6: 1; Lucas 17: 3-4; Mateo 18: 15-21). Mateo 18 sirve como base bíblica para lidiar con la disciplina de aquellos miembros que pecan, y sirve como guía para lidiar con los conflictos entre miembros. ** (Véase la declaración completa en la sección 3)
Estos principios y prácticas están arraigados en la enseñanza clara y relevante de la Palabra de Dios. Considere los siguientes fundamentos bíblicos para la disciplina practicada dentro de la iglesia:
A. LOS CRISTIANOS SON PECADORES SALVADOS POR GRACIA, PERO EL PECADO PERSISTENTE AÚN NOS IMPACTA NEGATIVAMENTE
Dios creó a la humanidad para disfrutar de la comunión con Él en inocencia, pero la decisión del hombre de ignorar el liderazgo de Dios resultó en el pecado y la separación entre el Creador y aquellos a quienes ama (Romanos 3:23). El pecado es la expresión de nuestra independencia y rebelión humanas, y Dios lo odia. Todo ser humano tiene una naturaleza pecaminosa, y el único camino al perdón conduce a la cruz donde la gracia de Dios expió el pecado mediante el sacrificio sustitutivo de Jesucristo (Romanos 6:23).
Sin embargo, el perdón a través de Jesús no elimina automáticamente la realidad del pecado o la responsabilidad por actuar en pecado. Un verdadero creyente en Cristo comprende la gravedad del pecado y la deuda eterna que tiene con la asombrosa gracia de Dios (Efesios 2: 8-10), mediante la cual se nos dan las herramientas espirituales para debilitar el control del pecado en nuestras vidas.
Cuando una persona comienza una nueva vida en Cristo, Su poder y presencia nos dan esperanza y el deseo de agradar.
Dios comienza a crecer (Hebreos 4:15). Dado que Dios es santo y nos llama a la santidad, la forma en que lo agradamos es cooperando con el Espíritu Santo, cambiando nuestro comportamiento de indefenso a santo; pero este cambio es gradual, y a veces no lidiamos bien con nuestro persistente problema del pecado.
La forma en que un creyente responde a los patrones de pecado que continúan es absolutamente crucial para la salud de esa persona y la familia de la iglesia (1 Pedro 1: 13-16).
B. LA DISCIPLINA ES UNA EXPRESIÓN DE LA AMOROSA NATURALEZA DE DIOS
El amor de Dios se expresa maravillosamente en la muerte sacrificial de Cristo, y ese mismo amor guía a la novia espiritual de Cristo, la Iglesia. Jesús tiene la intención de presentarse la Iglesia a sí mismo, pura y completa (Efesios 4: 12-14; 5:10, 22-30). Con este fin, la iglesia es una familia espiritual donde todos comparten este deseo motivado por el amor de llegar a ser como Jesús.
Como cualquier familia donde los padres amorosos usan la disciplina para corregir y guiar, la iglesia es una familia espiritual donde vemos la disciplina como la herramienta de Dios para nuestro crecimiento. Dios no espera que seamos perfectos, sino que respondamos a Su corrección. “Porque el Señor al que ama, disciplina, y azota a todo el que recibe por hijo” (Hebreos 12: 6). “Yo reprendo y castigo a todos los que amo; sé, pues, celoso, y arrepiéntete” (Apocalipsis 3:19).
Nosotros, como seguidores de Jesucristo, elegimos buscar instrucción sobre lo que es correcto y ser corregidos con amor cuando hacemos algo contrario a lo que Dios nos enseña en su Palabra. Por lo tanto, nosotros, como iglesia, estamos comprometidos a ayudarnos unos a otros a obedecer el mandato de Dios de ser “…amante de lo bueno, sobrio, justo, santo, dueño de sí mismo” (Tito 1:8).
La capacidad del cristiano para ser dueño de sí mismo es el fruto de ceder a la presencia y el control del Espíritu Santo. “Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder de amor y de dominio propio” (2 Timoteo 1:7). “Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley… si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu” (Gálatas 5:22-23, 25).
C. LA DISCIPLINA SE APLICA MEJOR DE MANERA PERSONAL, INFORMAL Y PRIVADA
La disciplina a menudo no se ve; un aspecto del crecimiento personal cuando el creyente en Cristo estudia la Palabra de Dios, lo busca en oración y recurre a Su gracia para crecer en piedad, aprendiendo a vencer los hábitos pecaminosos.
Todos luchamos con el pecado, pero cuando la vida de un compañero en la fe revela un pecado persistente y continuo, la necesidad de esa persona es mejor atendida por quien lo observa: personalmente (cara a cara), informalmente (como una simple conversación) y en privado (sin la necesidad de involucrar a otros).
Es por eso que la Biblia dice: “Hermanos, si alguno fuere sorprendido en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restauradle con espíritu de mansedumbre, considerándote a ti mismo, no sea que tú también seas tentado” (Gálatas 6: 1). En obediencia a este mandamiento, nos comprometemos juntos a dar y recibir corrección amorosa siempre que un pecado —ya sea de palabra, conducta o doctrina— parezca demasiado grave para pasarlo por alto. “La cordura del hombre detiene su furor, y su honra es pasar por alto la ofensa” (Proverbios 19:11).
Pero la forma en que nos acercamos a alguien sobre una inquietud es una parte importante de la restauración y puede determinar si la persona responde bien o no. Por lo tanto, siempre es importante que una persona busque humildemente en su propio corazón errores de pensamiento o acción antes de acudir a otra persona en privado para sacar a la luz una inquietud. “Porque con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados, y con la medida con que medís, os será medido” (Mateo 7: 2).
Si las conversaciones privadas repetidas no llevan a la otra persona al arrepentimiento, Jesús ordena que le pidamos a otros hermanos o hermanas que se involucren. “Mas si no te oyere, toma aún contigo a uno o dos, para que en boda de dos o tres testigos conste toda palabra” (Mateo 18:16). Si las conversaciones informales con estas personas no resuelven el asunto, entonces podemos buscar la participación de personas más influyentes; como un líder de grupo pequeño, maestro o líder de la iglesia. Si incluso estos esfuerzos fracasan en llevar a un hermano o hermana al arrepentimiento, y si el problema es demasiado serio para pasarlo por alto, pasaremos a lo que podría llamarse “disciplina formal”.
D. LA DISCIPLINA PUEDE NECESITAR INFORMAR A TODA LA IGLESIA
La Escritura enseña que la confrontación debe abordarse y llevarse a cabo con una actitud de amor, preocupación y humildad. Debe estar motivado por el deseo sincero de ver el arrepentimiento y la restauración del compañerismo (Mateo 7: 1-6; Gálatas 6: 1-5; Efesios 4: 31-32). Como reflejo de la gracia y el perdón de Cristo, a los creyentes se les enseña a estar dispuestos a perdonar y restaurar cuando hay una expresión genuina de arrepentimiento por parte de un compañero creyente (Mateo 18: 21-35; II Corintios 2: 5-8).
Si una persona se niega persistentemente a escuchar la corrección personal e informal para alejarse de un comportamiento que la Biblia define como pecado, Jesús nos ordena “dilo a la iglesia” como último recurso en el proceso de disciplina (Mateo 18: 17a). La meta es ver al creyente descarriado llevado al arrepentimiento ante Cristo y finalmente a la restauración con la familia de la iglesia.
CUATRO PASOS PROGESIVOS DE LA DISCIPLINA DE LA IGLESIA
¿Cuál es el proceso para abordar el pecado persistente en la vida de alguien? Los siguientes procedimientos describen cómo lidiar con el pecado persistente y sin arrepentimiento en la vida de un miembro de la iglesia y cómo lidiar con los conflictos dentro de la membresía. Sobre la base de los fundamentos bíblicos descritos anteriormente, los estatutos de West Side nos llaman a seguir estos cuatro pasos:
PASO 1: CONVERSACIÓN PRIVADA—Si una persona tiene conocimiento del pecado en la vida de un compañero creyente debe acudir al individuo en privado, con bondad y compasión, para verificar el pecado y luego animarlo a tratar con el pecado bíblicamente (Mateo 18:15; Efesios 4:32; 1 Corintios 16:14). Se le dará al individuo todas las oportunidades razonables para explicar y defender sus acciones. Si la persona reconoce el pecado y se arrepiente, el asunto generalmente termina ahí, a menos que se necesite una confesión a personas adicionales.
PASO 2: AÑADA TESTIGOS SI ES NECESARIO—Si el pecado es sabido y no hay reconocimiento del pecado y expresión de arrepentimiento, él / ella debe confrontar al individuo descarriado en presencia de uno o dos más. Estos otros deben ser miembros espiritualmente maduros de West Side que idealmente (pero no necesariamente) tengan conocimiento directo del pecado. Proporcionarán consejo bíblico y sabiduría, y servirán como testigos (Mateo 18:16). El propósito de informar a otros en la iglesia es traer influencia piadosa a la persona que no se arrepiente a través de relaciones significativas, como amigos cercanos, un grupo pequeño o un ministerio, según corresponda.
PASO 3: CONSEJO DE LÍDERES ESPIRITUALES—Si aún el pecado no se reconoce y no hay expresión de arrepentimiento, él / ella, acompañado por los demás, deberá llevar el asunto al vicepresidente del Consejo de Ancianos como representante tanto del Consejo de Ancianos como de la iglesia. Él, junto con uno o dos ancianos elegidos por el Consejo de Ancianos, escuchará el testimonio de los testigos para que se establezca cada asunto. Si se confirma el pecado y aún no hay evidencia de arrepentimiento genuino después de una confrontación amorosa, el vicepresidente llevará el asunto al pleno del Consejo de Ancianos como representantes de la iglesia (Mateo 18:17).
STEP 4: RETIRO DE LA MEMBRESÍA—Si, después de un period razonable, la persona aún se niega a cambiar entonces la persona puede ser removida de la membresía por un voto de dos tercios del Consejo de Ancianos y se informará a la membresía. Si se quita de la membresía, los creyentes deben considerar al individuo como un incrédulo, usando discreción con respecto al contacto social y orando por el arrepentimiento y la restauración (Mateo 18:17; 1 Corintios 5:11; 2 Tesalonicenses 3: 14,15). Esto significa que ya no trataremos a esta persona como a un hermano cristiano. En lugar de tener una comunión casual y relajada con el individuo, porque no conocemos la verdadera condición del corazón, consideraremos a la persona separada de Dios (Isaías 59: 2). Al igual que con cualquier otro incrédulo, buscaremos oportunidades para llevar el evangelio con amor, recordarle a la persona la santidad y la misericordia de Dios, y llamar a la persona a arrepentirse y demostrar una fe auténtica en Cristo (Mateo 18:17; 1 Corintios 5: 5); 1 Timoteo 1:20).

2. Sugerencias Útiles para Pensar y Vivir de Manera Redimida
Resumen
“Por tanto, ceñid los lomos de vuestro entendimiento, se sobrios, y esperas por completo en la gracia que se os traerá cuando Jesucristo sea Manifestado; como hijo obedientes, no os conforméis a los deseos que antes tenías estando en vuestra ignorancia; sino, como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir´, porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo’” 1 Pedro 1:13-16
Dos grandes peligros que enfrenta continuamente el creyente en Jesús:
Puede que me obsesione con el pecado al punto de que mi visión de la relación con Dios sea distorsionada e inexacta. Esto conduce a una actitud de juicio hacia mí y hacia otros que no pueden estar a la altura de la perfecta santidad de Dios.
Puede que me sienta cada vez más cómodo con la gracia de Dios y mi pecado obstinado. Con el tiempo, puedo perder de vista la santidad de Dios, ignorar el comportamiento pecaminoso en mi vida y no cooperar con Su plan transformador para mi vida.
Todos pecamos, independientemente de la fe que uno tenga en Cristo. Todos somos justificados solo por la fe en Cristo, independientemente de mi pecado antes o después de la decisión de seguirlo. Pero el llamado de Dios a la santidad es real y debo seguir aprendiendo a ver el pecado a la luz de la gracia de Dios. El pecado no se supera simplemente esforzándose más; pero la santidad tampoco es posible sin el arduo trabajo de la obediencia.
Caminar con un Dios santo en esta nueva relación es un proceso gradual de deshacerse de esas ideas y hábitos que reflejan la naturaleza pecaminosa y elegir cada vez más confiar en la provisión de Dios (Romanos 12: 1-21). El creyente ha sido justificado por Cristo, está siendo purificado a través del poder transformador de la Palabra de Dios y el ministerio del Espíritu Santo, y será llevado a la santidad completa cuando entre en la gloriosa presencia de Dios.
Amar la restauración siempre está en el corazón del proceso disciplinario. Si una persona se arrepiente, nos regocijaremos juntos y con gusto extenderemos el perdón de Dios al restaurar a la persona a la comunión dentro del cuerpo (ver Mateo 18:13; Lucas 15: 3-7, 11-32; 2 Corintios 2: 5-11; Colosenses 3: 12-14).
Sin embargo, si el individuo no responde a la disciplina amorosa de sus hermanos en la fe, estamos llamados a amar a esa persona a través de la gracia de la disciplina. Quizás a través del amor duro que expresamos y a través de la intercesión constante, el individuo impenitente se aplacará y se humillará ante el Señor. Este es siempre el objetivo de la familia de la iglesia: ver la gloria de la redención y la transformación entre nosotros.
Mientras buscamos las bendiciones de la responsabilidad y la disciplina de la iglesia, nos aferraremos a la promesa de las Escrituras: “Y aquéllos, ciertamente por pocos días nos disciplinaban como a ellos les parecía, pero éste para lo que nos es provechoso, para que participemos de su santidad. Es verdad que ninguna disciplina al presente parece ser causa de gozo, sino de tristeza; pero después da fruto apacible de justicia a los que en ella han sido ejercitados.” (Hebreos 12: 10-11).
Sugerencias Prácticas para Llevar un Estilo de Vida Disciplinado
Con la ayuda de Dios, buscaré GLORIFICARLO al:
Hacer todo lo que esté en mi poder para vivir en paz con quienes me rodean.
Recordar que la reputación de Jesús se ve afectada por la forma en que me llevo con los demás.
Pedirle a Dios que me ayude a confiar en él, obedecerlo, imitarlo, y reconocerlo en medio del conflicto.
Protegerme de los planes de Satanás y las falsas enseñanzas, que están diseñadas para promover el egoísmo e incitar al conflicto.
Usar el conflicto como una oportunidad para servir a los demás.
Cooperar con Dios mientras me purga de mis actitudes y hábitos pecaminosos y me ayuda a crecer para ser más como Cristo.
Para decidir si algo realmente vale la pena CONFRONTAR, con la ayuda de Dios:
Pasaré por alto las pequeñas ofensas.

Cambiaré mi actitud al regocijarse con el Señor y recordar cuánto me ha perdonado; siendo amable con los demás, reemplazando la ansiedad con oración y confianza, pensando deliberadamente en lo que es bueno y correcto en los demás y poniendo en práctica lo que Dios me ha enseñado a través de la Biblia.
Consideraré cuidadosamente cuánto costará (emocional, espiritual y financieramente) continuar un conflicto en lugar de simplemente resolverlo.
Usaré mis derechos solo para promover el reino de Dios, para servir a los demás y para mejorar mi capacidad de servir y crecer para ser como Cristo.
Me examinaré. Antes de hablar con otros sobre sus errores, con la ayuda de Diod me examinaré preguntando: ¿Soy culpable de palabras imprudentes, falsedad, chismes, calumnias o cualquier otra charla inútil? ¿He tratado de controlar a los demás? ¿He cumplido con mi palabra y he cumplido con todas mis responsabilidades? ¿He abusado a los que tienen autoridad sobre mí? ¿He tratado a los demás como me gustaría que me trataran a mí?
Seré rápido en lidiar con mi propio pecado. Cuando vea que he pecado, le pediré a Dios que me ayude a arrepentirme (cambiar la forma en que he estado pensando para alejarme de mi pecado y volverme hacia Dios), confesar mis pecados y cambiar mis actitudes y comportamiento.
Para comenzar el proceso de RESTAURAR gentilmente una relación, buscaré la ayuda de Dios:
Cuando me separe de otra persona, le pediré a Dios que me ayude a discernir la forma más eficaz de acercarme a la persona para confesarle mis pecados o señalar una preocupación.
Incluso si trabajo a través de otras personas al principio haré todo lo que pueda para, eventualmente, hablar cara a cara para que podamos expresar y confirmar arrepentimiento, confesión y perdón.
Cuando me entere de que alguien tiene algo en mi contra acudiré a esa persona para hablar de ellos, aunque no crea que haya hecho nada malo.
Cuando necesite mostrarles a otros su falta, con la ayuda de Dios, haré lo siguiente:
Recurrir a la gracia de Dios para poder mostrarle gracia a los demás
Escuchar con responsabilidad, esperar con paciencia mientras otros hablan, concentrárme en lo que dicen, haciendo preguntas apropiadas para aclarar sus comentarios, reflejando sus sentimientos e inquietudes con respuestas parafraseadas y estando de acuerdo con ellos siempre que sea posible
Hacer juicios caritativos al creer lo mejor de los demás hasta que tenga hechos que demuestren lo contrario
Hablar la verdad en amor
Dirigire a ellos como iguales, no como por debajo de mi, como un compañero de pecado que necesita el perdón y la gracia tanto como ellos
Elegir un momento y un lugar propicios para una conversación productiva
Hablar en persona siempre que sea posible
Comunicarme con mucha claridad para que no me malinterpreten
Planear mis palabras con anticipación y tartar de anticipar cómo responderán los demás.
Hablar desde el “yo” cuando sea apropiado y establecer hechos objetivos en lugar de opiniones personales
Usar la Biblia con cuidado y tacto
Pedir retroalimentación
Ofrecer soluciones y preferencias
Reconocer mis límites y dejar de hablar una vez que haya dicho lo que es razonable y apropiado.
Si no puedo resolver una disputa con alguien en privado y el asunto es demasiado serio para pasarlo por alto, con la ayuda de Dios voy a:
Sugerir que busquemos la ayuda de uno o más consejeros que puedan ayudarnos a ambos a ver las cosas de manera más objetiva
De ser necesario, pedir a una o dos personas que hablen con nosotros
De ser necesario, buscar la ayuda de los líderes de nuestra iglesia y respetar su autoridad.
Con la ayuda de Dio, buscaré RECONCILIARME:
Cuando alguien me haya hecho daño, le pediré a Dios que cambie mi corazón para querer perdonar a esa persona.
Cuando perdone a alguien, con la ayuda de Dios hare estas promesas:
No me fijaré en este incidente
No volveré a mencionar este incidente para usarlo en tu contra
No hablaré con otros sobre este incidente
No permitiré que este incidente se interponga entre nosotros ni obstaculice nuestra relación personal
Cuando tenga dificultades para perdonar a alguien, con la ayuda de Dios:
Renunciaré al deseo de castigar a la otra persona, de hacer que esa persona se gane mi perdón o de exigir garantías de que nunca más volveré a ser ofendido
Evaluaré mis contribuciones al problema
Reconoceré las formas en que Dios está usando la situación para bien
Recordaré cuánto me ha perdonado Dios, no solo en esta situación sino también en el pasado
Obtendré la fuerza de Dios a través de la oración, el estudio de la Biblia y de ser necesario la consejería cristiana
Con la ayuda de Dios, mostraré el perdón al:
Reemplazar pensamientos y recuerdos dolorosos con pensamientos y recuerdos positivos
Decir cosas positivas a y sobre la persona a la que he perdonado
Tomar acciones constructivas y que muestren amor por y para la persona que he perdonado
Cuando otros continúen maltratándome u oponiéndose a mí, con la ayuda de Dios:
Controlaré mi lengua y continuaré diciendo solo que es útil y beneficioso para los demás
Buscaré consejo, apoyo y aliento de consejeros maduros espiritualmente
Seguiré hacienda lo que es correcto sin importar lo que otros me hagan
Reconoceré mis límites resistiendo la tentación de vengarme y recordando que tener éxito a los ojos de Dios depende de la fidelidad, no de los resultados.
Continuaré amando a mi enemigo, esforzándome por discernir y abordar sus necesidades espirituales, emocionales y materiales.
(Sugerencias adaptadas de “The Peacemaker” por Ken Sande, Baker Books, 2003)

3. Explicación de los Estatutos
Si la Biblia describe cómo los cristianos deben manejar los problemas de pecado en la Iglesia, ¿por qué necesitamos un documento de “estatutos”?
Como cristianos, nuestra guía de por vida es la Biblia. Un pasaje de la Biblia (Romanos 13) nos dice que seamos sumisos a las autoridades gobernantes. Entonces, aunque obedecemos las Escrituras ante todo, como ciudadanos también tenemos la obligación de obedecer las leyes del país en la medida en que no violen las Escrituras. Como cuerpo local de creyentes, hemos optado por incorporarnos para recibir ciertas protecciones legales, así como cumplir con las leyes de la tierra con respecto a los impuestos a la propiedad, cuestiones laborales, etc. Este documento legal siempre se escribe y enmienda utilizando las escrituras y la oración como nuestra guía.
Incluimos nuestras creencias bíblicas y la práctica de la disciplina de la iglesia en los estatutos para documentar nuestras convicciones para aquellos que eligen convertirse en miembros, pero también para protegernos legalmente, como ciudadanos, en caso de que una persona impenitente sea removida de la membresía de la iglesia y desafíe esa decisión bíblica en la corte.
Declaración de los Estatutos sobre Disciplina
Lo siguiente es un extracto de los estatutos oficiales de West Side. Nuestra unidad como familia de la iglesia depende de que los miembros comprendan y sigan estos principios.
Artículo III. Principios de Disciplina
El pecado continuo en la vida de un creyente deshonra a Dios y obstruye el caminar del creyente con el Señor. También amenaza la unidad y el compañerismo dentro del cuerpo y, en última instancia, debilita el testimonio de la iglesia entre los no creyentes (I Juan 1: 7; II Corintios 6: 3). La Escritura anima a los creyentes a preocuparse por el bienestar espiritual de los demás y les enseña a confrontar con amor y amabilidad cuando hay evidencia de pecado (Gálatas 6: 1; Lucas 17: 3-4; Mateo 18: 15-21). Mateo 18 sirve como base bíblica para lidiar con la disciplina de aquellos miembros que pecan y sirve como guía para lidiar con los conflictos entre miembros.
La Escritura enseña que la confrontación debe abordarse y llevarse a cabo con una actitud de amor, preocupación y humildad. Debe estar motivado por el deseo sincero de ver el arrepentimiento y la restauración del compañerismo (Mateo 7: 1-6; Gálatas 6: 1-5; Efesios 4: 31-32). Como reflejo de la gracia y el perdón de Cristo, a los creyentes se les enseña a estar dispuestos a perdonar y restaurar cuando hay una expresión genuina de arrepentimiento por parte de un compañero creyente (Mateo 18: 21-35; II Corintios 2: 5-8). WSBC utilizará los siguientes procedimientos para lidiar con el pecado en la vida de un miembro de la iglesia y para lidiar con los conflictos dentro de la membresía.
A. Disciplina y Restauración de los Miembros
Si una persona tiene conocimiento del pecado en la vida de un compañero creyente debe acudir a la persona en privado para verificar el pecado y luego animarlo a lidiar con el pecado bíblicamente, con bondad y compasión (Mateo 18: 15; Efesios 4:32; 1 Corintios 16:14).
Si el pecado es verificado y no hay reconocimiento del pecado y expresión de arrepentimiento, él / ella debe confrontar al individuo en presencia de uno o dos más. Estos otros deben ser miembros espiritualmente maduros de WSBC que idealmente (pero no necesariamente) tengan conocimiento directo del pecado. Proporcionarán consejo bíblico y sabiduría, y servirán como testigos (Mateo 18:16).
Si aún no hay reconocimiento del pecado y expresión de arrepentimiento, él / ella, acompañado por los demás, llevará el asunto al vicepresidente del Consejo de Ancianos como representante tanto del Consejo de Ancianos como de la iglesia. Él, junto con uno o dos ancianos elegidos por el Consejo de Ancianos, escuchará el testimonio de los testigos para que se establezca cada asunto. Si el pecado se confirma y todavía no hay evidencia de arrepentimiento genuino después de una confrontación amorosa, el vicepresidente llevará el asunto al pleno del Consejo de Ancianos como representantes de la iglesia (Mateo 18:17).
El individuo podrá ser removido de la membresía por un voto de dos tercios del Consejo de Ancianos y se informará a los miembros. Si se quita de la membresía, los creyentes deben considerar al individuo como un incrédulo, usando discreción con respecto al contacto social y orando por el arrepentimiento y la restauración (Mateo 18:17; 1 Corintios 5:11; 2 Tesalonicenses 3: 14,15).

4. Preguntas Frecuentes
(1) ¿No dice la Biblia que se supone que no debemos juzgarnos unos a otros?
La Biblia nunca indica que el juicio sea inapropiado, sino que está mal criticar a alguien (Mateo 7: 1-6). Aquí está la diferencia: Dios es nuestro Juez (Santiago 4: 10-12), y Su Palabra revela las normas por las cuales debemos guiar nuestra vida (Hebreos 4:12). Cuando empiezo a juzgar las decisiones que toman los demás, corro el riesgo de usurpar el papel de Juez de Dios en la vida de esa persona (1 Corintios 4: 5). Este fue precisamente el problema que los líderes religiosos que enfrentaron a Jesús no vieron en sí mismos.
¿Significa esto que el comportamiento pecaminoso de alguien no debe ser juzgado? Por supuesto que no (Gálatas 6: 1-5). Pero la condición del corazón de uno determina la oportunidad de acompañar a otro creyente para fomentar la obediencia a Dios (Santiago 2: 12-13). Los cristianos no pueden alcanzar la santidad de forma aislada. Nos necesitamos unos a otros para hablar con un corazón puro y una actitud amorosa para fomentar el crecimiento, pero esto es difícil de hacer con integridad.
Por supuesto, Dios ha establecido supervisores en la iglesia para traer la corrección necesaria en ciertas ocasiones (Hechos 20: 2832), pero cuánto mejor para los creyentes animarse unos a otros a la santidad en lugar de esperar hasta que un problema crezca hasta el punto de requerir la intervención de un grupo espiritual de líderes. En el ejercicio amoroso de estímulo espiritual para la obediencia, nos ayudamos unos a otros a permanecer en sintonía con el Espíritu de Dios (Hebreos 12: 11-17).
(2) ¿Por qué West Side acepta un pacto de iglesia mutuo para expresar que somos miembros unos de los otros?
Históricamente, Dios ha usado los pactos como una forma de expresar claramente su deseo por aquellos a quienes ama. En el Nuevo Testamento también encontramos a los creyentes trabajando diligentemente para estar de acuerdo con el Espíritu de Dios y entre sí (Hechos 2: 42-47). Cuando un hombre y una mujer se casan, ante Dios han hecho un pacto que incluye ciertos acuerdos bíblicos sobre su relación. De la misma manera, el pacto de nuestra iglesia es simplemente una forma de comunicar claramente varios acuerdos importantes acerca de nuestras creencias y comportamientos; acuerdos hechos entre nosotros ante Dios (1 Corintios 1:10).
(3) ¿Qué quiere decir la Biblia con “arrepentimiento”? ¿Cómo sabemos si alguien está verdaderamente arrepentido por su pecado?
Cuando se ignora el amor de Dios a través del pecado persistente, se necesita el arrepentimiento. Arrepentirse significa dar la vuelta. La gracia de Dios expresada en la muerte sacrificial de Jesús mueve a los pecadores a responder con humildad y arrepentimiento. Cuando se habla de pecado, el arrepentimiento significa confesar lo que es verdad y buscar el cambio verdadero. La persona arrepentida primero es condenada por el pecado, convencida de la responsabilidad personal y comprometida a elegir un curso de acción diferente.
El arrepentimiento es una expresión en el comportamiento de un auténtico cambio de corazón. Una persona puede afirmar que está arrepentida, pero el fruto del arrepentimiento genuino se ve en actitudes y comportamientos cambiantes. Como resultado, puede pasar algún tiempo antes de que la afirmación del arrepentimiento se demuestre de manera convincente.
(4) Si una persona no se arrepiente, ¿es real su profesión de fe en Cristo?
La declaración de fe de West Side dice que “la regeneración espiritual es por el poder del Espíritu Santo, que nos influye a través de la verdad divina y asegura nuestra obediencia voluntaria al evangelio a través de la fe en Jesucristo nuestro Salvador. Esta nueva creación de Dios produce arrepentimiento genuino, fe y vida nueva (Juan 3: 3-7, 16; Romanos 10: 9; 2 Corintios 5: 17-21)”.
Solo el Señor Dios conoce el corazón de cada ser humano, pero las escrituras son claras en que la fe auténtica se expresará en frutos espirituales que revelen la obra transformadora del Espíritu Santo (Gálatas 5: 1926). Cuando una persona afirma tener una relación personal con Jesús, pero rechaza la obra de convicción del Espíritu de verdad, esa persona es engañada y no es un verdadero creyente o está apagando el Espíritu y debe esperar la disciplina de Dios en su vida.
(5) ¿Por qué la iglesia se involucre en cuestiones de “disciplina”?
La responsabilidad y la disciplina son expresiones del amor de Dios. Si bien nuestra sociedad puede ver la disciplina como intrusiva y negativa, de acuerdo con la Palabra de Dios, Él busca disciplinarnos debido a Su amor por nosotros (Hebreos 12: 6). Esta disciplina amorosa se extiende a la iglesia, siendo el cuerpo de Cristo (1 Timoteo 5:20).
Al igual que la disciplina amorosa tiene un lugar en una familia sana, la disciplina de Dios en la iglesia tiene la intención de ser instructiva y alentadora. La disciplina ocurre constantemente a medida que la iglesia crece unida a través de la predicación y el estudio de la Palabra de Dios, la oración, los grupos pequeños y muchas otras expresiones de la comunión de creyentes que están creciendo espiritualmente. Sin embargo, cuando alguien elija ignorar la Palabra de Dios, la disciplina deberá volverse correctiva.

(6) ¿Por qué algunos pecados se tratan públicamente y otros no?
La mayoría de nuestro pecado ocurre en forma privada e involucran a muy pocas personas. A medida que practicamos los principios de la disciplina, se espera que los problemas privados del pecado se traten en forma privada, siguiendo el proceso delineado en Mateo 18. Sin embargo, es posible que los problemas del pecado deban abordarse públicamente en dos situaciones: (1) si los intentos de abordar el pecado en privado son rechazados, puede ser necesario incluir a otros en el proceso, incluso hasta el punto de eliminar finalmente al individuo de la membresía; y (2) si el pecado se comete de manera pública o impacta al público de modo que son necesarias una confrontación y reconciliación públicas.
(6) Si los líderes de la iglesia podrían potencialmente manejar mal un problema de disciplina, ¿qué protecciones existen para prevenir el abuso en West Side?
Los líderes espirituales de West Side están obligados a seguir las instrucciones proporcionadas en los estatutos de nuestra iglesia. Esas instrucciones describen sus responsabilidades y procedimientos para abordar la disciplina.
(7) Entiendo que somos pecadores y que Dios no lo es. ¿Por qué no podemos dejarlo así? ¿Por qué se debería permitir que otros “hombres pecadores” me reprendan?
Dios es santo, a diferencia de los seres humanos que están profundamente afectados por la naturaleza pecaminosa. A menudo nos ocupamos de los problemas de manera incorrecta porque tenemos fallas en nuestros motivos y suposiciones. Dios, por otro lado, ve perfectamente lo que es verdad y, debido a que es santo, no puede simplemente mirar para otro lado. Hacerlo sería incompatible con Su santidad, porque el pecado no forma parte de Su naturaleza.
El remedio de Dios para nuestra pecaminosidad es la muerte sustitutiva de Su Hijo, el justo muriendo en lugar de los injustos, para que el pecado sea expiado (Romanos 3: 21-26). Dios no ha ignorado el pecado, sino que ha derramado Su santa ira sobre Su Hijo Jesús y, como resultado, somos adoptados en Su familia, experimentando las bendiciones de la filiación y siendo revestidos de la justicia de Jesús (Romanos 5: 1-11).
Cuando un creyente rechaza la disciplina amorosa de sus compañeros creyentes degrada la gracia de Dios y muestra orgullo egoísta en lugar de la humildad que debe caracterizar a aquellos que son perdonados por gracia (Filipenses 2: 1-11). Cuando me enfrento a mis actitudes y acciones pecaminosas, debo reconocer que mi deseo natural es defenderme, pero Dios me busca para recibir humildemente la corrección y crecer a través de ella (2 Timoteo 3: 16-17).
(8) ¿Cuál es el propósito de la disciplina?
El propósito de la disciplina de la iglesia es convertir a un compañero en la fe del error y el pecado a la verdad y la restauración. Mateo 18:15 habla del deseo de animar a nuestro hermano o hermana pecador a que regrese a una respuesta correcta al pecado en su vida, para que puedan disfrutar nuevamente de la vida llena de Cristo que Dios desea para ellos. También es la meta del proceso de disciplina de la iglesia restaurar el compañerismo entre los creyentes.
(9) Si conozco a alguien que se está desviando de un caminar saludable con Cristo, ¿qué se supone que debo hacer?
Cuando nos encontramos con un compañero cristiano en un estado habitual de pecado o que se desvía de una relación saludable con Cristo, debemos confrontarlo con delicadeza y respeto, siguiendo el proceso descrito en la Sección 1: Fundamentos bíblicos (Mateo 18:15).
(10) ¿Qué sucede cuando uno de nuestros pastores o ancianos no se arrepiente por un problema de pecado? ¿Y si está arrepentido?
Los requisitos bíblicos para el servicio en el Consejo de Ancianos se establecen en 1 Timoteo 3: 1-7 y los estatutos de la iglesia explican cómo se implementan los requisitos y la corrección de los Ancianos en West Side. En caso de que un anciano o pastor de West Side esté involucrado en un pecado sin arrepentimiento, será retirado inmediatamente de la participación en el Consejo de Ancianos y estará sujeto a acciones disciplinarias específicas que van más allá del proceso disciplinario establecido para los miembros. Si no se arrepiente durante todo el proceso, será necesario reprenderlo públicamente frente a los miembros de la iglesia (1 Timoteo 5: 20-21). Un problema de pecado por el cual un anciano o pastor está arrepentido puede o no requerir su remoción del Concilio, y el proceso disciplinario podría no avanzar.
(11) ¿Qué sucede después de que alguien pasa por el proceso de disciplina? ¿Cómo debemos tratarlos?
Cuando una persona ha sido disciplinada por la iglesia y todavía vive con un corazón impenitente, Mateo 18:17 nos informa que debemos tratarlo como un incrédulo. Como resultado, el enfoque de nuestra relación cambia de uno de compañerismo a uno de evangelización; debemos seguir preocupándonos por la persona con respecto a la salvación, porque no conocemos la verdadera condición del corazón.
En lugar de tener una comunión casual y relajada con el individuo, consideraremos a la persona separada de Dios. Al igual que con cualquier otro incrédulo, buscaremos oportunidades para llevar el evangelio con amor, recordarle a la persona la santidad y la misericordia de Dios, y llamar a la persona a arrepentirse y demostrar una fe auténtica en Cristo (Mateo 18:17; 1 Corintios 5: 5; 1 Timoteo 1:20). Nuestra responsabilidad es orar, vivir consistentemente como con cualquier otro incrédulo y hacer todo lo posible para que la persona llegue a un conocimiento salvador y a una relación con Jesucristo.
(12) Sé que se habla mucho de restauración, pero ¿realmente los queremos de vuelta? ¿Cómo sabemos si alguna vez podremos volver a confiar en ellos?
En Lucas 15: 11-32, Jesús relata la famosa historia del hijo perdido o “pródigo”. Es muy importante recordar que el proceso de disciplina de la iglesia tiene el propósito de ver a nuestro hermano o hermana restaurado a la comunión con nuestro Salvador y la iglesia, así como para advertirnos y promover la salud espiritual y la pureza a medida que aprendemos del pecado que vemos en los demás.
Debemos recordar que, como el hijo pródigo, todos somos propensos a divagar. La instrucción bíblica sobre esto es clara: cuando alguien se arrepiente, le damos la bienvenida con los brazos abiertos, perdonándolo lo mejor que podamos, como Cristo nos perdonó. Esto no significa que el liderazgo o las posiciones de influencia dentro de la iglesia serán restaurados inmediatamente, pero sí significa que reconocemos nuestra propia pecaminosidad y el asombroso sacrificio que Jesús hizo en nuestro nombre. ¿Quiénes somos, a la luz de eso, para no estar dispuestos a extender a otros esa misma gracia?
(13) ¿Qué significa que una persona ha sido “removida de la membresía” por la iglesia?
En primer lugar, nuestra relación más importante es con Jesucristo; servirle y honrarle. Como seguidores de Cristo, también estamos en comunión con los otros cristianos que forman el cuerpo de Cristo y nos unimos a ellos en comunión en una iglesia local. Muchas iglesias, incluido West Side, les piden a esas personas que se comprometan a ser miembros del cuerpo de la iglesia acordando juntas declaraciones como el Pacto de la Iglesia basado en la Biblia, los Artículos de Fe y los estatutos corporativos. Como miembros, tenemos ciertas responsabilidades y privilegios dentro de la iglesia local, como servir, liderar y votar.
Cuando una persona está pecando persistentemente y no se arrepiente y ha pasado por todos los pasos bíblicos hacia la restauración pero sigue sin arrepentirse, el paso final es retirar a esa persona de la membresía de la iglesia local, lo que resulta en la pérdida del privilegio de servir, liderar o votar como creyente en esa comunidad.
(14) He oído que si hago algo mal, West Side me “echará”. ¿Es eso cierto?
La Biblia es una historia de gracia y redención e, incluso como creyentes, pecamos. El objetivo es llegar a ser cada vez más como Cristo. En ese sentido, nuestro principal objetivo es ayudarnos unos a otros a crecer y acercarnos más a Cristo. También nos animamos y nos desafiamos mutuamente a arrepentirnos cuando pecamos. El último recurso es quitar a alguien de la membresía, siempre con el objetivo de restaurar la comunión con Jesucristo y otros creyentes. Estos conceptos se explican claramente a quienes estén considerando obtener la membresía en West Side.
(15) Toda esta idea de disciplina me asusta. Hay tantas cosas en mi vida que no son buenas. Vine a la iglesia en busca de perdón, ¿ahora me pedirán que me vaya?
Si realmente está buscando el perdón y la gracia, será bienvenido, no se le pedirá que se vaya. La iglesia es un lugar donde los que buscan el amor y la gracia son recibidos con los brazos abiertos. Todos venimos, de alguna manera, quebrantados y necesitados de un salvador: Jesucristo. El perdón se da gratuitamente a aquellos que confiesan sus pecados, se apartan de ese comportamiento pecaminoso y buscan el perdón (1 Juan 1: 9).
(16) ¿Qué quiere decir Jesús cuando dice “dilo a la iglesia” (Mateo 18:17)?
Una iglesia es la familia espiritual de aquellos que comparten una relación común con Jesús, quien es la Cabeza de la iglesia (Efesios 1: 15-23). Pero a medida que una iglesia crece numéricamente, al igual que con una familia, se vuelve más difícil involucrarse íntimamente en la vida de los demás. Las iglesias más grandes funcionan como una colección de comunidades más pequeñas donde una persona tiene relaciones con algunos, pero no con todos, que componen la iglesia. La dificultad de “decirle” a toda la iglesia indiscriminadamente es que se espera que los miembros de la iglesia estén íntimamente informados sobre los problemas de disciplina que afectan a alguien que ni siquiera conocen.
La instrucción de Jesús en Mateo 18:17 establece que confesar y buscar el perdón debe extenderse a la comunidad que ha sido directamente dañada por el pecado. En la práctica, “la iglesia” (aquellos que tienen una relación con el individuo que no se arrepiente) puede necesitar involucrarse en el proceso de disciplina / restauración. La “iglesia entera” (miembros del cuerpo local que pueden o no tener una relación con el individuo que no se arrepiente) necesita estar informada e instruida sobre cómo tratar al individuo que no se arrepiente sin necesidad de conocer los detalles íntimos del pecado.

A Statement from the Elder Council of New Life Church
All of us sin, according to the Bible, failing to live the holy lives that would reflect the pure nature of our holy
God (Romans 3:23). Yet, through the death and resurrection of Jesus, God has declared those who believe in
His Son to be saved: justified (forgiven at the cross), sanctified (being purified as we grow), and glorified (sure
of our future with Him) (Romans 3:24; 5:8-10).
This presents believers in Christ with a paradox: we are declared forgiven through faith in Christ and thus
called to live holy lives, yet we continue to experience the real presence of sin both personally and collectively. How does the believer—and the church collectively—deal with persistent sin, especially when
there is no longer a willingness to change?
1. Biblical Foundations
Every member at West Side is part of a spiritual community in which we seek to encourage one another’s
growth toward Christlikeness. When persistent sin enters into our relationships, we covenant together to follow the pattern outlined by Jesus in Matthew 18, humbly seeking to pursue genuine repentance, forgiveness
and restoration.
Our by-laws describe this process:
Ongoing sin in the life of a believer dishonors God and obstructs the believer’s walk with the Lord. It
also threatens the unity and fellowship within the body, and ultimately weakens the witness of the
church among non-believers (I John 1:7; 2 Corinthians 6:3). Scripture encourages believers to be
concerned with each other’s spiritual well-being, and teaches them to confront in love and gentleness
where there is evidence of sin (Galatians 6:1; Luke 17:3-4; Matthew 18:15-21). Matthew 18 serves as
a biblical basis for dealing with the discipline of those members who sin and serves as a guide for
dealing with conflict between members. ** (See the full statement in section 3)
These principles and practices are rooted in the clear and relevant teaching of God’s Word. Consider the following biblical foundations for discipline practiced within the church:
A. CHRISTIANS ARE SINNERS SAVED BY GRACE, BUT PERSISTENT SIN STILL IMPACTS US
NEGATIVELY
God created mankind to enjoy fellowship with Him in innocence, but man’s choice to ignore God’s
leadership resulted in sin and separation between the Creator and those He loves (Romans 3:23).
Sin is the expression of our human independence and rebellion, and God hates it. Every human being has a sinful nature, and the only path to forgiveness leads to the cross where God’s grace atoned
for sin through the substitutionary sacrifice of Jesus Christ (Romans 6:23).
However, forgiveness through Jesus doesn’t automatically eliminate the reality of sin or responsibility
for sin in our behavior. A true believer in Christ understands the gravity of sin and one’s eternal indebtedness to God’s amazing grace (Ephesians 2:8-10), by which we are given the spiritual tools to
weaken sin’s grip on our lives.
When a person begins new life in Christ, His power and presence give us hope and a desire to please
God begins to grow (Hebrews 4:15). Since God is holy and calls us to holiness, the way we please
Him is by cooperating with the Holy Spirit, changing our behavior from helpless to holy. But this
change is gradual, and sometimes we don’t deal well with our persistent sin problem.
How a believer responds to ongoing sin patterns is absolutely crucial to the health of that person and
the church family (1 Peter 1:13-16).
B. DISCIPLINE IS AN EXPRESSION OF GOD’S LOVING NATURE
God’s love is wonderfully expressed in the sacrificial death of Christ, and that same love guides the
spiritual bride of Christ, the Church. And Jesus intends to present the Church to Himself, pure and
complete (Ephesians 4:12-14; 5:10, 22-30). To this end, the church is a spiritual family where all
share this love-motivated desire to become like Jesus.
Like any family where loving parents use discipline to correct and guide, the church is a spiritual family
where we see discipline as God’s tool for our growth. God does not expect us to be perfect, but to be
responsive to His correction. “The Lord disciplines those He loves” (Hebrews 12:6). “Those whom I
love I rebuke and discipline” (Revelation 3:19).
We as followers of Jesus Christ choose to seek instruction about what is right, and to be lovingly corrected when we do something contrary to what God teaches us in his Word. Therefore, we as a
church are committed to help one another obey God’s command to be “self-controlled, upright, holy
and disciplined” (Titus 1:8).
The Christian’s ability to be self-disciplined is the fruit of yielding to the Holy Spirit’s presence and control. “For God did not give us a spirit of timidity, but a spirit of power, of love and of self-discipline” (2
Timothy 1:7). “But the fruit of the Spirit is love, joy, peace, patience, kindness, goodness, faithfulness,
gentleness and self-control… Since we live by the Spirit, let us keep in step with the Spirit” (Galatians
5:22-23, 25).
C. DISCIPLINE IS BEST APPLIED PERSONALLY, INFORMALLY AND PRIVATELY
Discipline is often unseen, an aspect of personal growth as the believer in Christ studies God’s Word,
seeks Him in prayer, and draws on His grace to grow in godliness, learning to overcome sinful habits.
We all struggle with sin, but when a fellow believer’s life reveals a persistent, ongoing sin, that person’s need is best addressed by the one who observes it: personally (face-to-face), informally (as a
simple conversation), and privately (without the need to involve others).
This is why the Bible says, “Brothers, if someone is caught in a sin, you who are spiritual should restore him gently” (Galatians 6:1). In obedience to this command, we are committed together to give
and receive loving correction whenever a sin—whether in word, behavior or doctrine—seems too serious to overlook. “A person’s wisdom yields patience; it is to one’s glory to overlook an offense” (Proverbs 19:11).
But the way we approach someone about a concern is an important part of the healing and may determine whether the person responds well or not. So, it is always important that a person humbly
searches his or her own heart for error in thought or action prior to going to someone else privately to
surface a concern. “For in the same way you judge others, you will be judged, and with the measure
you use, it will be measured to you” (Matthew 6:2).
If repeated private conversations do not lead another person to repentance, Jesus commands that we
ask other brothers or sisters to get involved. “If he will not listen, take one or two others along” (Matt.
18:16). If informal conversations with these people fail to resolve the matter, then we may seek the
involvement of more influential people, such as a small group leader, teacher or church leader. If
even these efforts fail to bring a brother or sister to repentance, and if the issue is too serious to overlook, we will move into what may be called “formal discipline.”
D. DISCIPLINE MAY NECESSITATE INFORMING THE WHOLE CHURCH
Scripture teaches that confrontation should be approached and carried out with an attitude of love,
concern and humility. It should be motivated by the sincere desire to see repentance and restoration
of fellowship (Matthew 7:1-6; Galatians 6:1-5; Ephesians 4:31-32). Reflecting Christ’s grace and forgiveness, believers are taught to be willing to forgive and restore when there is the genuine expression of repentance on the part of a fellow believer (Matthew 18:21-35; II Corinthians 2:5-8).
If an individual persistently refuses to listen to personal and informal correction to turn from speech or
behavior that the Bible defines as sin, Jesus commands us to “tell it to the church” as a last resort in
the discipline process (Matthew 18:17a). The goal is to see the erring believer brought to repentance
before Christ and ultimately to restoration with the church family.
FOUR PROGRESSIVE STEPS OF CHURCH DISCIPLINE
What is the process for addressing persistent sin in someone’s life? The following procedures describe how
to deal with persistent, unrepentant sin in the life of a member of the church, and for dealing with conflict
within the membership. Building on the biblical foundations described above, the by-laws of West Side call
us to follow these four steps:
STEP 1: PRIVATE CONVERSATION—If a person has knowledge of sin in the life of a fellow believer, he/she should go to the individual privately, with kindness and compassion, in order to verify the
sin and then encourage him/her to deal with the sin biblically (Matthew 18:15; Ephesians 4:32; 1 Corinthians 16:14). The individual will be given every reasonable opportunity to explain and defend his
or her actions. If the individual recognizes the sin and repents, the matter usually ends there, unless a
confession to additional people is needed.
STEP 2: ADD WITNESSES IF NEEDED—If the sin is known and there is no acknowledgement of sin
and expression of repentance, he/she should confront the errant individual in the presence of one or
two others. These others should be spiritually mature members of West Side who ideally (but not
necessarily) have direct knowledge of the sin. They shall provide biblical counsel and wisdom, and
serve as witness(es) (Matthew 18:16). The purpose of informing others in the church is to bring godly
influence to the unrepentant individual through meaningful relationships, such as close friends, a
small group or ministry, as appropriate.
STEP 3: COUNSEL FROM SPIRITUAL LEADERS—If there is still no acknowledgement of sin and
expression of repentance, he/she, accompanied by the others, shall bring the matter to the ViceChairman of the Elder Council as a representative of both the Elder Council and the church. He,
along with one or two elders chosen by the Elder Council, shall hear testimony from witnesses so that
every matter shall be established. If sin is substantiated and there is still no evidence of genuine repentance after loving confrontation, the Vice-Chairman will take the matter to the full Elder Council as
representatives of the church (Matthew 18:17).
STEP 4: REMOVAL FROM MEMBERSHIP—If, after a reasonable period of time, the individual still
refuses to change, then the individual may be removed from membership by a two-thirds vote of the
Elder Council and the membership shall be informed. If removed from membership, believers should
consider the individual as an unbeliever, using discretion concerning social contact and praying for
repentance and restoration (Matthew 18:17; 1 Corinthians 5:11; 2 Thessalonians 3:14,15). This
means that we will no longer treat this person as a fellow Christian. Instead of having casual, relaxed
fellowship with the individual, because we don’t know the true condition of the heart, we will consider
the person separated from God (Isaiah 59:2). As with any other unbeliever, we will look for opportunities to lovingly bring the gospel, remind the person of God’s holiness and mercy, and call the person
to repent and demonstrate an authentic faith in Christ (Matthew 18:17; 1 Corinthians 5:5; 1 Timothy
1:20).
2. Helpful Suggestions for Thinking and Living Redemptively
Summary
“Therefore, with minds that are alert and fully sober, set your hope on the grace to be brought to you when
Jesus Christ is revealed at his coming. As obedient children, do not conform to the evil desires you had when
you lived in ignorance. But just as he who called you is holy, so be holy in all you do; for it is written: ‘Be holy,
because I am holy.’” 1 Peter 1:13-16
Two great dangers continually face the believer in Jesus:
I may become fixated on sin to the degree that my view of a relationship with God is warped and
inaccurate. This leads to a judgmental attitude toward myself and others who cannot measure up
to the perfect holiness of God.
I may become increasingly comfortable with God’s grace and my stubborn sin. Over time, I may
lose sight of God’s holiness, ignoring sinful behavior in my life, and not cooperating with His transforming plan for my life.
We all sin, regardless of one’s faith in Christ. We are all justified by faith in Christ alone, regardless of my sin
before or after the decision to follow Him. But God’s call to holiness is real, and I must continue learning to
view sin in the light of God’s grace. Sin is not overcome simply by trying harder. But holiness is also not possible without the hard work of obedience.
Walking with a holy God in this new relationship is a gradual process of shedding those ideas and habits that
reflect the sin nature and choosing more and more to trust in God’s provision (Romans 12:1-21). The believer has been justified by Christ, is being purified through the transforming power of God’s Word and ministry of
the Holy Spirit, and will be brought to complete holiness when entering God’s glorious presence.
Loving restoration always stands at the heart of the disciplinary process. If an individual repents, we will rejoice together and gladly extend God’s forgiveness by restoring the person to fellowship within the body (see
Matthew 18:13; Luke 15:3-7, 11-32; 2 Corinthians 2:5-11; Colossians 3:12-14).
However, should the individual fail to respond to the loving discipline of fellow believers, we are called to love
that person through the grace of discipline. Perhaps through the tough love we express and through constant
intercession the unrepentant individual would relent and humble himself or herself before the Lord. This is
always the goal of the church family, to see the glory of redemption and transformation among us.
As we pursue the blessings of accountability and church discipline, we will hold fast to the promise of Scripture: “God disciplines us for our good that we may share in his holiness. No discipline seems pleasant at the
time, but painful. Later on, however, it produces a harvest of righteousness and peace for those who have
been trained by it” (Hebrews 12:10-11).
Practical Suggestions for Living a Disciplined Lifestyle
With God’s help, I will seek to GLORIFY HIM by:
Doing everything in my power to live at peace with those around me.
Remembering that Jesus’ reputation is affected by the way I get along with others.
Asking God to help me to trust him, obey him, imitate him, and acknowledge him in the midst of
conflict.
Guarding against Satan’s schemes and false teachings, which are designed to promote selfishness
and incite conflict.
Using conflict as an opportunity to serve others.
Cooperating with God as he prunes me of sinful attitudes and habits and helps me grow to be more
like Christ.
To decide whether something is really worth CONFRONTING, with God’s help I will:
Overlook minor offenses.
gentle toward others, replacing anxiety with prayer and trust, deliberately thinking about what is
good and right in others, and putting into practice what God has taught me through the Bible.
Carefully consider how much it will cost (emotionally, spiritually, and financially) to continue a conflict instead of simply settling it.
Use my rights only to advance God’s kingdom, to serve others, and to enhance my ability to serve
and grow to be like Christ.
Examine myself. Before talking to others about their wrongs, with God’s help I will examine myself
by asking: Am I guilty of reckless words, falsehood, gossip, slander, or any other worthless talk?
Have I tried to control others? Have I kept my word and fulfilled all of my responsibilities? Have I
abused my authority? Have I respected those in authority over me? Have I treated others as I
would want to be treated?
Be quick to deal with my own sin. When I see that I have sinned, I will ask for God to help me repent (change the way I have been thinking so that I turn away from my sin and turn toward God),
confess my sins, and change my attitudes and behavior.
To begin the process of gently RESTORING a relationship, I will seek God’s help:
When I am estranged from someone else, I will ask God to help me discern the most effective way
to approach the person to confess my sins or point out a concern.
Even if I work through other people at first, I will do all I can to talk face-to-face eventually so we
can both express and confirm repentance, confession, and forgiveness.
When I learn that someone has something against me, I will go to that person to talk about it, even
if I don’t believe I have done anything wrong.
When I need to show others their fault, with God’s help I will:
Draw on God’s grace so that I can breathe grace to others
Listen responsibly by waiting patiently while others speak, concentrating on what they say,
clarifying their comments through appropriate questions, reflecting their feelings and concerns with paraphrased responses, and agreeing with them whenever possible
Make charitable judgments by believing the best about others until I have facts to prove otherwise
Speak the truth in love
Talk from beside people, not from above them, as a fellow sinner who needs forgiveness
and grace as much as they do
Choose a time and place that will be conducive to a productive conversation
Talk in person whenever possible
Communicate so clearly that I cannot be misunderstood
Plan my words in advance and try to anticipate how others will respond to me
Use “I” statements when appropriate and state objective facts rather than personal opinions
Use the Bible carefully and tactfully
Ask for feedback
Offer solutions and preferences
Recognize my limits and stop talking once I have said what is reasonable and appropriate
If I cannot resolve a dispute with someone in private and the matter is too serious to overlook, with
God’s help I will:
Suggest that we seek help from one or more spiritually mature advisors who can help both
of us see things more objectively
If necessary, ask one or two others to talk with us
If necessary, seek help from our church leaders and respect their authority
With God’s help, I will seek to be RECONCILED…
When someone has wronged me, I will ask God to change my heart so that I want to forgive the
person.
When I forgive someone, with God’s help I will make these promises:
I will not dwell on this incident.
I will not bring up this incident again and use it against you.
I will not talk to others about this incident.
I will not allow this incident to stand between us or to hinder our personal relationship.
When I am having a difficult time forgiving someone, with God’s help I will:
Renounce the desire to punish the other person, to make that person earn my forgiveness,
or to demand guarantees that I will never be wronged again
Assess my contributions to the problem
Recognize the ways that God is using the situation for good
Remember how much God has forgiven me, not only in this situation but also in the past
Draw on God’s strength through prayer, Bible study, and, if necessary, Christian counseling
With God’s help I will demonstrate forgiveness by:
Replacing painful thoughts and memories with positive thoughts and memories
Saying positive things to and about the person whom I have forgiven
Doing loving and constructive things to and for the person whom I have forgiven
When others continue to mistreat or oppose me, with God’s help I will:
Control my tongue and continue to say only what is helpful and beneficial to others
Seek counsel, support, and encouragement from spiritually mature advisors
Keep doing what is right no matter what others do to me
Recognize my limits by resisting the temptation to take revenge and by remembering that
being successful in God’s eyes depends on faithfulness, not results
Continue to love my enemy by striving to discern and address his or her spiritual, emotional,
and material needs
(Suggestions adapted from “The Peacemaker” by Ken Sande, Baker Books, 2003)
3. Explanation of the By-laws
If the Bible outlines how Christians should handle sin issues in the Church, why do we need a “bylaws” document?
As Christians, our guide book for life is the Bible. A passage in the Bible (Romans 13) tells us to be submissive to the governing authorities. So, even though we obey scripture first and foremost, as citizens we also
have an obligation to obey the laws of the land so far as they do not violate scripture. As a local body of believers, we have chosen to incorporate in order to receive certain legal protections as well as comply with the
laws of the land regarding Property Taxes, employment issues, etc. This legal document is always written
and amended using scripture and prayer as our guide.
We include our biblical beliefs and practice of church discipline in the by-laws to document our convictions for
those who choose to become members, but also to protect us legally, as citizens, should an unrepentant person be removed from church membership and challenge that biblical decision in court.
By-laws Statement on Discipline
The following is excerpted from West Side’s official by-laws. Our unity as a church family depends on the
members understanding and following these principles.
Article III. Principles of Discipline
Ongoing sin in the life of a believer dishonors God and obstructs the believer’s walk with the Lord. It also
threatens the unity and fellowship within the body, and ultimately weakens the witness of the church among
non-believers (I John 1:7; II Corinthians 6:3). Scripture encourages believers to be concerned with each other’s spiritual well-being, and teaches them to confront in love and gentleness where there is evidence of sin
(Galatians 6:1; Luke 17:3-4; Matthew 18:15-21). Matthew 18 serves as a biblical basis for dealing with the
discipline of those members who sin and serves as a guide for dealing with conflict between members.
Scripture teaches that confrontation should be approached and carried out with an attitude of love, concern
and humility. It should be motivated by the sincere desire to see repentance and restoration of fellowship
(Matthew 7:1-6; Galatians 6:1-5; Ephesians 4:31-32). Reflecting Christ’s grace and forgiveness, believers
are taught to be willing to forgive and restore when there is the genuine expression of repentance on the part
of a fellow believer (Matthew 18:21-35; II Corinthians 2:5-8). WSBC will use the following procedures to deal
with sin in the life of a member of the church, and for dealing with conflict within the membership.
A. Member Discipline and Restoration
If a person has knowledge of sin in the life of a fellow believer, he/she should go to the individual privately in order to verify the sin and then encourage him/her to deal with the sin biblically, with kindness and compassion (Matthew 18:15; Ephesians 4:32; 1 Corinthians 16:14).
If the sin is verified and there is no acknowledgement of sin and expression of repentance, he/she
should confront the individual in the presence of one or two others. These others should be spiritually
mature members of WSBC who ideally (but not necessarily) have direct knowledge of the sin. They
shall provide biblical counsel and wisdom, and serve as witness(es) (Matthew 18:16).
If there is still no acknowledgement of sin and expression of repentance, he/she, accompanied by the
others, shall bring the matter to the Vice-Chairman of the Elder Council as a representative of both
the Elder Council and the church. He, along with one or two elders chosen by the Elder Council, shall
hear testimony from witnesses so that every matter shall be established. If sin is substantiated and
there is still no evidence of genuine repentance after loving confrontation, the Vice-Chairman will take
the matter to the full Elder Council as representatives of the church (Matthew 18:17).
The individual may be removed from membership by a two-thirds vote of the Elder Council and the
membership shall be informed. If removed from membership, believers should consider the individual
as an unbeliever, using discretion concerning social contact and praying for repentance and restoration (Matthew 18:17; 1 Corinthians 5:11; 2 Thessalonians 3:14,15).
4. Common Questions
(1) Doesn’t the Bible say that we are not supposed to judge one another?
The Bible never indicates that judgment is inappropriate, rather that it is wrong to be judgmental toward
someone (Matthew 7:1-6). Here is the difference: God is our Judge (James 4:10-12), and His Word reveals the standards by which we must guide our living (Hebrews 4:12). When I begin to judge the choices others make, I run the risk of usurping God’s role of Judge in that person’s life (1 Corinthians 4:5).
This was precisely the problem the religious leaders confronting Jesus failed to see in themselves.
Does this mean that someone’s sinful behavior should not be judged? Of course not (Galatians 6:1-5).
But the condition of one’s heart determines the appropriateness of coming alongside another believer to
encourage obedience to God (James 2:12-13). Christians cannot grow to holiness in isolation. We need
one another to speak up with a pure heart and a loving attitude to encourage growth. But this is difficult to
do with integrity.
Of course, God has established overseers in the church to bring needed correction at times (Acts 20:28-
32), but how much better for believers to encourage one another to holiness rather than waiting until a
problem grows to the point of requiring intervention by spiritual leaders. In the loving exercise of spiritual
encouragement to obedience we help one another stay in step with God’s Spirit (Hebrews 12:11-17).
(2) Why does West Side agree to a mutual church covenant to express that we are members of one
another?
Historically God has used covenants as a way to clearly express His desire for those He loves. In the
New Testament we also find the believers working diligently to be in agreement with God’s Spirit and with
one another (Acts 2:42-47). When a man and woman get married, before God they have entered into a
covenant that includes certain biblical agreements about their relationship. In the same way, our church
covenant is simply a way of clearly communicating several important agreements about our beliefs and
behavior, made to one another before God (1 Corinthians 1:10).
(3) What does the Bible mean by “repentance”? How do we know if someone is truly repentant
about their sin?
When God’s love is ignored through persistent sin, repentance is needed. To repent means to turn
around. God’s grace expressed in the sacrificial death of Jesus moves sinful people to respond in humility and repentance. When speaking of sin, repentance means confessing what is true and seeking true
change. The repentant person is first convicted of sin, convinced of personal responsibility, and committed to choosing a different course of action.
Repentance is an expression in behavior of authentic heart change. A person may claim to be repentant,
but the fruit of genuine repentance is seen in changed attitudes and changed behavior. As a result, it may
be some time before the claim of repentance is convincingly demonstrated.
(4) If a person is unrepentant, is their profession of faith in Christ real?
West Side’s statement of faith says that “spiritual regeneration is by the power of the Holy Spirit, influencing us through divine truth and securing our voluntary obedience to the gospel through faith in Jesus
Christ our Savior. This new creation of God produces genuine repentance, faith and newness of life (John
3:3-7, 16; Romans 10:9; 2 Corinthians 5:17-21).”
The Lord God alone knows the heart of each human being, but the scriptures are clear that authentic faith
will be expressed in spiritual fruit that reveals the transformative work of the Holy Spirit (Galatians 5:19-
26). When a person claims to have a personal relationship with Jesus yet rejects the convicting work of
the Spirit of truth, that person is deceived and is either not a true believer or is quenching the Spirit and
should expect God’s discipline in his or her life.
(5) Why does the church get involved in “discipline” issues at all?
Accountability and discipline are expressions of God’s love. While our society may view discipline as intrusive and negative, according to God’s Word He seeks to discipline us because of His love for us
(Hebrews 12:6). And this loving discipline extends to the church as the body of Christ (1 Timothy 5:20).
Much like loving discipline has a place in a healthy family, God’s discipline in the church is intended to be
instructive and encouraging. Discipline occurs constantly as the church grows together through the
preaching and study of God’s Word, prayer, small groups and many other expressions of the fellowship of
spiritually growing believers. However, when someone chooses to ignore God’s Word, discipline will need
to become corrective.
(6) Why do some sins get addressed publicly while others do not?
Most of our sin occurs privately and involves very few people. As we practice the principles of discipline,
it is expected that private sin issues are dealt with privately, following the process outlined in Matthew 18.
However, sin issues may need to be addressed publicly in two situations: (1) if attempts to address sin
privately are rejected, there may be a need to bring others into the process even to the point of eventually
removing the individual from membership; and (2) if the sin is done in a public way or impacts the public
so that a public confrontation and reconciliation would be needed.
(7) If church leaders could potentially mishandle a discipline issue, what protections are in place
to prevent abuse at West Side?
The spiritual leaders at West Side are bound to follow the instructions provided in our church by-laws.
Those instructions describe their responsibilities and procedures for addressing discipline.
(8) I understand that we are sinful and that God is not. Why can’t we just leave it at that? Why
should other “sinful men” be allowed to rebuke me?
God is holy, unlike human beings who are thoroughly affected by the sin nature. We often deal with problems in wrong ways because we are flawed in our motives and assumptions. God, on the other hand,
perfectly sees what is true and, because He is holy, cannot simply look the other way. To do so would be
incompatible with His holiness, because sin has no part in His nature.
God’s remedy for our sinfulness is the substitutionary death of His Son, the just dying in place of the unjust, so that sin would be atoned (Romans 3:21-26). God hasn’t ignored sin, rather He has poured His
holy wrath out on His Son Jesus and as a result we are adopted into His family, experiencing the blessings of sonship and being clothed in the righteousness of Jesus (Romans 5:1-11).
When a believer rejects loving discipline from fellow believers, it cheapens God’s grace and exudes selfish pride rather than the humility that should characterize those who are graciously forgiven (Philippians
2:1-11). When I am confronted about my sinful attitudes and actions, I must recognize that my natural
desire is to defend myself, but God is looking for me to humbly receive correction and grow through it (2
Timothy 3:16-17).
(9) What is the purpose of discipline?
The purpose of church discipline is to turn a fellow believer from error and sin to truth and restoration.
Matthew 18:15 speaks to the desire to encourage our sinning brother or sister back into a correct response to the sin in his or her life; so that they might again enjoy the Christ-filled life that God desires for
them. It is also the goal of the church discipline process to restore fellowship among believers.
(10) If I know someone who is straying from a healthy walk with Christ, what am I supposed to do?
When we encounter a fellow Christian in a habitual state of sin or straying from a healthy relationship with
Christ, we should gently and respectfully confront them about it, following the process outlined in Section
1: Biblical Foundations (Matthew 18:15).
(11) What happens when one of our pastors or elders is unrepentant about a sin issue? What if he
is repentant?
The biblical qualifications for service on the Elder Council are laid out in 1 Timothy 3:1-7 and the church’s
by-laws explain how qualifications and correction of Elders are implemented at West Side. Should an El-
der or Pastor at West Side be involved in unrepentant sin, he will immediately be removed from participation with the Elder Council and subject to specific disciplinary actions that go beyond the disciplinary process established for members. Should he remain unrepentant throughout the process, it will be necessary to rebuke him publically in front of the church membership (1 Timothy 5: 20-21). A sin issue for
which an Elder or Pastor is repentant may or may not call for his removal from the Council, and the disciplinary process might not move forward.
(12) What happens after someone goes through the discipline process? How should we treat
them?
When a person has been disciplined by the church and is still living with an unrepentant heart, Matthew
18:17 informs us that we should treat him or her as an unbeliever. As a result, our relationship focus
changes from one of fellowship to one of evangelism; we should continue to be concerned about the person with regard to salvation, because we don’t know the true condition of the heart.
Instead of having casual, relaxed fellowship with the individual we will consider the person separated from
God. As with any other unbeliever, we will look for opportunities to lovingly bring the gospel, remind the
person of God’s holiness and mercy, and call the person to repent and demonstrate an authentic faith in
Christ (Matthew 18:17; 1 Corinthians 5:5; 1 Timothy 1:20). Our responsibility is to pray, live consistently
as with any other unbeliever, and do everything we can to see the individual come to a saving knowledge
of and relationship with Jesus Christ.
(13) I know there is much talk of restoration but do we really want them back? How do we know if
we can ever trust them again?
In Luke 15:11-32, Jesus relates the famous story of the lost or “prodigal” son. It is very important to remember that the process of church discipline is for the purpose of seeing our brother or sister restored to
fellowship with our Savior and the church, as well as serving to warn us and promote spiritual health and
purity as we learn from the sin we see in others.
We need to remember that, like the prodigal son, we are all prone to wander. The biblical instruction on
this is clear. When someone is repentant, we welcome them back with open arms, forgiving them to the
best of our ability, as Christ forgave us. This does not mean that leadership or positions of influence within the church will immediately be restored but it does mean we recognize our own sinfulness and the
amazing sacrifice that Jesus made on our behalf. Who are we, in light of that, to be unwilling to extend
that same grace to others?
(14) What does it mean that a person has been “removed from membership” by the church?
First and foremost, our most important relationship is with Jesus Christ and serving and honoring Him. As
Christ followers we are also in fellowship with other Christians who make up the body of Christ and join
with them in fellowship in a local church. Many churches, including West Side, ask those people to commit to membership in the church body by agreeing together to statements such as the biblically-based
Church Covenant, Articles of Faith and corporate by-laws. As members, we have certain responsibilities
and privileges within the local church such as serving, leading and voting.
When a person is persistently sinning and unrepentant and has been taken through all the biblical steps
toward restoration yet continues to be unrepentant, the final step is to remove that person from membership in the local church, resulting in the loss of privilege to serve, lead or vote as a believer in that community.
(15) I have heard that if I do something wrong West Side will “throw me out.” Is that true?
The Bible is a story of grace and redemption and, even as believers, we sin. The goal is to become more
and more like Christ. In that light, our main objective is to help each other grow and become closer to
Christ. We also encourage and challenge each other to repent when we sin. The very last resort is to
remove someone from membership with the goal always being restoration to fellowship with Jesus Christ
and other believers. These concepts are clearly explained to those considering membership at West
Side.
(16) This whole idea of discipline scares me. There are so many things in my life that are not
good. I came to the church to seek forgiveness, will I now be asked to leave?
If you are truly seeking forgiveness and grace, you will be welcomed, not asked to leave. The church is a
place where those who are seeking love and grace are welcomed with open arms. We all come, in some
way, broken and in need of a savior, Jesus Christ. Forgiveness is given freely to those who confess their
sins, turn away from that sinful behavior, and seek forgiveness (1 John 1:9).
(17) What does Jesus mean when He says to “tell it to the church” (Matthew 18:17)?
A church is a spiritual family of those who share a common relationship with Jesus who is Head of the
church (Ephesians 1:15-23). But as a church grows numerically, just as with a family, it becomes more
difficult to be intimately involved in each other’s lives. Larger churches function as a collection of smaller
communities where a person has relationships with some, but not all, who comprise the church. The difficulty with “telling” the whole church indiscriminately is that church members are then expected to be intimately informed about discipline issues affecting someone they don’t even know.
Jesus’ instruction in Matthew 18:17 states that confessing and seeking forgiveness must extend to the
community that has been directly damaged by the sin. In practice, “the church” (those who have a relationship with the unrepentant individual) may need to be involved in the discipline/restorative process.
The “whole church” (members of the local body who may or may not have a relationship with the unrepentant individual) need to be informed and instructed how to treat the unrepentant individual without
needing to know the intimate details of the sin.

Las Ordenanzas y la Iglesia Local
Jesús nunca les pidió a sus discípulos que recordaran su nacimiento. Pero les instruyó a recordar su muerte y resurrección. Le dio a la iglesia dos símbolos visibles que llamamos “ordenanzas” como recordatorios de su muerte. Estas dos ordenanzas son el bautismo de los creyentes y la Cena del Señor.
Bautismo de los Creyentes
El bautismo del Nuevo Testamento tuvo su origen en el mandato de Cristo de hacer discípulos y bautizarlos (Mateo 28:19). Los miembros de la Iglesia Bautista West Side entienden las Escrituras para enseñar que solo los que profesan creer en Cristo califican para el bautismo de los creyentes. Si bien el Nuevo Testamento no prescribe explícitamente cómo se debe practicar el bautismo, nosotros, como familia de la iglesia, hemos optado por expresarlo de la siguiente manera:
Creemos que el bautismo cristiano es la inmersión de un creyente en agua para demostrar simbólicamente nuestra fe en el Salvador crucificado, sepultado y resucitado que ha resultado en nuestra muerte al pecado y la resurrección a una nueva vida [de los Artículos de Fe].

La enseñanza bíblica sobre el bautismo de los creyentes se puede resumir de la siguiente manera:
1. El bautismo es un acto de obediencia al mandamiento de Cristo cumplido por individuos que se han sometido humildemente a Su soberanía (Mateo 28:19). Ignorar este primer mandamiento para los nuevos creyentes es desobedecer a Cristo. Por lo tanto, el Nuevo Testamento conecta consistentemente a los creyentes y al bautismo. Un creyente no bautizado es simplemente antinatural para la historia del Nuevo Testamento.
2. El bautismo simboliza la limpieza espiritual a través del perdón divino y la vida nueva que experimentan los creyentes en virtud de su identidad en Cristo, en Su muerte y resurrección (Romanos 6: 1-4). El bautismo es una profesión pública de la propia fe, no un medio para la salvación (Hechos 10: 43-48).
3. El bautismo es una señal externa de un cambio interno y, por lo tanto, brinda una oportunidad para que los creyentes hagan una profesión pública de su fe ante la iglesia y ante aquellos que los conocen (Hechos 2:41). Como tal, el bautismo de los creyentes se practica normalmente en la familia de la iglesia local como una expresión de nuestra identidad en Cristo y entre nosotros como Su cuerpo espiritual (1 Corintios 12:13).

Para los Bautizados de Niños
El bautismo de infantes, aunque es una ceremonia significativa para muchas familias, no es lo mismo que el bautismo de un creyente. No vemos ningún mandamiento, ordenanza, ilustración o incluso mención de esto en la Biblia. Aunque la práctica de la circuncisión infantil del antiguo pacto a veces se ofrece como base para el bautismo infantil, la definición bíblica de las funciones de la circuncisión y del bautismo muestra que esas dos instituciones cumplieron diferentes propósitos en sus respectivos pactos. La Biblia nunca comparará la circuncisión de los bebés varones en el antiguo pacto con el bautismo de los creyentes nacidos de nuevo, y mucho menos de los bebés, en el nuevo pacto.
En cambio, West Side Baptist Church alienta a los padres cristianos a presentar a sus hijos en la ceremonia de dedicación, pidiendo la bendición de Dios sobre los niños, y los mismos padres comprometerse públicamente a criar a los niños de acuerdo con las enseñanzas de las Escrituras. Este acto de dedicación es muy recomendable, pero no es un mandato u ordenanza específica.
Por lo tanto, los niños deben esperar a ser bautizados hasta que demuestren una comprensión completa de su significado. La preparación para el bautismo de los creyentes no es una cuestión de edad cronológica, sino más bien de comprensión espiritual.

Para los Bautizados por Aspersión o Efusión
Varias iglesias practican el bautismo de tres formas principales: aspersión (rociar), efusión (verter) e inmersión. La forma utilizada es el resultado de las creencias y tradiciones de la iglesia. A pesar de estas diferencias, es generalmente aceptado que la iglesia primitiva sumergía a las personas que venían a ser bautizadas. La palabra griega para bautizar normalmente significa “sumergir” y se ha utilizado históricamente en este sentido: “hundir un barco”, “hundir (en el barro)”, “ahogar” y “perecer”. Este significado básico concuerda con el énfasis de las Escrituras. Además, el griego tiene palabras para rociar y verter que no se usan para el bautismo. La inmersión también ilustra mejor el significado espiritual de la muerte y resurrección con Cristo (Romanos 6: 1-4).

Para los Bautizados por Inmersión Antes de Asistir a West Side
La membresía de la Iglesia Bautista West Side sostiene que la inmersión del creyente es el patrón bíblico normal para demostrar la identificación de uno con Cristo y Su cuerpo de creyentes, por lo que todos aquellos que seguido de una profesión de fe en Cristo han sido bautizados, como lo describe el Nuevo Testamento, independientemente de dónde se llevó a cabo ese bautismo, serán recibidos como creyentes bautizados en West Side.

La Cena del Señor
Si bien el bautismo es una experiencia única, Jesús nos dio otra acción que está destinada a continuar a lo largo de la vida del cristiano. Se llama la Cena del Señor, o comunión, y es una forma poderosa para que los cristianos recuerden y celebren lo que Dios hizo por nosotros en la vida de Jesús. Si bien el Nuevo Testamento no prescribe explícitamente cómo se debe practicar la Cena del Señor, nosotros, como familia de la iglesia, hemos optado por expresarlo de la siguiente manera: [de los Artículos de Fe]

La Enseñanza de las Escrituras Sobre la Cena del Señor se Puede Resumir de la Siguiente Manera:
1. La Cena del Señor es un acto de obediencia al mandato de Cristo de recordar Su muerte hasta que Él vuelva (1 Corintios 11:26). Jesús no nos dio una ceremonia elaborada, sino un simple recordatorio de Su muerte para que la Iglesia que estaba estableciendo practicara con regularidad. Como tal, es apropiado solo para el verdadero creyente en Cristo y es un recordatorio para que esos creyentes compartan juntos en comunidad como iglesias locales.
2. La Cena del Señor simboliza la muerte de Cristo y su inmenso significado espiritual (1 Corintios 11: 23-34). El pan representa Su cuerpo sin pecado que lo calificó para ser un sacrificio aceptable por nuestro pecado. La copa representa Su sangre que fue derramada en la cruz para quitar el pecado del creyente y establecer un nuevo pacto basado en la promesa infalible de Dios.
3. La Cena del Señor es una declaración de fe para los creyentes y no un sacrificio de Cristo o un medio para obtener algún poder místico (1 Corintios 11:26).
4. La Cena del Señor es preciosa, un ejercicio digno de autoexamen y práctica cuidadosa. Debe hacerse con decencia y orden, preservando cuidadosamente su simbolismo, significado y la adecuada presentación del evangelio. Debido a esto, se necesita algún tipo de supervisión por parte de la iglesia para asegurar la integridad de los elementos tal como los dio Jesús y según las instrucciones del apóstol Pablo.

Para Aquellos que no se Sienten Dignos
Está abierto a todos los verdaderos cristianos. Puede haber ocasiones en las que un creyente sepa que su corazón no está bien cuando llega el momento de participar en la Cena del Señor, y si bien puede ser necesario abstenerse en oración de participar en ese momento, la mejor respuesta es remediar lo que esté mal. Esta responsabilidad creada al tener la cena debe producir acción, no pasividad; cambio, no pecado continuo. Cuando un creyente trata con el pecado honestamente ante el Señor, Su promesa es que Su muerte ya pagó por el error. ¡Estás perdonado! ¡Piense y actúe como alguien que ha sido perdonado! Ver 1 Juan 1: 9.

Para Aquellos que A Menudo no Pueden Asistir
Jesús nunca dijo cuándo o con qué frecuencia los creyentes deberían tener la Cena del Señor. Simplemente dijo, “todas las veces que”. Jesús lo instituyó un jueves por la noche. Nuestra práctica es celebrarlo una vez al mes, el primer domingo por la mañana, y también en ocasiones especiales durante todo el año. Lo más importante es que (1) tengamos la cena y (2) participemos con nuestra familia de la iglesia cuando se tenga la cena. Una tendencia entre los creyentes de hoy es ver la Cena del Señor simplemente como otro programa opcional al que pueden asistir o no. ¡Esta actitud hacia este claro mandato de Cristo es alarmante! Cuando la familia de la iglesia local accede a reunirse para tener la Cena del Señor, toda persona capacitada debe hacer de esto un asunto de máxima prioridad como un acto de obediencia al Señor Jesucristo.

Para Aquellos que Piensan que no es Importante
Jesús instituyó esta práctica no simplemente para iniciar un ritual, sino porque tenía la intención de que las personas que componen su familia espiritual en la tierra pudieran tener oportunidades continuas para lidiar con el pecado, reconciliar las relaciones dañadas, corregir lo que está mal en la relación personal de cada individual con Él, y disfrutar de la unidad de nuestra relación mutua con Cristo. Tomar esto a la ligera es denigrar por lo que Él consideró adecuado dar su vida.

Para Aquellos que Desean Recordar al Señor en Privado
La Cena del Señor es una celebración colectiva y debe ser celebrada por una parte o toda la iglesia reunida. La Cena del Señor no es meramente una práctica personal; es, aún más importante, una práctica de la iglesia que nos unifica a nosotros, la comunidad de la fe. En sesiones de grupos más pequeños, el grupo debe solicitar permiso a los Ancianos para darles la oportunidad de asegurarse de que la celebración sea apropiada; esto podría significar la asistencia de un anciano. Se podría asignar a un anciano para que se reúna con los que servirán los elementos para instruirlos. Los ancianos podrían simplemente dar permiso, habiéndose asegurado con la persona o personas que lo soliciten que los procedimientos son adecuados.

Las preguntas adicionales sobre el bautismo de los creyentes y la Cena del Señor se responden en un documento relacionado, “Preguntas frecuentes sobre las ordenanzas”.

 

The Ordinances and the Local Church
Jesus never asked His disciples to remember His birth. But He did instruct them to remember His death and
resurrection. He gave the church two visible symbols we call “ordinances” as reminders of His death. These
two ordinances are believer’s baptism and the Lord’s Supper.
Believer’s Baptism
New Testament baptism had its origin in the command of Christ to make disciples and baptize them (Matthew
28:19). The membership of West Side Baptist Church understands the Scripture to teach that only professing
believers in Christ qualify for believer’s baptism. While the New Testament doesn’t explicitly prescribe how
baptism is to be practiced, we as a church family have chosen to express it as follows:
We believe Christian baptism is the immersion of a believer in water to symbolically demonstrate our faith in the crucified, buried and risen Savior, which has resulted in our death to sin
and resurrection to a new life [from the Articles of Faith].
Scriptural teaching on believer’s baptism may be summarized as follows:
1. Baptism is an act of obedience to the command of Christ, fulfilled by individuals who have humbly
subjected themselves to His sovereignty (Matthew 28:19). To ignore this first command to new believers is to be disobedient to Christ. Thus, the New Testament consistently connects believers and baptism. An unbaptized believer is simply unnatural to the story of the New Testament.
2. Baptism symbolizes spiritual cleansing through divine forgiveness and newness of life experienced
by believers by virtue of their identification with Christ in His death and resurrection (Romans 6:1-4).
Baptism is a public profession of one’s faith, not a means to salvation (Acts 10:43-48).
3. Baptism is an outward sign of an inward change and thus provides an opportunity for believers to
make a public profession of their faith before the church and those who know them (Acts 2:41). As
such, believer’s baptism is normally practiced in the local church family as an expression of our identification with Christ and one another as His spiritual body (1 Corinthians 12:13).
For Those Baptized as Infants
Baptism as an infant, while a meaningful ceremony for many families, is not the same as believer’s baptism.
We see no command, ordinance, illustration or even mention of this in the Bible. Although the old covenant
practice of infant circumcision is sometimes offered as a basis for infant baptism, the biblical definition of the
functions of circumcision and of baptism shows that those two institutions fulfilled different purposes in their
respective covenants. The Bible never equates the circumcision of male infants in the old covenant with the
baptism of born-again believers, much less of infants, in the new covenant.
Instead, West Side Baptist Church encourages Christian parents to present their children for the ceremony
of dedication, asking God’s blessing upon the children, and the parents themselves publicly committing
themselves to raise the children in accordance with the teachings of Scripture. This act of dedication is highly encouraged but is not a specific command or ordinance.
So, children should wait to be baptized until they demonstrate a full grasp of its significance. Readiness for
believer’s baptism is not an issue of chronological age, rather of spiritual understanding.
For Those Baptized by Sprinkling or Pouring
Baptism is practiced by various churches in three primary ways: sprinkling (aspersion), pouring (affusion),
and submerging (immersion). The mode used is the result of a church’s beliefs and traditions. In spite of
these differences, it is generally agreed that the early church immersed the people coming for baptism. The
Greek word for baptize normally means “to immerse” and has been used historically in this sense: “to sink a
ship,” “to sink (in the mud),” “to drown,” and “to perish.” This basic meaning agrees with the emphasis of
Scripture. In addition, the Greek has words for sprinkle and pour that are not used for baptism. Immersion
also best illustrates the spiritual significance of death and resurrection with Christ
(Romans 6:1-4).
For Those Baptized by Immersion Prior to Attending West Side
The membership of West Side Baptist Church hold to immersion of the believer as the normal, biblical pattern for demonstrating one’s identification with Christ and His body of believers. So, all those who have
been immersed upon a profession of faith in Christ as the New Testament describes, regardless of the location of that baptism, will be received as baptized believers at West Side.
The Lord’s Supper
While baptism is a one-time experience, Jesus gave us another action that is intended to continue throughout the life of the Christian. It’s called the Lord’s Supper, or communion, and is a powerful way for Christians
to remember and celebrate what God did for us in the life of Jesus. While the New Testament doesn’t explicitly prescribe how the Lord’s Supper is to be practiced, we as a church family have chosen to express it
as follows: [from the Articles of Faith]
Scriptural Teaching on the Lord’s Supper May be Summarized as Follows:
1. The Lord’s Supper is an act of obedience to the command of Christ to remember His death until He
returns (1 Corinthians 11:26). Jesus did not give us an elaborate ceremony, but a simple reminder of
His death to be practiced regularly by the Church He was establishing. As such, it is proper only for
the true believer in Christ and is a remembrance for those believers to share together in community
as local churches.
2. The Lord’s Supper symbolizes the death of Christ and its immense spiritual significance (1 Corinthians 11:23-34). The bread represents His sinless body which qualified Him to be an acceptable sacrifice for our sin. The cup represents His blood which was shed on the cross to remove the believer’s
guilt for sin and establish a new covenant based on God’s unfailing promise.
3. The Lord’s Supper is a statement of faith for the believers and not a sacrifice of Christ or a means to
some mystical power (1 Corinthians 11:26).
4. The Lord’s Supper is precious, an exercise worthy of self-examination and careful practice. It is to be
done in decency and order, carefully preserving its symbolism, meaning and the accurate presentation of the gospel. Because of this, some kind of oversight by the church is needed to insure the integrity of the remembrances as Jesus gave them, and as instructed by the apostle Paul.
For Those Who Don’t Feel Worthy
It is open to all true Christians. There may be times when a believer knows his or her heart isn’t right when it
comes time to participate in the Lord’s Supper. While it may be necessary to prayerfully abstain from participation at that time, the better response is to remedy whatever is wrong. This accountability created by observing the supper should produce action, not passivity; change, not continued sin. When a believer deals
with sin honestly before the Lord, His promise is that His death has already paid for the error. You are forgiven! Think and act like someone who’s been forgiven! See 1 John 1:9.
For Those Who are Often Unable to Attend
Jesus never said when or how often believers should observe The Lord’s Supper. He just said, “as often as
you do this.” Jesus instituted it on a Thursday night. Our practice is to celebrate it one time per month—on
the first Sunday morning—and also on special occasions throughout the year. What matters most is that (1)
we observe the supper, and (2) we participate with our church family when the supper is observed. A trend
among believers today is to view the Lord’s Supper as just another optional program which they may or may
not attend. This attitude toward this clear command of Christ is alarming! When the local church family
agrees to gather to observe the Lord’s Supper, every able-bodied individual should make this a matter of
highest priority as an act of obedience to the Lord Jesus Christ.
For Those Who Think it Unimportant
Jesus instituted this practice, not simply to launch a ritual, but because He intended that the people who comprise His spiritual family on earth might have continued opportunities to deal with sin, reconcile wronged relationships, put right that which is wrong in each individual’s personal relationship with Him, and enjoy the unity
of our mutual relationship to Christ. To take this lightly is to denigrate what He saw fit to give His life for.
For those who wish to remember the Lord privately
The Lord’s Supper is a corporate celebration and should be celebrated by some portion or all of the church
gathered. The Lord’s Supper is not merely a personal observance, it is more importantly a church observance which unifies us, the community of faith. In smaller group sessions, the group should request permission of the Elders to give them the opportunity to make sure that the celebration is appropriate. This
might mean that an elder attends. An elder might be assigned to meet with those who will be doing the serv-
ing to instruct them. The elders might simply give permission, having assured the proper procedures with the
person(s) requesting.
Additional questions regarding Believer’s Baptism and The Lord’s Supper are answered in a related
document, “FAQ about the Ordinances.”

Iglesia Biblica Vida Nueva fue fundada sobre un compromiso básico con la confiabilidad de la Biblia (II Timoteo 3:16). Siempre hemos buscado seguir las Escrituras como nuestra guía para la vida y consideramos que los escritos originales de la Biblia son infalibles, es decir, completamente verdaderos, confiables e inspirados por Dios. Nuestros Artículos de Fe declaran:
Creemos que los sesenta y seis libros de la Santa Biblia son verbalmente inspirados y el producto de hombres controlados/guiados por el Espíritu. La Santa Biblia es infalible como se escribió originalmente, y es la revelación completa de la perfecta voluntad de Dios, la verdad suprema para la salvación, la única guía infalible de la fe práctica, y la autoridad final en todos los asuntos a los que se refiere.
Permanecemos tan firmes en este compromiso hoy como cuando se fundó la iglesia en 1953.
La Biblia fue escrita originalmente en tres idiomas distintos: hebreo, arameo y griego. Se tradujo por primera vez al inglés hace muchos siglos. El inglés era bastante diferente entonces y la mayoría de nosotros tendríamos dificultades significativas entendiendo las primeras versiones. Los idiomas experimentan cambios estructurales, de vocabulario y de significado con el tiempo; ésta es una razón por la que podemos beneficiarnos de las nuevas traducciones. Ahora tenemos docenas de traducciones y paráfrasis en inglés.
Una traducción de la Biblia es una interpretación precisa de los idiomas originales por un grupo de eruditos al inglés moderno. Los estilos de traducción van desde transliteraciones más rígidas hasta traducciones más dinámicas y fluidas. Cada traducción debe realizar algunos cambios en el orden de las palabras y agregar palabras para aclarar el significado del original en nuestro idioma.
Las paráfrasis no son traducciones de la Biblia. Suelen estar escritos por una sola persona y dan la interpretación más flexible del autor según su perspectiva. Las paráfrasis no necesariamente carecen de una erudición sólida, pero son las más fluidas (usando incluso jerga moderna) y más alejadas de la redacción original. El estudio, la enseñanza y la predicación serios nunca deben usarlos, excepto para ilustrar aspectos del significado del texto de una manera memorable.
Elegir la mejor traducción para que la utilice una iglesia local puede ser una decisión muy difícil y compleja. Dado que ninguna persona puede poseer todas las habilidades necesarias para traducir la Biblia con precisión, las mejores traducciones de la Biblia son aquellas compiladas por una combinación de expertos en los idiomas originales, teología, cultura, historia y los principios de la lingüística. Todas las traducciones principales de hoy que son fieles a la doctrina evangélica en la que creemos han sido escritas por tales grupos.
Ninguna traducción es perfecta; el significado completo de los pasajes bíblicos escritos en los idiomas originales simplemente no puede ser comunicado exactamente en inglés. Los eruditos cristianos sinceros y comprometidos con la inerrancia no siempre están de acuerdo, no obstante, tenemos la bendición de tener varias traducciones excelentes disponibles para nosotros basadas en el trabajo de personas capacitadas que mantienen en alta consideración la infalibilidad de la Escritura. Las diferencias que existen no alteran las principales doctrinas de la fe, de hecho, la comparación entre traducciones puede mejorar nuestra comprensión.
West Side Church ha optado por no respaldar ninguna traducción de la Biblia. En su lugar, reconocemos el valor en usar varias versiones; ésta ha sido durante mucho tiempo una práctica sólida para el estudio de la Biblia y alentamos a nuestra congregación a tener más de una traducción para usar en el estudio personal de las Escrituras. Las paráfrasis pueden ser valiosas (ver el párrafo anterior sobre paráfrasis) pero deben usarse más como un comentario para mejorar el estudio de una traducción real.
De vez en cuando, los pastores y líderes de estudios bíblicos utilizarán diferentes traducciones al predicar y enseñar en West Side Church. Generalmente, ellos identificarán la versión se está utilizando. Se le anima a todos a traer su propia copia y versión de las Escrituras para usar en la iglesia.
Algunas versiones son mejores que otras según sus fundamentos doctrinales y filosofías de traducción. Teniendo esto en cuenta, recomendamos las siguientes traducciones (no necesariamente en orden de preferencia):
New American Standard Bible (NASB)
•New International Version (NIV)
•New King James (NKJ)
•English Standard Version (ESV)
•Holman Christian Standard (HCSB)
Con el cambio constante del inglés a lo largo del tiempo, el avance del software lingüístico y el descubrimiento ocasional de más datos de origen en los idiomas originales, es probable que haya actualizaciones periódicas de estas versiones y otras nuevas para que las consideremos detenidamente en el futuro.
Creemos que Dios comprende nuestra lucha con las incertidumbres y desafíos de las diferentes traducciones. A pesar de las diferencias, podemos tener confianza y gran seguridad de que incluso en las traducciones modernas al inglés tenemos la palabra de Dios preservada para nosotros. ¿Podría ser que este desafío, en parte, tiene la intención de animarnos a profundizar en el estudio de Su Palabra?

New Life Bible Church was founded on a basic commitment to the trustworthiness of the Bible (II Timothy 3:16).
We have always sought to follow the Scriptures as our guidebook for life, and we consider the original writings of the Bible to be inerrant, that is completely true, reliable, and inspired by God. Our Articles of Faith
state:
We believe the sixty-six books of the Holy Bible are verbally inspired and the product of Spiritcontrolled men. This Holy Bible is inerrant as originally written, and the complete revelation of God’s
perfect will, the ultimate truth for salvation, the infallible guide of faith and practice, and the final authority in all matters to which it speaks.
We remain as steadfast in this commitment today as when the church was founded in 1953.
The Bible was originally written in three distinct languages, Hebrew, Aramaic, and Greek. It was first translated into English many centuries ago. English was quite different then, and most of us would have significant
difficulty in understanding the early versions. Languages go through structural, vocabulary, and meaning
changes over time. This is a reason why we can benefit from newer translations. We now have dozens of
English translations and paraphrases.
A Bible translation is a precise rendering of the original languages by a group of scholars into modern English. Styles of translations range from more wooden transliterations to more dynamic and flowing. Every
translation must make some changes to word order and add words to clarify the meaning of the original in our
language.
Paraphrases are not Bible translations. They tend to be written by one person and give the author’s own
looser rendering according to their perspective. Paraphrases do not necessarily lack solid scholarship, but
are the most fluid (even using modern slang) and further from the original wording. Serious study, teaching,
and preaching should never use them except by way of illustrating aspects of the text’s meaning in a memorable way.
Choosing the best translation for use by a local church can be a very difficult and complex decision. Since no
one person can possess all the skills necessary to accurately translate the Bible, the best Bible translations
are those compiled by a combination of experts in the original languages, theology, culture, history, and the
principles of linguistics. All of today’s major translations that are faithful to the evangelical doctrine in which
we believe have been written by such groups.
No translation is perfect. The full meaning of biblical passages written in the original languages simply cannot
be exactly communicated in English. Sincere Christian scholars committed to inerrancy do not always agree.
Nonetheless, we are blessed to have several excellent translations available to us based on the work of
trained people who hold to a high view of inerrant Scripture. Differences that do exist do not alter the major
doctrines of the faith. In fact, comparison between translations can enhance our understanding.
West Side Church has chosen not to endorse any one Bible translation. Rather, we recognize value in using
several versions. This has long been a solid practice for study of the Bible. We encourage our congregation
to have more than one translation to use in personal study of the Scriptures. Paraphrases may be valuable
(see previous paragraph about Paraphrases) but should be used more like a commentary to enhance study
of an actual translation.
From time to time different translations will be used by the pastors and Bible study leaders when preaching
and teaching at West Side Church. Generally they will identify what version is being used. Everyone is encouraged to bring their own copy and version of Scripture for use at church.
Some versions are better than others based on their doctrinal foundations and translation philosophies. With
this in mind we recommend the following translations (not necessarily in order of preference):
New American Standard Bible (NASB)
New International Version (NIV)
New King James (NKJ)
English Standard Version (ESV)
Holman Christian Standard (HCSB)
With the constant change of English over time, the advance of linguistic software, and the occasional discovery of more source data in the original languages, there are bound to be regular updates of these versions
and new ones for us to carefully consider in the future.
We believe God understands our struggle with the uncertainties and challenges of different translations. In
spite of the differences, we can have confidence and great assurance that even in modern English translations we have God’s word preserved for us. Could it be that this challenge, in part, is intended to encourage
us to go deeper in the study of His Word?

Conozca al Personal | Meet the Staff

MISAEL
HERNANDEZ

PASTOR | ELDER

NATE MONGOMERY

WORSHIP DIRECTOR BILINGUAL TRANSLATOR

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HEVEL
DOMINGUEZ

DIRECTOR:  FAMILY MINISTRIES: YOUTH & CHILDREN | ELDER

ANDREA SWANSON

ASSOCIATE DIRECTOR OF FAMILY MINISTRIES & YOUTH 

TAIRA
HERNANDEZ

ASSOCIATE CHILDRENS MINISTRY DIRECTOR

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MARISSA
DOMINGUEZ

COMMUNICATION COORDINATOR

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BRENDA
WOODKEY

TREASURER

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DAN
WOODKEY

ELDER

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MALCOM
HANKS

ELDER

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